Un estudio que ha sido publicado en la edición de febrero de la prestigiosa revista Obstretrics & Gynecology ha puesto de relieve la estrecha relación entre las enfermedades de las encías de la madre y la salud del bebé. Una de las pruebas documentadas habla del caso de una embarazada de 35 años que dio a luz un bebé sin vida.
La mujer en cuestión padeció durante el embarazado un sangrado de las encías que fue diagnosticado como gingivitis. Después de la publicación de este estudio que demuestra que las infecciones bucales pueden provocar trastornos en el feto, se ha recomendado a todas las mujeres embarazadas que extremen su salud bucal.
Estadísticamente se recuerda que el 75% de las mujeres padecen gingivitis entre el 2 y el 8 mes de embarazo. Las consecuencias de esa enfermedad son enrojecimiento y sangrado de encías, inflamación de las mismas e hipersensibilidad. El problema fundamental de no tratar esa gingivitis mientras se está embarazada puede provocar que la bacteria que la causa afecte al feto.
30 junio, 2011
La gingivitis en las embarazadas puede provocar malformaciones en el feto
El estrés en el embarazo acelerará el envejecimiento en el niño
El Grupo de Inestabilidad Genómica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), reveló los resultados que ha obtenido con su último estudio.
En él, se ha detectado que la exposición a estrés durante el embarazo, hará más rápido el futuro envejecimiento del niño. Ello se debe a que el estrés afecta las células en división, algo que las marcaría para siempre.
Estos estudios intentan determinar dónde comienza el daño en el ADN, que desembocaría en algunos casos en cáncer. Es precisamente en la gestación cuando esto tiene lugar.
El origen de este daño en el ADN de la célula tendría lugar durante la gestación, que es cuando más división celular se produce por la formación del ser humano, y una vez nacido este daño celular permanecería en las células de los órganos.
El estrés metabólico de las embarazadas provoca altas posibilidades de sufrir estrés metabólico a su bebé, ha señalado el científico, que ha evidenciado la “muy interesante” ventana que se abre con estas tesis, que abre la puerta a que suprimir problemas durante el embarazo podría evitar un daño celular.
Por ello, mantener la calma y un estado de bienestar en el embarazo, repercutirá en la salud futura del bebé.
Viajar con niños: viajes cortos, viajes largos
En esta ocasión con algunos consejos más para escoger el destino adecuado, basándonos en la duración del viaje. Porque muchas veces la elección no está entre playa o montaña, campo o ciudad, sino entre viajes cortos o viajes largos.
Nunca sabremos cómo lleva un bebé o un niño un viaje hasta que no lo realicemos. Sin embargo, no es recomendable empezar, por ejemplo, con un viaje a un destino exótico. Con los bebés pequeños, mejor iniciarse con viajes cortos, en los que los desplazamientos no supongan demasiado tiempo ni la estancia en el destino tampoco.
De todos modos, todos conocemos casos de viajes largos con bebés que no lo han sufrido de ningún modo. Mientras estemos atentos a sus necesidades de sueño, de alimentación o de atención, el bebé no tiene por qué estar mal de viaje.
Eso sí, el cambio de rutina (hoy no como, no duermo en casa) puede alterar sus necesidades. Si el trayecto es corto, el bebé estará más cómodo a la llegada al destino.
Viajes cortos, destinos cercanos
Nos decidimos por un destino cercano, que realizaremos en avión o en crucero, en coche o en tren. Las ventajas son fundamentalmente las que hemos visto en la introducción: el cambio de rutina para el bebé será menos evidente.
También para los padres, cómo no. Porque no es lo mismo hacer un desplazamiento de dos horas que de cinco, no hacer transbordos, hacer maletas para menos tiempo, llegar a un lugar con clima similar al de origen…
Todo hace que los destinos cercanos sean más cómodos y sencillos. Este tipo de viajes es ideal para los viajeros primerizos: así nos “entrenamos” y ya daremos el salto más adelante.
Viajes largos
Los viajes largos (en trayecto y/o en destino) suponen una mejor planificación, y muchos recursos para que los peques estén bien atendidos y también entretenidos. El entretenimiento en las largas horas de trayecto es fundamental, y ya os hemos dado muchos consejos al respecto. Desde el tradicional “Veo veo” a las nuevas tecnologías al servicio del entretenimiento, todo vale para pasarlo bien y que el viaje no se convierta en una “tortura”.
Escoger las horas nocturnas para hacer el viaje (o parte de él) puede significar un mejor descanso y una menor alteración: el trayecto les (nos) pasará más rápido. Eso, si duermen, claro; de otro modo tendremos un importante “jet-lag” al llegar al destino.
Precisamente el jet-lag es una de las consecuencias que hemos de tener en cuenta si se trata de un viaje largo en avión, o temas como el síndrome de clase turista. Si es posible hacer descansos y estirar las piernas, han de hacerse cada cierto tiempo, unas dos horas. En el avión, en tren o en barco, también es importante moverse.
Las diferencias en cuanto al clima de los destinos también han de tenerse en cuenta. No olvidemos consultar las previsiones meteorológicas y cargar en la maleta las prendas adecuadas, especialmente para los más pequeños, tan sensibles a los cambios de temperatura.
Destinos exóticos
Los destinos exóticos son más delicados para viajar, bien nosotros, bien nuestros bebés o niños. Pocos padres se aventuran a hacer este tipo de viaje con niños pequeños, pues supone un entorno muy diferente al nuestro, en el que hay que tomar precauciones diversas, dependiendo del destino, con la alimentación, el agua, las vacunas…
Siempre hay que cuidar la salud, estar atentos al botiquín de viaje, las cremas solares y los repelentes de mosquitos… Hemos de consultar las necesidades de vacunación de acuerdo a nuestro destino de viaje. Sobre todo ello os hablaremos en próximos temas.
En cualquier caso, si es vuestro primer viaje con bebés o niños, no os recomiendo este tipo de destinos, a no ser que ya hayáis experimentados sobre el terreno anteriormente y sepáis a lo que os enfrentáis.
Cuando no hay más remedio…
En ocasiones no se puede escoger y es necesario hacer un viaje largo o a un destino exótico. Si no hay más remedio que pasar muchas horas de viaje con un bebé o un niño, como por ejemplo en un vuelo transatlántico, o desembarcar en lugares exóticos, habremos de tener en cuenta todos los consejos que hemos dado en los apartados anteriores.
Se puede sobrevivir a un viaje largo. Aunque no tengan experiencia, la tranquilidad de los padres también es un grado. Si mantenemos la calma en cualquier situación, en los imprevistos, en los retrasos, en las paradas… y sobre todo si les hacemos sentirse acompañados, transmitiremos una sensación de seguridad a los niños, lo cual hará que disfruten más del viaje.
Nadie dijo que viajar con niños fuera fácil. Pero tenemos que saber escoger el viaje más apropiado para ellos y para toda la familia, y el viaje se convertirá en una experiencia enriquecedora, ya sea corto, ya sea largo, ya sea a la montaña, a la playa, a la ciudad, al campo… De ello os hablaremos próximamente.
27 junio, 2011
Aumento de pecho
Tras el embarazo y después de haber dado de mamar al bebé, muchas mujeres se resienten emocionalmente porque el pecho se cae y no es lo que era en un principio.
Ante esto muchas mujeres toman la opción de aumentar su pecho o reafirmarlo.
¿Conoces las condiciones?
Lo primero es tener claro que quieres realizar este aumento de pecho habiendo conocido previamente los riesgos de esta operación.
Lo ideal es que siempre elijas una clínica que te de confianza y fiabilidad, asegurándote de que son unos verdaderos profesionales en su campo y te den toda la información que necesites específica para tu caso.
Una vez tomada la decisión elige la copa y la talla más adecuada para tus pechos.
Otra decisión que debes de tomar es el tipo de prótesis que quieres y ésta dependerá de varios factores:
* La marca la eligirá el profesional que te atienda o te sugerirá la que mejor sería para ti.
* Según el tamaño que quieras ponerte, no se escoge según la talla sino cantidades de entre 125 y 450 cc.
* El Contenido suele ser elegido por el cirujano y será una prótesis de gel cohesivo o de suero fisiológico.
