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25 febrero, 2009

¿Cómo actuar frente a los miedos de los niños?

Hay un momento en la infancia que los miedos son sensaciones muy comunes en la mayoría de los niños.

Si no ha tenido ninguna experiencia puntual de miedo frente a algo o alguien concreto o no ha pasado por alguna situación especial de susto o pánico vivida en la realidad, que pueda producirle este "temor a todo", así como aparecen estas conductas sorpresivas...se van con el tiempo, se diluyen.

¿Cómo? A medida que van teniendo más autonomía y socialización escolar. Con un buen acompañamiento de toda la familia, respetando sus sensaciones, contemplándolas sin sobreprotegerlo pero sí hablándole mucho, diciéndole que lo entiendes, que respetas lo que siente, pero que confíe en vos, que nada le va a pasar, que siempre hay un "grande" cuidándolo y eso es muy bueno para él.

A veces ese miedo es un pedido o necesidad de que estén más pendiente de él, una manera de llamar la atención, o de pedir ayuda por algo. Hablándole, no enojándote frente a su "desmedido temor" y dándole un tiempo, seguramente de a poco encuentre otra manera de vivir lo imprevisto, su crecimiento.

Por: Lic. Alejandra Libenson

Masajes para el bebé, un ratito de placer

Nos encanta hacer carantoñas a los bebés cuando les bañamos, les damos de comer o les tenemos en brazos. Esos ratitos tan maravillosos pueden intensificarse aún más con un masaje. Son relajantes, alivian los cólicos y hacen que los niños tomen conciencia de su cuerpo.

Todo sobre los masajes

El masaje será una experiencia muy especial para el bebé. No se necesita mucho tiempo, aunque no hay que hacerlo con prisas, y el niño se quedará totalmente relajado y tranquilo. El masaje fomenta la sensación corporal de los pequeños, y mejora el riego sanguíneo de los órganos internos.

* Se puede empezar a la tercera o cuarta semana de vida.
* El mejor momento es una media hora después de darle el pecho o el biberón.
* Si se dispone del tiempo necesario, se puede hacer todos los días, y si no, basta con una vez a la semana.
* La habitación, las manos y el aceite deberían estar a una temperatura agradable.
* Conviene elegir aceites de alta calidad como jojoba, germen de trigo o almendras. También es aconsejable comprarlos en herbolarios o farmacias. A cada 100 ml de aceite se puede añadir un gota de aceite de lavanda, que aumenta el efecto de relajación.

La tripita

* Se pasa la mano alrededor del ombligo en sentido de las agujas del reloj.

* Después se pasa una mano tras otra (haciendo un movimiento circular con los brazos, como si estos fueran un rodillo), desde el final de las costillas hasta el pubis.

* Y se camina con los dedos de un extremo a otro de la tripita.

El tórax y los brazos

* Se juntan las manos en el centro del tórax y se deslizan hacia los lados, como si se aplanaran las hojas de un libro.

* Después se abraza el bracito del niño con una mano y se va deslizando hasta la muñeca, luego se hace lo mismo con la otra mano, y se repiten estos movimientos varias veces.

La espalda y las nalgas

Si el bebé no se ha cansado, continuamos con la espalda y el culito.

* Se puede colocar al niño boca abajo en la cama o atravesado encima de nuestros muslos. Una mano se pone en el culete y la otra se desliza plana desde el cuello hasta esa mano.

* Luego se masajea a ambos lados de la columna (sin quitar la mano del culo), desde arriba hasta abajo, haciendo círculos con los dedos índice y pulgar.

* Por último, se sujetan los tobillos (el bebé estirará las piernas) con la mano que estaba sobre las nalgas y se desliza la otra mano abierta desde el cuello hasta los tobillos.

La cabeza

* El cuero cabelludo se masajea suavemente con los dedos a través del pelo.

* Después apoyamos la cabeza del bebé sobre las palmas de nuestras manos y vamos masajeando con los pulgares la frente, desde el medio hacia las orejas.

* Luego, desde ambos lados de la nariz hacia las orejas, volviendo a continuación a la frente para desde allí bajar a la barbilla.