* El Revestimiento de la prótesis será de láminas de silicona o de poliuretano.
* Forma puedes escoger entre las de forma redonda o anatómica
* Superficie puede ser rugosa o lisa.
* Perfil prótesis de perfil alto, perfil bajo y perfil moderado.
* Duración: según el tipo de prótesis que utilice deberá de renovarse con el paso de los años para conseguir que el pecho siga reafirmado.
Cinco enemigos tóxicos de los niños en el hogar
Expertos basados en nuevas investigaciones, recomiendan a los padres resguardar a sus hijos de cinco enemigos tóxicos medioambientales que están en el hogar. Vamos a ver cuáles son.
La Asociación Canadiense para la Salud de la Infancia Salud y el Medio Ambiente (CPCHE, sus siglás en inglés), es quien dio a conocer estas nuevas recomendaciones para padres.
El polvo es una fuente de contaminación, ya que allí pueden depositarse partículas tóxicas como el plomo, que afecta el cerebro en desarrollo. Por ello, conviene aspirar y pasar un paño húmedo por las superficies a diario. También se puede prevenir la acumulación de polvo manteniendo el orden, quitándose los zapatos, evitando cortinas o tapetes de telas muy pesadas, evitando el almacenamiento de juguetes.
Los expertos recomiendan utilizar los productos de limpieza menos tóxicos que se puedan, por ejemplo el jugo de limón, el bicarbonato y el vinagre blanco sirven para limpiar muchas superficies. También se sugiere lavar las manos con frecuencia, evitando los jabones antibacteriales como así también el detergente y todo lo que sea tóxico para los niños.
Si se realizan reformas en el hogar, deben mantenerse a embarazadas y niños alejados de ellas. Pinturas, pegamentos, disolventes y otros químicos son malos para su salud, por ello se recomienda sellar la zona en obras con hojas de plástico para ’separarla’ del resto de la casa y limpiar cuidadosamente el polvo durante y después de cualquier proyecto de reparación en el hogar.
También se puede elegir productos con el menor nivel de toxicidad posible.
Los plásticos suelen tener Bisfenol, un químico muy nocivo y que está presente en bidones de agua (dispensadores), biberones, ‘tupper’ y otros. Por ello, la recomendación es no colocar recipientes de plástico en el microondas, incluso si la etiqueta dice ’seguro para microondas’, porque sus productos químicos pueden migrar a los alimentos o bebidas. También hay que tener cuidado con los juguetes para la dentición y todos aquellos que sean plásticos y los niños puedan llevarse a la boca, y que contengan policloruro de vinilo (PVC).
Por último, hay que evitar determinados pescados para no exponer el cerebro en crecimiento al mercurio. Los expertos aconsejan la elección de variedades de pescado con bajo contenido en este mineral como la caballa del Atlántico, el arenque, la trucha, el salmón salvaje o en lata, entre otros.
Por ello, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición dio a conocer una recomendación para contemplar de aquí en más: “Las mujeres embarazadas, en periodo fértil o de lactancia y los niños menores de tres años deben evitar el consumo del pez espada, el tiburón y el atún rojo. Los menores de tres a 12 años deben limitar el consumo a 50 gramos a la semana o 100 en dos semanas”.
Niños: ¿quién los necesita?
Estos días se ha publicado en el diario inglés The Telegraph un artículo de opinión de Julia Stephenson, escritora de una columna semanal en el diario Independent sobre estilo de vida “verde” y autora de dos novelas, en el que dice que es feliz de no tener hijos.
En dicho artículo explica que está un poco cansada de la imagen de mujeres solas y tristes que se suele dar de las mujeres que llegan a la menopausia sin haber sido madres, sobretodo porque ella, que no lo ha sido, va siempre bien arreglada, guapa y aparenta menos años de los que tiene, todo ello gracias a que tiene más tiempo para ella que las que sí son madres y porque ha podido invertir en sí misma los 234.000 euros que se estima que cuesta criar a un hijo.
Además está feliz porque su relación de pareja es estrecha y sólida ya que, según comenta, ella puede poner a su pareja en primer lugar y no en el último, como todos aquellos hombres abandonados que acaban por salir corriendo de casa en busca de aventuras (en el sentido literal y el metafórico de la palabra), porque no son capaces de sobrellevar la competencia de los hijos en la lucha por recibir la atención de la mujer.
Se queja la escritora de un artículo publicado hace un mes en su país que decía que el 19% de las mujeres británicas llegaban a la menopausia sin haber sido madres, mostrando a esas mujeres como personas desoladas, tristes y vacías. Se queja porque según comenta: “¿cómo se puede perder algo que nunca has tenido?”.
De hecho va un poco más allá y pregunta qué sentido tiene lamentarse por algo que no tiene solución, es decir, por qué quejarte de que ya no puedes tener hijos si no puedes solucionarlo. Incluso invita a reflexionar sobre la felicidad, ya que para muchas mujeres tener hijos es una alegría, pero no es una garantía segura de la felicidad.
La autora continúa explicando que nunca ha tenido demasiado cuidado de no quedarse embarazada y que sólo una vez creyó estarlo (no buscaba tenerlo, pero si venía seguiría adelante) cuando estuvo seis meses sin menstruación. A pesar de ello las pruebas dieron negativo y al confirmarse que no había embarazo sintió un gran alivio.
Mi reflexión
Podría continuar resumiendo las palabras de Julia Stephenson, pero creo que ya he comentado la parte más sustanciosa de su artículo de opinión.
Cada cual que extraiga las conclusiones y opiniones que quiera acerca de sus palabras, que yo sacaré las mías (y ya que estoy en el teclado sigo escribiendo y os las cuento).
Dice esta señora que no se puede perder algo que nunca has tenido y aunque en el sentido literal tiene razón, pues una mujer no es madre hasta que tiene hijos, la mayoría de mujeres tiene la intención de tener hijos en algún momento de su vida porque forma parte del proyecto personal y familiar de casi todo el mundo. Como casi todo el mundo y casi todas las mujeres saben que algún día serán madres, la intención y el objetivo hace que sí se sepan madres en algún momento (“yo seré madre, por supuesto”). Si por lo que sea los niños no vienen y llega el día en que alguien te dice “lo siento señora, pero a estas alturas usted no puede tener hijos” es inevitable que haya una sensación de pérdida. No por algo que tenías, sino por algo que sabías que ibas a tener.
No es que todas las que no tienen hijos tengan que sentirse desoladas y tristes, pero sí es lógico y lícito que muchas de ellas se sientan así. Si ella no se siente así y, si de hecho está contenta por no haber sido madre, pues oye, yo me alegro, pero que no niegue los sentimientos de otras muchas mujeres que no sienten esa felicidad por no haber tenido descendencia.
Con respecto al papel de los padres lo siento, pero esta señora tiene un ramalazo machista que asusta: está contenta porque gracias a no haber sido madre ha podido dedicarse en cuerpo y alma a su relación de pareja, no como todas las madres que dejan al marido en segundo plano (abandonado, dice), llegando éste (lógico, según dice esta señora) a huir de casa por no poder soportar la competición que se establece con el bebé.
Pues lo siento, señora Stephenson, pero el marido que siente que tiene que competir con su hijo por el amor o el tiempo de su mujer muestra una falta de madurez digna de preocupación extrema (si es así, hay psicólogos muy buenos que pueden ayudar), así que estar contenta por haber mantenido al hombre tranquilo, feliz y cerquita por no haber tenido hijos (pobrecito, no fuera que se agobiara por la presión de tener un bebé en casa) me parece un modo de ver la felicidad de pareja un tanto penoso.
En fin, no sé qué pensáis vosotras, pero la mayoría de veces que leo opiniones de mujeres que en teoría deben defender a otras mujeres siento que hablan por una minoría y que en vez de ayudar acaban empeorando las cosas.
23 junio, 2011
Prevencion de Accidentes en niños: Ahogamiento
Los ahogamientos son un peligro ante el que nunca nos podemos descuidar siendo padres. Muchos son los accidentes mortales o que dejan graves secuelas en los niños. Para su prevención os dejamos una serie de recomendaciones sencillas.