Relajación

El punto final del masaje se pone con unas maniobras relajantes.

* Le pasamos al bebé las manos abiertas suavemente por la cabecita y por los brazos hasta llegar a sus manos; después desde la cabeza, pasando por el tórax, el abdomen y los muslos hasta llegar a los pies.

* Cogemos al niño por los antebrazos y las manos y extendemos los brazos hacia los lados, luego cruzamos los brazos en el pecho, una vez de forma que el brazo derecho quede encima, luego el izquierdo.

* Sus manos deberían tocar la tripa por los costados.

Las piernas y los pies

El objetivo es activar la circulación sanguínea.

* Se abraza una pierna a la altura de la cadera con una mano y se va deslizando hasta los tobillos. Se repite la operación con la otra mano. Una mano masajea la parte externa de la pierna y otra la parte interna.

* Luego, se hacen círculos con el pulgar alrededor del tobillo.

* Después se masajea la otra pierna.

* Para terminar, los piececitos: se masajea, haciendo pequeños círculos con el pulgar, la planta del pie desde el talón hasta los dedos.

* Luego se abraza cada dedo con suavidad y se desliza la mano de arriba abajo.

Para bebés con cólicos

Si el pequeñín tiende a tener gases y cólicos, puede que le ayuden los dos siguientes masajes:

1. Se hace un semicírculo con la mano derecha en el sentido de las agujas del reloj partiendo de la parte alta del abdomen (justo debajo de las costillas) hasta la parte alta del pubis, y con la mano izquierda se hace un círculo completo partiendo de la parte alta del pubis. En este masaje sólo se utilizan las yemas de los dedos.

2. A continuación se cogen las dos piernas del bebé por las pantorrillas, se doblan y se llevan hacia el abdomen, presionándolo durante unos segundos. Ambas maniobras se repiten tres veces.

Pocas mujeres siguen las directrices de estilo de vida saludable antes del embarazo.

Muy pocas mujeres siguen las recomendaciones nutricionales y de estilo de vida, antes de quedar embarazada, incluso cuando el embarazo es en cierto modo previsto, según un estudio publicado en el British Medical Journal website.

Los consejos de nutrición y estilo de vida están ampliamente disponibles para las mujeres durante el embarazo, pero no se hace hincapié en el asesoramiento para las mujeres que puedan quedar embarazadas.

Sin embargo, la promoción de la buena salud y nutrición antes del embarazo puede ser al menos tan importante como durante el embarazo, así como el momento en torno a la concepción es vital para el desarrollo del bebé.

Por lo tanto, los investigadores del Centro de Recursos MRC Epidemiología en la Universidad de Southampton proponen examinar el grado en que las mujeres cumplan con estas recomendaciones antes de quedarse embarazada.

Entre 1998 y 2002, se entrevistó a 12.445 mujeres no embarazadas de edad 20-34 años como parte de un estudio general sobre la salud, su dieta, actividad física, tabaquismo, consumo de alcohol y uso de suplemento nutricional durante los últimos tres meses se registró.

Un total de 238 mujeres quedaron embarazadas dentro de los tres meses de la entrevista y estas mujeres se compararon con las que no quedaron embarazadas. Las
mujeres que quedan embarazadas son ligeramente menos propensas a fumar que las que no
quedan embarazadas (74% v 69% eran no fumadores), pero esta diferencia no fue estadísticamente significativa.

Las mujeres en ambos grupos probablemente consumieron cinco o más porciones de frutas y verduras por día, pero sólo el 57% de las personas que quedan embarazadas no habían tenido ningún ejercicio vigoroso en los últimos tres meses, en comparación con el 64% de los que no quedan embarazadas .

En conclusión los investigadores hacen un llamamiento para una mayor publicidad en cuanto a recomendaciones para el pre-embarazo, pero señalan que las tasas de embarazo no planificado sustancial significa que se necesitan mayores esfuerzos para mejorar la nutrición y los estilos de vida de todas las mujeres en edad fértil.

Via: SC.daily

19 febrero, 2009

¿Es seguro tener sexo durante el primer trimestre de embarazo?

Sí, claro que podrías tener sexo durante el embarazo, obviamente que con algunas excepciones. No es seguro tener sexo durante el primer trimestre si estas sangrando o si la placenta está frente de la cabeza del bebé, lo que se suele llamar placenta previa.

Con placenta previa, si el pene va en contacto con el cuello del útero o si tienes contracciones como resultado del orgasmo, puede traumatizar la placenta y causar un sangrado significativo al punto de poder perder a tu bebé.

Además, tampoco deberías tener sexo si tus membranas están rotas, ya que no habría ninguna protección del bebé en contra de las infecciones. Otro de los momentos en que no deberías tener sexo si estas en el primer trimestre de embarazo, es cuando tienes trabajo de parto prematuro o si tienes un cuello de útero angosto, ya que el orgasmo puede estimular las contracciones.

Pero si eres de las mujeres que tiene un saludable y normal embarazo, no hay ninguna razón para que le digas adiós a tu vida sexual, hasta claro está, que te sigas sintiendo cómoda, además de que requiere que seas creativa con las posiciones que emplees.

Vía: Baby Center

Una merienda para cada niño

La comida de media tarde les da energía para jugar y hacer los deberes. Puede ser tan variada como se nos ocurra, pero, a la hora de elegirla, debemos tener en cuenta que cada niño es distinto y adaptarla a sus necesidades.

La merienda debe ser algo más ligera que el desayuno para que les ayude a reponer fuerzas sin quitarles el apetito para la cena. En general, se recomienda que incluya:

* Un lácteo (vaso de leche con o sin cacao, queso, yogur), que les proporciona proteínas y calcio.
* Cereales (bocadillo, galletas, tostada...), por su aporte de hidratos de carbono
* Una ración de fruta, que es una excelente fuente de vitaminas, minerales y fibra.

¿Y por qué no un bollo y zumo envasado?

- Esta es la opción más cómoda -y a ellos les encanta-, pero la menos recomendable, porque contiene demasiadas grasas y azúcares.
- Pueden tomar estos productos de vez en cuando, pero a diario es más saludable comer otros alimentos de mejor calidad.

¿Es seguro tomar pastillas para dormir durante el embarazo?

Actualmente, la Administración de drogas y comidas no ha estimado que ninguna droga para dormir sea completamente segura para las mujeres embarazadas.

Muchos medicamentos, incluyendo Benadryl, encontrado en muchas autoservicios y tiendas y que se vende, por lo general, sin receta médica, como un ayudante para conciliar el sueño, así como el medicamento Ambien, están clasificados como medicamentos de Clase B, lo cual significa que son seguros para las mujeres embarazadas basados en los estudios en animales, pero que no han sido del todo controlados para los humanos y es más, puede que no hayan estudios en humanos que lo respalden.

Otras píldoras para dormir, incluyendo Sonata, Lunesta y Rozerem, son consideradas como medicamentos de clase C, es decir, drogas cuya seguridad es incierta, en donde las pruebas que se han realizado con animales han podido dañar o poner en riesgo al feto.

No hay píldoras para dormir que hayan sido clasificadas como medicamentos de Clase A, aquellas en las que se han hecho estudios humanos han demostrado que no hay riesgo de aborto para el bebé. Sin embargo, de todas maneras, las píldoras para dormir no son una buena solución para ayudarte a dormir en las noches si no logras conseguir el sueño y estas embarazada.

Vía: Baby Center

13 febrero, 2009

Los reflejos del recién nacido

Nada más nacer, el pediatra examina los reflejos del bebé. Algunos son llamativos, como el impulso de caminar. Otros nos resultan normales, como el de succión y búsqueda del pezón. Pero ¿qué son los reflejos?

Un reflejo es una respuesta automática, involuntaria y probablemente defensiva que el individuo da ante una supuesta agresión (como cerrar los párpados cuando algo viene hacia nuestros ojos). Cuando esta respuesta está mediada por el pensamiento se convierte en un acto voluntario y deja de ser un reflejo.