El ahogamiento es la segunda causa de muerte infantil desde el año de edad, en Europa. La gran mayoría de estas tragedias son evitables siguiendo las medidas de precaución. He aquí las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría.
* los niños pequeños deben aprender a nadar lo antes posible.
* nunca desatender vigilancia de los menores cuando estén en el agua, o cerca de ella (incluso en bañera o en piscinas con muy poquita agua)
* coloca a los niños pequeños flotadores durante todo el tiempo que estén en cercanía del agua aunque no se estén bañando.
* instalar vallas de protección en piscinas u otros espacios que supongan un peligro (por ejemplo, una salida a un lago o arroyo).
* a la hora de ir de vacaciones, tenga presente elegir alojamientos donde se cumplan las normas de seguridad respecto del cercado de piscinas.
* en niños mayores y adolescentes, tomar las precauciones de seguridad a la hora de utilizar toboganes, trampolines.
* en adolescentes evitar el consumo abusivo de alcohol en piscinas o en el mar.
* al practicar windsurfing, usar motos acuáticas, piraguas, y flotadores hinchables, respetar las normas de seguridad.
Qué hace que los niños digan mentiras
Creo que no hay ningún adulto en el mundo al que le gusten las mentiras. Todos andamos buscando siempre la verdad de las cosas y todos estamos de acuerdo en que las relaciones interpersonales funcionan mejor cuando hay confianza y sinceridad.
Por eso muchos padres suelen decir a sus hijos esa conocida frase: “lo peor no es que lo hicieras, sino que me mintieras” y lo más curioso es que los padres mentimos bastante en nuestro día a día sirviendo muchas veces nuestro modo de actuar como ejemplo para nuestros hijos, que acaban también mintiendo.
A continuación vamos a ver qué es lo que hace que los niños digan mentiras:
Imitar a los adultos
Como he dicho los adultos mentimos mucho y a menudo lo hacemos en presencia de nuestros hijos. Llamar por teléfono y decir que no podemos ir a algún evento porque nuestro hijo se ha puesto enfermo y el niño darse cuenta que no es verdad, decir que cojeas porque te has hecho daño haciendo deporte cuando te lo has hecho bajando unas simples escaleras (porque estás en baja forma) y explicar las cosas exagerando cuando el niño conoce la versión oficial de los hechos son algunos ejemplos de esto.
Para complacer a alguien o no herirle
También mentimos mucho los adultos en las relaciones con personas conocidas que no son de nuestra confianza plena (y a veces también con personas que sí son de nuestra confianza pero a las que no queremos herir).
Hay personas que dicen las verdades y como se suele decir habitualmente “las verdades ofenden”. Son personas a las que agradeces su sinceridad en muchas ocasiones, pero que en otras prefieres no tener cerca porque sabes qué te van a decir.
Los niños suelen escuchar con atención las conversaciones de los adultos y a medida que crecen se dan cuenta cada vez más de nuestras mentiras, sobretodo porque después solemos hablar de las personas que nos encontramos: “Hola Marta, estás estupenda”… “Hoy he visto a Marta… ¡no veas lo estropeada que está!”
Otro ejemplo muy claro es cuando decimos que un regalo nos encanta para luego, en casa, decir que es horroroso.
Para llamar la atención porque se siente poco atendido
Hace un tiempo hablamos de algo así en el blog, así que os emplazo a esas entradas para tener una perspectiva más completa. Resumiendo un poco, algunos niños que se sienten poco atendidos o poco queridos acaban recurriendo a la mentira para tener el reconocimiento o la atención que en condiciones normales no obtienen. Esto lo consiguen inventándose enfermedades, explicando que se han hecho daño o bien contando historias que les han pasado en el cole con sus amigos, haciéndose los protagonistas o explicando cosas increíbles con la intención de lograr nuestra sorpresa y admiración.
Para evitar un castigo
Hemos hablado también largo y tendido acerca de los castigos, siendo nuestra postura contraria a su uso (y a mí por lo menos no me ha ido nada mal hasta la fecha). La razón de rechazar el castigo como método educativo es que acabas consiguiendo poner al niño en contra del castigador (padre o madre), porque los castigos suelen generar malestar y rabia y que muchos niños acaban por tratar de evitar el castigo, no comportándose como los demás esperan que se comporten, sino evitando ser cazados. Es decir, haciendo aquellas cosas merecedoras de castigo, pero a escondidas ocultando la autoría de los hechos (a veces incluso cuando les has visto hacerlo: “¡que yo no he sido!”).
Por vanidad o con la intención de gustar a los demás
Podría ir un poco relacionado con la necesidad de recibir atención, aunque este punto se puede asociar quizás un poco más a aquellos niños que tienen una autoestima un poco baja (que suele ser consecuencia, entre otras cosas, de la falta de atención de sus seres queridos).
La autoestima es algo así como la autopercepción dentro de un entorno social. El cómo me veo yo cuando estoy con los demás y el cómo me ven ellos. Si me siento querido, si me siento escuchado, si me siento importante para los demás,...
Por desgracia la autoestima de los niños y de los adultos va demasiado relacionada, hoy en día, al comportamiento y a los logros más que a la existencia en sí. Muchos padres demuestran su máximo cariño cuando sus hijos sacan buenas notas, cuando son los primeros en algo, cuando se han comportado bien en algún sitio, cuando les han obedecido, etc., pero el amor no puede ser sólo eso, porque los niños no siempre obedecen (ni deben hacerlo si quieren llegar a ser adultos con criterio), porque no siempre sacarán buenas notas (¿a quién le gusta estudiar aquello que no le gusta?) y porque lo más probable es que no siempre sean los primeros (unos ganan y otros pierden).
Cuando los niños crecen la autoestima acaba formándose (la cosa se pone peor), además de por los logros, por aquello que has conseguido tener: “mis amigos quieren venir a mi casa a jugar porque tengo la consola último modelo”, “mis amigas quieren estar conmigo porque tengo una bicicleta de Hanna Montana” y, en general, el interior, el carácter, los valores, los sentimientos, los deseos de los niños, aquello por lo que deberían ser valorados, pasa a un segundo plano.
Por eso muchos niños acaban inventando historias (“yo también tengo una casa en la playa y allí tengo una consola último modelo”) y acaban inventando logros (“papá, hoy he sido el primero en… y la señorita me ha dado un premio”), precisamente, para que los demás les tengan en cuenta (“tanto tienes, tanto vales”).
Por no ser capaces de distinguir entre realidad y ficción
Algunos niños no son capaces de distinguir entre lo que es verdad y lo que es inventado. En este caso, diferente como veis al resto, los niños deben recibir atención profesional porque no son conscientes de la mentira.
Concluyendo
Si os dais cuenta la mayoría de razones que lleva a los niños a mentir provienen del buen o mal hacer de los adultos. Nos ven mentir a las demás personas y, lo que es peor, les mentimos a ellos a menudo y ellos, que no son tontos, se dan cuenta (“se caza antes a un mentiroso que a un cojo”).
Les decimos que la maquinita de la calle no va a moverse porque no funciona y segundos después un niño está disfrutando con su movimiento, les decimos que “no llores, que no te van a hacer nada” en la visita al enfermero y segundos después les están poniendo una vacuna y les decimos muchas otras cosas cuya verdad aparece enseguida. ¡Si es que en el fondo es culpa nuestra porque mentimos fatal!
Pues bien, con semejante ejemplo y en un mundo donde la mayoría de niños pasa menos tiempo con sus padres del que desearían lo normal es que de vez en cuando mientan. No sé si es deseable o no, quizás para mantener el orden social sí sea necesario que aprendan a mentir para no herir a los demás (no siempre, claro), pero normal que suceda, para mí si lo es, comportándonos como lo hacemos los adultos, que somos sus referentes.
El cigarrillo en el embarazo reduce el colesterol “bueno” en el bebé
Durante los últimos años, hemos aprendido que hay un colesterol dañino que tapa arterias y predispone a enfermedades cardiovasculares y otro llamado HDL que contrarresta este efecto.
Un estudio de investigadores australianos determinó en niños de ocho años que sus niveles de HDL o colesterol “bueno” eran menores en aquellos cuyas madres fumaron durante la gestación.