Son respuestas primitivas

* La mayoría de las reacciones del recién nacido son respuestas primitivas que formaban parte de las habilidades de nuestros antepasados. Hoy no las usamos, pero han quedado grabadas en nuestros genes y se manifiestan precisamente cuando el ser humano aún no se ha completado neurológicamente: en el momento de nacer.
* Salvo los de búsqueda y succión, que sí tienen una función específica (alimentarse), los demás reflejos no parecen servir para nada. Con todo, hay teorías que tratan de explicar su utilidad pero no tienen base científica y no deben tomarse al pie de la letra.
* La existencia de los reflejos es un indicador de vitalidad y de que el sistema nervioso del recién nacido funciona bien. Tan importante como observar que están presentes al nacer es comprobar que van desapareciendo con el tiempo (la mayoría, durante los primeros meses de vida). Eso es señal de que el bebé está evolucionando correctamente.

1. De arrastre

Cuando se pone al bebé sobre su barriga, mueve las piernas como si quisiera avanzar arrastrándose.

Cuánto dura
Desde los primeros días hasta los tres meses.

Por qué lo hace
Hay quien afirma que con este reflejo el bebé ensaya los movimientos que más tarde necesitará para gatear. Pero lo cierto es que, desde los tres meses hasta que empieza el gateo, el niño no vuelve a realizar movimientos de este tipo.

2. De succión

Si se le coloca en la boca el pezón, o incluso un dedo, lo chupa enérgicamente.

Cuánto dura
Está presente desde el nacimiento, hacia el tercer mes se intensifica y en torno al sexto desaparece. A partir de entonces la succión se convierte en un acto voluntario.

Por qué lo hace
Mediante la succión, el recién nacido consigue el alimento que necesita.

3. De prensión palmar

Cuando algo roza la palma de su mano, el recién nacido lo agarra con fuerza.

Cuánto dura
Desde que nace hasta los cinco o seis meses.

Por qué lo hace
Es un reflejo arcaico ya que, aunque permite al bebé agarrarse y sujetarse, no lo hace de forma voluntaria. Por otro lado, se cree que puede favorecer el vínculo entre padres e hijos (el pequeño agarra con fuerza el dedo que estos le ofrecen).

4. De paracaídas

Si se le sostiene por los costados y se le inclina bruscamente hacia delante, el bebé abre los brazos como si quisiera agarrarse.

Cuánto dura
Desde los tres a los doce meses.

Por qué lo hace
Podría serle útil para sujetarse en caso de caída y también para aprender a incorporarse.

5. De búsqueda

Si se le roza la mejilla o la comisura de los labios con los dedos o el pecho, instintivamente el bebé gira su cabeza en esa dirección en busca de comida.

Cuánto dura
Desde el primer día de vida hasta los cuatro meses. A partir de entonces, el bebé se vuelve automáticamente hacia el pecho porque ya reconoce su tacto y olor.

Por qué lo hace
Es un reflejo de supervivencia, su instinto le guía hacia donde está el pezón para alimentarse.

6. Reflejo de moro

Si está sentado y se le deja caer hacia atrás de repente, el bebé abre los brazos. Luego los tiende hacia delante como si fuera a dar un abrazo y rompe a llorar con fuerza.

Cuánto dura
Hasta el cuarto mes.

Por qué lo hace
Reacciona como si le hubieran dado un susto, por lo que seguramente responde a un instinto de protección.

7. De prensión plantar

Al sentir un roce o presión en la planta del pie, el bebé flexiona los deditos hacia dentro.

Cuánto dura
Desde que nace hasta los nueve o doce meses.

Por qué lo hace
Es posible que este reflejo involuntario responda a una herencia antigua, que se remonta a la época en la que los homínidos no sólo utilizaban las manos sino también los pies para agarrarse.

8. Reflejo tónico del cuello

Si cuando está tumbado giramos su cabecita hacia un lado, él inmediatamente estira el brazo de ese lado y dobla el contrario. También se llama "reflejo del espadachín" por la curiosa postura que adopta.

Cuánto dura
Desaparece hacia el tercer mes.

Por qué lo hace
Algunas teorías dicen que facilita y desarrolla la fijación visual del bebé, al poder observar su mano, y la toma de conciencia de su propio cuerpo.