Luego de tener en cuenta ajustes en función de diversos factores (exposición al tabaco después del nacimiento, duración de la lactancia, falta de actividad física, corpulencia), la diferencia entre unos y otros era de 0,15 mmol/l.
“El tabaquismo de la madre imprime características negativas en la salud del feto, lo que ulteriormente puede predisponerlo a ataques cardíacos”, concluyeron los investigadores.
Destacaron asimismo que los niveles de colesterol “tienden a mantenerse de la infancia a la edad adulta”, y que algunos estudios han demostrado que cada aumento de 0,025 mmol/l en los niveles de colesterol HDL “reduce aproximadamente entre 2 y 3% el riesgo de problema coronario”.
Todo ello, deriva en que los hijos de madres fumadoras tendrán entre 10% y 15% más de probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas.
18 junio, 2011
¿Cuanto crecerán nuestros hijos?
Quizás alguna vez nuestros hijos os han preguntado “Cuán alto voy a ser?”. Hoy les contamos algunos parámetros que –según explican los pediatras- nos pueden dar una idea de cuánto crecerán nuestros hijos.
En primer lugar hay que explicar que la talla adulta final de una persona depende de varios factores: los patrones de crecimiento y altura, antecedentes de crecimiento temprano o tardío de otros miembros de la familia, la edad en la que alcanzó la pubertad, si padece alguna enfermedad crónica y la calidad de la nutrición.
La mejor manera de mirar hacia la altura futura es revisar su tabla de crecimiento con su pediatra. A partir de las sucesivas mediciones de peso y altura que nos realiza en cada examen, estos datos se vuelcan en una tabla donde se puede comparar los resultados de nuestro hijo con lo que es típico para los niños y niñas sanas de su misma edad.
También puede hacer un poco de matemáticas, con algunas fórmulas que ayudan a predecir la altura final (con un margen de más o menos 5 centímetros de error).
Para las niñas: [(altura del padre - 5 cm) + la altura de la madre] dividido por dos
Para los niños: [(altura de la madre + 5 ") + la altura del padre] dividido por dos
La posición de dormir de la embarazada podría aumentar el riesgo de parto de bebé muerto
En efecto, una investigación realizada por la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, determinó que no dormir sobre el lado izquierdo la noche previa al parto, duplicaría las posibilidades de que el niño no llegue a nacer con vida.
Para tranquilidad de las futuras mamás, el riesgo sigue siendo bajo, ya que el parto de un mortinato se da en bajísimas cantidades estadísticas.
En concreto, se da en 3,39 de cada mil nacimientos cuando la madre no durmió sobre su lado izquierdo la noche anterior.
Llamativamente, esta cifra cae a 1,96 de cada mil cuando si respetan esa posición para dormir en el embarazo.
La restricción del flujo sanguíneo al bebé cuando la madre se recuesta sobre su espalda o el lado derecho del cuerpo durante períodos largos explicaría la relación.
“Es una nueva hipótesis e implica que debería empezar a observarse este problema mucho más de cerca. Es realmente un punto de inicio para investigaciones futuras”, explicaron los autores.
A pesar del bajo riesgo, no es mala idea acostumbrarse a dormir sobre el lado izquierdo en el embarazo, para ayudar a que el bebé tenga una mejor irrigación sanguínea.
Viajar con niños: en avión y en crucero
Nos centraremos ahora en las recomendaciones a tener en cuenta para viajar con niños en avión y en crucero.
Si bien el medio de desplazamiento preferido por las familias para trayectos no demasiado largos suele ser el coche y aunque menos popular, en el tren los niños tienen mayor libertad de movimientos, el avión es elegido por su rapidez y el crucero porque nos permite conocer varios destinos en un mismo viaje.
Como comentábamos con anterioridad, el viajar es una afición a la que los padres no tienen por qué renunciar cuando nace un bebé. Viajar con niños no es fácil, pero es una experiencia enriquecedora y positiva para todos los miembros de la familia.
Viajar en avión con niños
Una de las primeras cuestiones que hay que tener en cuenta es a partir de qué edad puede viajar en avión un bebé.
Si bien en caso de necesidad se puede volar con un bebé desde su segunda semana de vida, las compañías aéreas aconsejan el viaje de bebés a partir de los dos meses de edad. A esa altura, los paseos que hayáis hecho con él habrán servido para que el pequeño se vaya adaptando poco a poco a las salidas.
Hay que respetar en todo momento sus necesidades, no olvidarse de que son bebés que necesitan un cuidado muy especial, sin embargo también es cierto que los niños son muy flexibles y cuánto más pequeños se acostumbran a comer, dormir y moverse en situaciones diversas mejor se adaptará a los cambios que se producen en los viajes.
En cuanto al sitio en el avión, los mejores asientos para viajar con niños, de hecho los que se suelen asignar a las familias con niños, son los de la primera fila, que cuentan con más espacio para que los niños estén más cómodos. La desventaja: que en la mayoría de las aerolíneas en esta fila no se levantan los apoyabrazos, porque la bandeja en lugar de estar en el asiento de adelante (como no hay) está dentro del apoyabrazos.
Entretener a los niños en el avión
Viajar en avión implica las esperas en los aeropuertos y sobre todo, una de las cosas que más preocupa a los padres, el entretenimiento de los niños en el avión.
Si es un viaje largo (digamos de más de 6 horas), lo más conveniente es viajar por la noche. Aunque no siempre es factible, que el viaje transcurra de noche asegura el descanso del niño, al menos durante algunas horas.
En las horas que permanecen despiertos tendremos que recurrir a todo tipo de entretenimientos como libros, cuadernos para pintar, de pegatinas, puzzles, juegos como el ahorcado, tres en raya, DVD portátil, etc…
También podéis recurrir a elementos que podemos encontrar en el avión como jugar a buscar la ciudad en la revista que dan en el avión (si el niño lee), jugar a encontrar las señales en el folleto de seguridad del avión (si el niño no lee) o jugar a encontrarle, por ejemplo, formas a las nubes.
Está bastante extendida la idea de que los niños molestan en los aviones, pero los niños son niños y hacen lo que le gustaría hacer a cualquier adulto cuando nos obligan a estar sentados prácticamente inmóviles en un asiento durante varias horas.
Aún así, hay padres que se plantean darles algún tipo de relajante para evitarse inconvenientes durante el viaje, pero desde luego no es una buena opción. Hay formas de entretener a los niños sin necesidad de recurrir a sedantes y los demás pasajeros tienen que comprender que se trata de niños.
De todas formas, antes del viaje se debería hablar con el niño para explicarle cómo será el viaje y motivarlos a comportarse adecuadamente.
Qué llevar en el avión
Cuando viajamos con bebés o niños pequeños, el equipaje de mano va prácticamente destinado a todo lo que necesitarán durante el viaje.
Necesitamos llevar su comida (potitos, purés, biberones de leche) agua para evitar la deshidratación, juguetes, un cambio de ropa, pañales, toallitas y una mantita por si acaso.
Los niños menores de 2 años no pagan billete y por tanto no tienen derecho a asiento. Tienen que ir encima de los padres, con un cinturón de seguridad doble para papás y niños.
Las compañías aéreas proporcionan unas cunas que se enganchan a la pared del avión (hay que pedirlas con anticipación al viaje) para bebés de menos de un año. Si va en su propio asiento, se puede llevar el cuquito o un adaptador que se colocan con el cinturón de seguridad.
Medidas de seguridad al viajar con niños en avión
Como sabéis, a partir de 2006 entró en vigor la nueva normativa de seguridad en los aeropuertos europeos que afecta al equipaje de mano, la cual establece nuevas medidas para viajar en avión con comida de bebé.
La normativa no permite llevar líquidos en envases de más de 100 ml, pero la comida de bebé, junto con las medicinas y los alimentos dietéticos que se vayan a consumir en el viaje son la excepción.
Eso sí, deberemos llevar los potitos, biberones y demás separadamente, fuera de la bolsa transparente para enseñarlos en el control de seguridad.
En cuanto al biberón que se prepara con agua y leche de fórmula. La leche podemos pasarla sin problemas, pero el agua deberemos comprarla una vez que hayamos atravesado el control de seguridad.
Así, una vez en el avión ya tendremos todo lo necesario para preparar la comida del bebé, que podremos pedir al personal de abordo que la calienten si es necesario.
Viajar en crucero con niños
Los cruceros una opción cada vez más elegida por las familias con niños para sus vacaciones. Son auténticos resorts flotantes con ofertas de ocio para todos los miembros de la familia. Las compañías navieras suelen tener un barco con todos los servicios necesarios para que las familias con niños pequeños tengan muchas ofertas a su disposición.
Por tanto, hay que saber elegir muy bien la compañía y los servicios que ofrece para asegurarnos que el viaje será adecuado para los peques.
Hay compañías que ofrecen descuentos muy convenientes para los niños, incluso se anuncia que en muchos los menores viajan gratis, pero hay que prestar especial atención a qué no incluye el “gratis”.
Muchas empresas ofrecen cruceros temáticos como el de Disney, Allure of the Seas (Royal Caribbean) para viajar con la animación de Shrek y Madagascar, y Norwegian Epic junto a Nickelodeon por el Mediterráneo.
Yo nunca he hecho un viaje en crucero, ni con niños ni sola, pero Eva acaba de hacer el primero con dos niñas, así que os invito a que antes de decidiros echéis un vistazo a los pequeños inconvenientes que nadie te contó sobre un crucero.
Acomodarse en un crucero
Lo primero es preguntar a partir de qué edad pueden viajar los bebés en crucero. Cada compañía tiene sus propias restricciones de edad, así que es conveniente averiguarlo primero. La mayoría acepta niños a partir de 6 meses.
También es importante conocer las edades a partir de las cuales pueden utilizar determinados servicios como el Club para niños, la discoteca o cualquier otro tipo de actividades para niños previstas en el barco.
Hay que poner especial atención a los tipos de cabina. En algunos barcos hay cabinas de hasta cinco personas, mientras que otros disponen de cabinas que se comunican por medio de una puerta, una opción muy interesante para familias que viajan con niños.
Como en cualquier hotel, se puede solicitar una cuna para el bebé, petición que habrá que hacer al momento de la reserva.
Comidas y bebidas
En algunos cruceros, no todo está incluido en la tarifa que hemos pagado. En algunos las gaseosas, la leche y la comida para bebé no está incluida, y no suele ser barata, por tanto es importante que lo averigüemos con anticipación si no queremos agotar el bolsillo.
Lo que sí suelen tener la mayoría de las compañías son menús infantiles que cuentan con una variedad de comida especial para los más pequeños.
Seguridad a bordo
Los cruceros están preparados para que la seguridad de los más pequeños a bordo esté garantizada, sin embargo, en crucero es un gran hotel, y como en cualquier otro sitio hay que tener a los niños siempre controlados.
Todos cuentan con servicio médico abordo. Los barcos están bien provistos de cobertura sanitaria, en algunos casos hasta con instalaciones médicas de gran complejidad. Sin embargo, y especialmente si viajamos con niños con enfermedades o bajo tratamiento, para vuestra tranquilidad es preferible consultarlo.
Por último, recomendaros que en un crucero, sobretodo si viajamos en verano, hay muchas zonas al aire libre, y la superficie del mar multiplica el efecto espejo, por tanto es fundamental utilizar la protección solar adecuada, tanto en cremas como gorro y gafas de sol.
15 junio, 2011
Bebes ¿Cuando comenzar con las comidas solidas?
Apenas han pasado unos meses de su nacimiento, y nuestro bebé ya está tan grande que estará listo pronto para sus primeros bocados. Saber cuál es el momento adecuado para las primeras comidas sólidas es algo que los padres debemos consultar con el pediatra, ya que son varias las cuestiones a tener en cuenta, ya que iniciar antes de tiempo podría ser perjudicial o incluso peligroso. Os comentamos sobre ellas.
La regla general es que los bebés pueden comenzar a comer alimentos sólidos entre los 4 y 6 meses de edad. Sin embargo, cada bebé es diferente. Determinar el momento en que nuestro hijo estará listo tiene más que ver con su desarrollo físico que con su edad exacta.
Para que un bebé pueda comer alimentos sólidos, tendrá que ser capaz de sentarse y mantener erguidas la cabeza y el cuello sin necesidad de apoyo. También tendrá que ser capaz de mantener los alimentos en la boca en lugar de empujarlos hacia fuera con la lengua (un reflejo que desaparece entre los 4 y 6 meses de edad).
Otro indicio importante es que deben dar la impresión de querer comer alimentos sólidos. Por ejemplo, mostrando interés en la comida de sus padres. Es posible que suba y baje cuando tú estés comiendo y que trate de agarrar la comida de tu plato. Por último un factor muy importante a contemplar es si el bebé que tiene problemas para conseguir plena satisfacción únicamente de la leche materna o de fórmula.
Aliviar el dolor lumbar durante el embarazo
Por una cuestión física, se pueden dar episodios de dolor lumbar en el embarazo. Esto se debe a que a medida que el peso del bebé y del útero cambia el eje de gravedad del cuerpo de la mujer, los músculos de su espalda baja deben compensar ese peso para mantener el equilibrio.
Por ello, se acentúa la lordosis en el embarazo – esto es, la curvatura natural de la columna vertebral en la zona lumbar. Si además se suma que ya había algo de hiperlordosis preexistente, el problema se agravará.
Cabe señalar que el dolor lumbar es habitual en personas que trabajan muchas horas sentadas, tienen malas posturas al andar, debilidad en los músculos glúteos y abdominales, entre otras, todos signos de una vida algo sedentaria.
Es por ello que más de la mitad de las embarazadas se queja de dolores lumbares, siendo una de las molestias del embarazo más habituales. Más que nada, porque su estado viene a acentuar una situación que en muchos casos ya estaba instalada.
Si los dolores son muy intensos, habrá que consultar al médico. Entretanto, hay cosas que puedes hacer para aliviar tu dolor. En este enlace, encontrarás un completo listado de consejos para evitar el dolor lumbar en el embarazo.
Los peligros de la sobreprotección a nuestros hijos
Como padres, obviamente nos preocupamos por que nuestros pequeños no tengan muchas complicaciones a lo largo de su vida, pero debemos prestar especial atención a los problemas de la sobreprotección en nuestros hijos, ya que ésta interfiere de una forma muy importante en el desarrollo infantil.
Pongámonos en situación: nuestro hijo o hija está jugando tranquilamente en el parque con su juguete favorito. Está inmersa en su fantasia cuando, de pronto, un niño que también estaba jugando por ahí se acerca a ella y sin decirle nada le quita el juguete, además de empujarle y haciéndole llorar. Nosotros hemos presenciado este acto de “vandalismo” infantil, e indignados nos levantamos en dirección al niño, le quitamos el juguete y se lo devolvemos a nuestro pequeño.
Conclusión: hemos resuelto satisfactoriamente el problema, pero ¿qué ocurre con nuestro hijo o hija? Simplemente se ha limitado a observar, y cuando vuelva a ocurrir una situación similar en la que no estemos presentes, muy problablemente no sabrá cómo resolver el conflicto.
Es verdad que los niños nacen muy indefensos y necesitan del amor de sus padres para desarrollarse como persona, pero crecer implica la consecución de diversos logros acordes a la edad, tales como conquistar su autonomía, desarrollar estrategias para resolver conflictos y dificultades, tolerar la frustración o tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.
Aunque estas cuestiones parecen una obviedad, en ocasiones nos encontramos con niños de cinco y seis años que siguen tomando biberón o que sus madres les visten todas las mañanas para ir al cole. No hay que olvidar que se trata de niños de cinco años, no bebés de cinco años.
Algunas justificaciones que se dan cuando se pregunta por esa forma de actuar tan sobreprotectora son, entre otras muchas, que se hace por comodidad o que no se tiene tiempo. Pueden existir cientos de razones, pero la verdad es que a nuestro hijo o hija no le estamos haciendo ningún gran favor cuando actuamos de esta forma.
La protección en exceso hace que los niños se vuelvan extremadamente dependientes del adulto, poco seguros en sus actos, con dificultades para enfrentarse a situaciones complejas. A esto hay que sumarle que, de repente en la adolescencia se le exige que madure como por arte de magia, que se responsabilice de sus tareas, además de informale de sus derechos y obligaciones.
No podemos pretender que todo lo que no ha aprendido en sus primeros años de vida, lo aprenda ahora de repente; es un aprendizaje que se da desde el nacimiento y, aunque nuestros hijos no vienen con un manual de instrucciones bajo el brazo, la forma que tenemos los padres de ayudarles a superar los problemas es dejándoles que se enfrente a ellos desde pequeños.
Debemos hacerle sentir que creemos en él, que él puede hacer cosas cada vez más difíciles sin nuestra ayuda (subir a un tobogán más alto, comer el solo aunque se manche…). Y si se equivoca, ya sabeis lo que dicen: “se aprende más de las derrotas que de las victorias”. Hay que ayudar al niño a que asuma que no todo es cuándo y cómo él quiere.
La forma de ayudar a nuestro niño a desarrollarse es transmitirle cariño, confianza en sus posibilidades y comprensión ante las dificultades, así como plantear unos límites claros y lógicos. Le acompañaremos en su búsqueda de estrategias que le ayuden a solucionar las dificultades que pueda encontrarse. Así, de este modo, no le resolveremos ni le chivaremos la solución a los problemas; en su lugar, le preguntaremos qué es lo que puede hacer.
Por último, es importante saber que querer mucho a un hijo no implica evitarle todos los sufrimientos. Los excesos nunca han sido buenos. Por ello, hay que tener cuidado de no caer en la sobreprotección o en la sobreexigencia, ya que en ambos extremos nos encontramos siempre más consecuencias negativas que positivas.
11 junio, 2011
Aumento de peso en el Embarazo, la importancia del autopesaje
Hay una especie de “mito popular” que circula por ahí diciendo que las embarazadas “podemos comemos todo”, o que vivimos de antojos, atracones de comidas y más antojos. Pero esto es algo rotundamente falso. O al menos no debería ser así. Controlar el aumento de peso en el embarazo es una parte muy importante de los cuidados durante la gestación, puesto que una subida excesiva implica diferentes riesgos para nuestra salud y la de nuestro hijo.
Todas debemos cuidarnos en este sentido y más aún especialmente aquellas mujeres que tienen sobrepeso al momento de quedar embarazadas. Esto es algo que deberás conversar con tu obstetra en tus visitas, en las cuáles él llevará un control periódico de tu peso y te irá indicando cuánto es el aumento adecuado.
Luego será tu responsabilidad el hacer posible esto. Pero para tu tranquilidad no es algo complejo, básicamente las claves son una alimentación sana y equilibrada (sobre todo con muchas frutas y verduras) y realizar algo de actividad física liviana como caminar. Además es muy importante que tú misma te controles el peso con frecuencia, digamos una vez a la semana (ya que a veces entre una visita y otra del obstetra puede pasar más de un mes). A tener en cuenta: usar siempre la misma balanza y tratar de tener una cantidad similar de abrigo -idealmente puedes pesarte en ropa interior si tienes la báscula en tu casa. Estudios científicos han demostrado que las mujeres con controles periódicos de peso incrementan menos que aquellas que no los realizan.
Correr en el embarazo
Muchas mujeres tienen una rutina de correr algunos kilómetros un par de días a la semana, para mantenerse en buena forma. Al saberse embarazadas, no saben bien qué hacer con su entrenamiento.
En caso de que la mujer no tenga ningún problema de salud, se puede continuar corriendo ya que correr no causa abortos. De hecho, el ejercicio en el embarazo ayudará a la buena salud materno-fetal.
Por supuesto, el ejercicio en el embarazo debe ser moderado. No hay que dejar de lado que no es momento de realizar ninguna sobreexigencia al organismo.
Veamos las precauciones que hay que tener para salir a correr en cada trimestre del embarazo:
Primer Trimestre: si los síntomas no causan mayores molestias, el kilometraje semanal y el ritmo no se deben cambiar mucho este trimestre. Escucha a tu cuerpo. La fatiga será algo habitual, puedes reducir los kilómetros o los días de entrenamiento.
Si tienes sensibilidad en los senos, usa dos sujetadores o compra uno de talla más grande, o que te siente mejor.
Si tienes nauseas y/o vómitos, recuerda comer meriendas livianas varias veces al día, en especial aquellas que contengan vitamina B6. Luego, tu obstetra te recetará medicinas para aliviar los síntomas.
Si se produce un sangrado, deja de correr inmediatamente, y desde luego consulta al médico.
En unos días, pautas para salir a correr en el segundo y tercer trimestre.
Los bebés deben usar gafas de sol
Los padres nos preocupamos mucho de proteger la piel de los más pequeños con cremas solares, pero no solemos darle la misma importancia a la protección de sus ojos en verano. Los ojos de los bebés son más sensibles que los de los adultos a la radiación ultravioleta, por tanto deben usar gafas de sol para prevenir futuros problemas oculares.
El de los ojos es un daño difícil de medir. El cristalino de los bebés, que ejerce de filtro, aún no se ha desarrollado por completo y, antes del primer año de vida, deja pasar el 90 por ciento de la radiación UVA y el 50 por ciento de la UVB, llegando directamente a la retina, lo cual puede provocar daños a corto y largo plazo.
De ahí la importancia de proteger los ojos del bebé con gafas de sol e incluso con un sombrero o gorra con viscera delantera que cubra la zona de la frente y los ojos. A la hora de elegir unas gafas adecuadas tenemos que seguir algunos consejos para comprar gafas de sol infantiles en cuanto a monturas, materiales y sujeción.
Muy pocos conocen los efectos nocivos de los rayos de sol sobre los ojos de los pequeños. Pueden provocar quemaduras solares, alteraciones agudas de la córnea, lesiones degenerativas y quemaduras agudas en la retina, así como patologías más severas como cataratas, que es la primera causa de ceguera reversible, y degeneración macular asociada a la edad.
Aún con gafas de sol, hay que señalar que los niños nunca deben mirar directamente al sol y evitar, en la medida de lo posible, la exposición entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde, mientras que los bebés no deben exponerse directamente al sol.
07 junio, 2011
Enseñar a leer
Cuando un niño comienza a leer todo le resulta novedoso, por ello hay que empezar poco a poco para que pueda ir comprendiendo el proceso, aprendiendo y memorizando.
Hay tres métodos distintos para enseñar a leer:
- Método analítico: es el método de enseñanza lector más antiguo. Un ejemplo sería la “m” con la “a” es “ma”. Con esta misma consonante iríamos cambiando todas las vocales para que aprendiera a pronunciar, en este caso, la “m”.
- Método global también llamado sintético u holístico: consiste en enseñarle a asociar la palabra y la imagen a la que representa. Por ejemplo, presentamos el dibujo de una ensalada junto con la palabra escrita “ensalada”.
Este método no es completo para la enseñanza porque no enseñan a analizar las sílabas, ni las letras, por lo tanto, los niños no serían capaces de leer nada que no se les haya enseñado anteriormente.
- Entrenamiento mixto: es el método que suele utilizarse en todas las guarderías y aulas para enseñar a los más pequeños a leer o cuando se quiere aprender una nueva lengua.
Este entrenamiento consta de los dos métodos anteriores, porque uno no contradice al otro, es más se complementan perfectamente para conseguir nuestro objetivo: enseñarle a leer.
Por eso en muchas aulas las profesoras llenan de dibujos sus clases y dependiendo de la época las acompañan de la palabra que las representa.
Las ingestas dietéticas recomendadas durante el embarazo y la lactancia
Unos de los posts que más quebraderos de cabeza me ha dado durante mi andadura en este blog ha sido el que se preguntaba si las madres se alimentaban adecuadamente durante la lactancia. En él me hacía eco de un estudio realizado en el que se señalaban ciertas carencias nutricionales que, en general, las madres lactantes presentaban (como cualquier otro sector poblacional).
La polémica vino porque uno de los datos ofrecidos por el autor, referido a las cantidades de hierro recomendadas, fue señalado popularmente como un error cometido en el estudio y le quitaba validez.
Sin embargo, investigando un poco más, conocimos que los datos acerca del hierro no estaban equivocados, al menos no según los valores de referencia incluidos en el estudio. Así lo comenté en una actualización del post.
No sólo yo me hice eco de este estudio y sus conclusiones, también cuestionando el dato polémico referido a la cantidad de hierro que la mujer debía ingerir durante la lactancia.
Buena parte de la blogosfera relacionada con la maternidad lo hizo, aunque en nuestro caso ofrecíamos la explicación final que obtuvimos después de ponernos en contacto con el autor. Algo que no se produjo en otros foros, que siguen dando por inválido, cuando no falso o tendencioso, el estudio en cuestión.
El caso es que a raíz de este post fui consciente de la gran cantidad y variedad de recomendaciones nutricionales a lo largo del planeta, establecidas por organismos diferentes y con distintas metodologías.
Lo cual provoca, por ejemplo, que la ingesta de hierro “oficial” recomendada para madres lactantes sea de 18 miligramos en España, en los países nórdicos de 15 miligramos, según Estados Unidos entre 9-10 miligramos o según la OMS entre 10 y 30 miligramos.
Existe un interesante documento que recoge esta variedad, titulado “Comparativa de las Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) de los diferentes países de la Unión Europea, de Estados Unidos (EEUU) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) “, publicado en 2009 en la revista “Nutrición hospitalaria”.
En él, se nos resume de manera clarificadora este heterogéneo panorama:
Las ingestas de referencia difieren notablemente entre los distintos países estudiados en cuanto a grupos de población, tipo de nutrientes incluidos, metodología y periodicidad de las revisiones publicadas. Sin embargo, la mayoría definen de manera semejante los conceptos más importantes, aunque tengan distintas denominaciones en cada país. Por otro lado, en la mayoría de los casos estudiados existe un único organismo científico encargado de la publicación y actualización de los valores de ingestas dietéticas de referencia, no siendo así en España.
De hecho, conocemos que en España existen varios organismos y sociedades que han editado sus propios de valores de referencia, entre los que se encuentra la Universidad Complutense de Madrid, con dos grupos de trabajo distintos y revisiones sucesivas.
Por ello, se ha creado, en el seno de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), un Grupo de Expertos para la elaboración de las “Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para la Población Española documentadas y en base a la mejor evidencia científica actual”.
A la espera de dicho documento, os dejamos con algunas de las ingestas dietéticas recomendadas durante el embarazo y la lactancia, anotando los datos referidos al ácido fólico, vitaminas A, B y C, calcio, hierro, zinc y yodo.
Ingestas dietéticas durante el embarazo y la lactancia en España
* Durante el embarazo: ácido fólico, 600 mg; vitamina B, 2’2 mg; vitamina C 80 mg; vitamina A, 800 mg; calcio, 600 mg; hierro, 18 mg; zinc, 20 mg; yodo 25 mg.
* Durante la lactancia: ácido fólico, 500 mg; vitamina B, 2’6 mg; vitamina C 85 mg; vitamina A, 1100 mg; calcio, 700 mg; hierro, 18 mg; zinc, 25 mg; yodo 75 mg.
Ingestas dietéticas durante el embarazo y la lactancia en Países Nórdicos
* Durante el embarazo: ácido fólico, 500 mg; vitamina B, 2 mg; vitamina C 85 mg; vitamina A, 800 mg; calcio, 900 mg; hierro sin datos; zinc, 9 mg; yodo, 175 mg.
* Durante la lactancia: ácido fólico, 500 mg; vitamina B, 2’6 mg; vitamina C 100 mg; vitamina A, 1300 mg; calcio, 900 mg; hierro, 15 mg; zinc, 11 mg; yodo, 200 mg.
Ingestas dietéticas según la OMS
* Durante el embarazo: ácido fólico, 600 mg; vitamina B, 2’6 mg; vitamina C 55 mg; vitamina A, 800 mg; calcio, 1200 mg; hierro: Se recomienda dar suplementos de hierro a todas las mujeres embarazadas, debido a la dificultad para evaluar los depósitos de hierro en el embarazo. En embarazadas sin anemia se considera suficiente una suplementación 100 mg de hierro al día en la segunda mitad de gestación. En embarazadas con anemia se requieren dosis mayores; zinc, entre 6-20 mg en el último trimestre; yodo 200 mg.
* Durante la lactancia: ácido fólico, 500 mg; vitamina B, 2’8 mg; vitamina C 70 mg; vitamina A, 850 mg; calcio, 1000 mg; hierro, entre 10-30 mg (según biodisponibilidad); zinc, entre 5’8 y 19 mg los tres primeros meses; yodo 200 mg.
Ingestas dietéticas en Estados Unidos
* Durante el embarazo: ácido fólico, 600 mg; vitamina B, 2’6 mg; vitamina C 80-85 mg; vitamina A, 750-770 mg; calcio, 1300-1000 mg; hierro, 27 mg; zinc, 12-11 mg; yodo 220 mg.
* Durante la lactancia: ácido fólico, 500 mg; vitamina B, 2’8 mg; vitamina C 110-115 mg; vitamina A, 1200-1300 mg; calcio, 1300-1000 mg; hierro, 10-9 mg; zinc, 13-12 mg; yodo 290 mg.
Como vemos, hay variedad en cuanto a los valores de referencia, y eso que sólo nos hemos centrado en unos pocos países y la OMS. Si vemos las tablas de la Unión Europea, de Italia, de Francia… observaremos más datos heterogéneos.
Por la salud durante estas y el resto de etapas vitales, conviene unificar los valores de referencia. Lo fundamental es que durante el embarazo y la lactancia nos cuidemos con una alimentación sana y variada, tomando los suplementos nutricionales recomendados, como el ácido fólico durante el embarazo o el yodo durante la lactancia.
¿Hasta que edad puede retroceder el recuerdo?
Todos nos acordamos de nuestros primeros años de vida, aunque a veces no sean más que imágenes sueltas. Claro que llega un punto en el cual la memoria se pierde y ya no sabemos más.
Sobre este interesante tema ha investigado Carole Peterson de la Universidad Memorial de Newfoundland, en Canadá. Ella explica que la escasez o ausencia de recuerdos de los primeros años de vida se daba sólo en la adultez, pero ahora se puede saber que los niños tampoco recuerdan más allá de los dos o tres años.
“En los mayores, la edad media del momento del primer recuerdo es de tres años y medio, pero en los niños esta memoria cambia según el pequeño va creciendo”, agregó luego de estudiar a 140 mil niños y niñas de entre cuatro y trece años.
“Los pequeños de entre cuatro a siete años, tenían recuerdos de cuando tenían dos años, mientras que los de siete contaban experiencias de más mayores. Cuando volvimos a entrevistarlos dos años más tarde, la edad de la primera memoria se había trasladado a un edad más tardía y muchas de las experiencias relatada dos años antes no volvían a ser repetidas. En otras palabras, sus primeros recuerdos estaban desapareciendo”, comenta la doctora canadiense que cree que este se debe a que “la memoria temprana de los menores es más frágil y vulnerable y puede borrarse fácilmente”.
Pero al interrogar a niños entre los diez y los trece años, los recuerdos de la primera infancia no variaban, es decir que la pérdida parcial o total de los mismos se produce entre los cuatro y los diez años.
“El cerebro en desarrollo es más plástico y se reorganiza a gran velocidad. En ese proceso se difuminan huellas de memoria que dan paso a nuevos recuerdos y aprendizajes”, continuaron.
En este sentido, destacaron la importancia de estimular la memoria y el desarrollo cerebral de los menores.
03 junio, 2011
Bebe: Test de Apgar
Nada mas nacer el test de Apgar evalúa de forma rápida el estado de salud del bebé después del parto.
El test de Apgar fue desarrollado en 1952 por Virginia Apgar médico anestesista y especialista en pediatría. Hoy el test de Apgar se usa en todo el mundo para evaluar la salud del recién nacido.
¿En qué consiste el test de Apgar?
La prueba evalúa en una escala del 0 al 2 cinco aspectos sencillos del recién nacido que son:
1. Apariencia (color)
2. Pulso (frecuencia cardiaca)
3. Gesticulación
4. Actividad
5. Respiración
Las primeras letras de cada palabra forman Apgar, el apellido de la creadora de la prueba. La puntuación 2 es la que describe condiciones más saludables mientras que la 0 se refiere a ausencia de respiración, y condiciones más preocupantes.
Cada uno de estos 5 aspectos se califica del 0 a 2. Luego se suman las puntuaciones obtenidas, cuanto más alta la puntuación mejor.
* Si sumadas las puntuaciones de las 5 condiciones se obtiene entre 7-10 se considera un estado de salud normal.
* Si sumadas las puntuaciones de de las 5 condiciones se obtiene entre 4-6 puntos, e considera una puntuación baja.
* Si se sumadas las puntuaciones de las 5 condiciones el resultado es 3 o menos, el estado del bebé es critico.
Esta prueba se realiza a todos los bebés al minuto después de nacer, luego a los cinco minutos y en algunas ocasiones también a los 10 minutos. La puntuación al primer minuto mide el nivel de tolerancia del recién nacido al nacimiento y su posible sufrimiento.
* La puntuación que se obtiene a los 5 minutos evalúa su adaptación a medio ambiente y capacidad de recuperación. Un bebé recién nacido que obtiene una puntuación más baja en el test Apgar 1 minuto, sin embargo cuando pasan 5 minutos en el nuevo test obtiene unos resultados normales, se valoran estos últimos resultados, los mejores.
* Sin embargo si un bebé recién nacido puntúa 0 en el test Apgar en el minuto 1, se debe evaluar bien su condición para dictaminar su muerte.
* En general se realiza el test en el minuto 1 y el 5 y el resultado esperado está entre 7 y 9.
Consejos y sugerencias a la hora de elegir y comprar un juguete
Cuántas veces os ha pasado que habeis ido a comprar un juguete para un cumpleaños o para vuestro hijo y os acabasteis perdiendo entre tanta variedad? Y es que, en el mercado actual, la variedad de juguetes es tan grande y variada que es muy difícil decidirse por uno u otro. Por ello, hoy vamos a dar unos cuantos consejos y sugerencias para elegir y comprar un juguete
Lo más importante de todo es tener en cuenta al niño. Puede parecer una tontería, pero en muchas ocasiones nos olvidamos que el juguete es para nuestro hijo y no para nosotros. Por ello, el juguete que elijamos ha de ser deseado por el niño.
Debemos asegurarnos también de que está fabricado con materiales (más grandes cuanto más pequeño es el niño) que no se astillen o, si se rompen, que puedan cortar. Además, el color no debe ser tóxico.
A la hora de comprarlos, debemos pensar en la finalidad y actitudes que desarrollan en nuestros hijos; es decir, han de ser adecuados a la edad del niño. Por ejemplo, en el caso de comprar un juguete para un bebé de entre cero y seis meses, tendremos en cuenta que es cuando el niño comienza a descubrir su cuerpo y a distinguir diferentes texturas, formas y colores. En este caso, los sonajeros, móviles de cuna, muñecos de goma, mordedores o alfombras con actividades, entre otros muchos, pueden ser una muy buena opción.
En la segunda mitad del primer año de vida, nuestro bebé comienza a explorar los objetos y a reconocer las distintas voces; aprovecharemos encontes para buscar juguetes tipo pelota, muñeca de trapo, juguetes sonoros, balancines, andadores…
Entre los trece y los dieciocho meses, los niños y niñas andan que se las pelan y reconocen algunas propiedades de los objetos. Los cubos para encajar y apilar, las bicicletas adaptadas con ruedas y los cochecitos son una muy buena opción.
Hasta los dos años de vida, el niño habla y comprende cada día más, además de descubrir cosas de su entorno. Por eso, sería muy buena idea comprarle juguetes que le ayuden a potenciar sus ansias de descubrimiento: coches, bicicletas, pizarras, pinturas, instrumentos musicales, muñecas, animales…
Durante la etapa que corresponde a los dos y los tres años, empiezan a sentir curiosidad por los nombres de las cosas y se pasan gran parte de su juego imitando escenas familiares; por eso, triciclos, palas, cubos, puzzles, pinturas o muñecas pueden ser buenas opciones para este rango de edad.
Entre los tres y los cinco años, los niños comienzan a preguntar, a aprenderse canciones y a hacer juegos conjuntos con sus amigos y amigas. Las bicicletas, las pizarras, los cuentos, las marionetas y los muñecos articulados con los que recrear situaciones junto a otros niños y niñas serán bien recibidos por ellos.
A partir de los seis años, como el niño se irá adentrando poco a poco en el mundo de los números (con las sumas y las restas) y de las letras (con la lectura y la escritura), es un buen momento para elegir juguetes que sean de preguntas o de realizar experimentos, así como también juegos manuales.
Además de la edad, también debemos tener presente a la hora de comprar o elegir un juguete, la personalidad del niño. Por ejemplo, si nuestro niño es muy tímido, será buena idea comprarle juguetes socializadores en los que requiera de más personas para poder llevarlos a cabo; si a nuestro niño le cuesta quedarse quieto, un juego en el que deba mantener la atención es la opción más acertada.
A veces se piensa que cuanto más complejo sea el juego o el juguete mejor, pero ocurre que si el juguete es simple ayudará a aumentar la gama de usos que se pueden hacer de él, aumentando la fantasía y capacidad simbólica del niño.
Los juguetes no deben comprarse para satisfacer un capricho momentáneo de nuestro hijo, ni tampoco deben usarse como premio y/o castigo. Muchas veces se compran los juguetes porque se han visto en la televisión o creyendo que así vamos a conseguir suprimir una conducta del niño que no nos gusta o, por el contrario, aumentar una que sí nos gusta.
También es conveniente que los familares del niño, en especial los que lo ven de vez en cuando, no compren ni regalen juguetes de forma indiscriminada. Hay que considerar que el exceso de juguetes puede llegar a producir aburrimiento.
Y para finalizar, lo que sabiamente se dice de tantas cosas: no por ser más caro va a ser mejor. No porque un juguete ocupe el número uno en la lista de precios va a significar que proporcione mayor diversión, enseñe más a nuestro hijo o vaya a durar más tiempo que cualquier otro del mercado que esté a mitad de precio.
Como veis, para que podamos sacar el mayor provecho posible de un juguete debemos tener en consideración diversos consejos y sugerencias para elegir y comprar un juguete. ¿Teneis en cuenta todo esto cuando vais a los grandes almacenes o a las tiendas de juguetes? ¿O por el contrario, vais a por el juguete estrella del momento?
Las altas temperaturas pueden perjudicar a las embarazadas
La temporada estival está cerca, por ello las futuras mamás deben cuidarse de verse expuestas a las altas temperaturas.
Es que el calor intenso puede repercutir seriamente en la salud de las embarazadas, por ello hay que evitarlo siempre que se pueda.
Por eso hay que tratar de estar en lugares siempre frescos, a la sombra, evitando las aglomeraciones y la poca ventilación.
Es fundamental evitar el sol entre las 10 y las 16 horas, por eso programa tus actividades – siempre que sea posible – para las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde.
Es buena idea, en cualquier época del año pero en especial en verano, tomar suficiente cantidad de agua.
Conviene además utilizar una crema con filtro solar elevado, ya que es un mal momento para una quemadura solar.
Por otra parte, la piel es más propensa a mancharse por los cambios hormonales, razón por la cual es importante cuidar la piel del sol.
Algunas situaciones que requieren que la embarazada tenga cuidado:
- La temperatura sea superior a los 36 grados, en especial si se prolonga durante varios días.
- Haya un nivel de humedad alto en el ambiente, que origine sensación permanente de piel húmeda.
- Los días sin viento que dificultan la ventilación.
- Si vives en una casa muy calurosa, situada en un piso alto, y tienes dificultades para ventilarla, o no dispones de aire acondicionado u otro sistema de renovación del aire.
- Haces ejercicio físico o tienes un trabajo pesado y estas expuesta durante muchas horas a un exceso de calor.
Si te cuidas de pasar demasiado calor, tendrás un verano a pleno con tu embarazo.