9. De enderezamiento

Cuando se sostiene al recién nacido cogiéndole por las axilas y haciendo que pose los pies en una superficie dura, de repente estira las piernas y el tronco, y levanta la cabeza.

Cuánto dura
Se manifiesta al nacer y desaparece hacia el tercer mes.

Por qué lo hace
No existe ninguna teoría que explique la posible finalidad de este curioso reflejo.

10. De la marcha

Si alguien le sujeta por las axilas y le hace apoyar un pie sobre una superficie dura, el pequeño reacciona levantando el otro pie como si quisiera echar a andar, e incluso se puede ver cómo da unos pasitos.

Cuánto dura
Hasta el segundo mes.

Por qué lo hace
Aunque con este reflejo el bebé demuestra que es capaz de mover las piernas alternativamente, no parece que tenga nada que ver con su futura capacidad para caminar.

Via: serpadres.es

¿Es seguro mover los muebles de la casa cuando se está embarazada?

Seguro que una de las tareas que nunca termina para las mujeres embarazadas que además son amas de casa es la limpieza y cuidado del hogar tanto como cuando no se esperaba a un bebé en camino.

Para aquellas mujeres que esperan a un bebé es necesario decirles que las tareas del hogar como mover los muebles para limpiar o para cambiar un poco el diseño de alguna habitación en nuestra casa, se puede realizar esta actividad solamente en el primer trimestre, luego de este tiempo, los especialistas no recomiendan mover objetos de gran peso.

Esto es por una sencilla razón, y es que para ese tiempo ya tendrás por el mismo embarazo un dolor en la espalda sólo por el hecho de cargar el feto en tu vientre, así que no le pongamos más carga de la que realmente se requiere.

Cabe agregar a esto que el simple hecho de mantenerte de pie cambia durante este tiempo, ya que el centro de gravedad se mueve adecuándose a la carga del bebé y al nuevo peso que tienes.

Si quisieras cargar algo pesado, este acto incrementa el peso que le pones a tu espalda aún más de lo que ya tiene de peso extra por la pancita del bebé, poniéndote en esos casos en riesgo de una lesión en la espalda.

Así que a partir del primer trimestre de embarazo, date un descansa en las labores pesadas del hogar.

Vía: baby Center

Cada vez más niños tienen niveles altos de colesterol

El colesterol es una grasa fundamental para la vida. Se encuentra en las membranas de las células e interviene en algunos procesos como la producción de ciertas hormonas. El organismo sintetiza una parte y el resto lo obtiene a través de los alimentos ricos en grasas: huevo, lácteos, carnes o aceites vegetales. Tener los niveles altos es perjudicial para la salud.

¿Por qué se habla de colesterol bueno y colesterol malo?

Existen dos tipos de colesterol: el HDL y el LDL, conocidos respectivamente como bueno y malo. El bueno es beneficioso para la salud, en cambio el malo se deposita en las arterias en forma de placas.

¿Por qué es peligroso tener niveles altos?

Las placas de colesterol van deteriorando las arterias y a la larga pueden provocar enfermedades circulatorias o del corazón (ictus, infarto, etc.) en edades jóvenes.

¿Debería conocer qué niveles tiene mi hijo?

Los organismos internacionales hasta ahora no han recomendado realizar análisis de sangre a todos los niños, pero algunos médicos son partidarios de hacer un análisis a los diez años, para así poder tomar medidas a tiempo.

Ahora bien, si el niño cuenta con factores de riesgo (diabetes, obesidad, familiares con enfermedades coronarias tempranas o con colesterol, etc.), conviene hacerle controles periódicos.

¿Si los padres tienen colesterol alto, el niño también lo tendrá?

Los niveles de colesterol pueden estar altos por una predisposición genética que se conoce como hipercolesterolemia familiar, por una alimentación inadecuada o por una mezcla de ambos factores. Por eso es habitual que los hijos de padres que tienen cifras altas también tengan sus niveles de colesterol por encima de lo normal.

También suelen tener hipercolesterolemia los niños que están gordos o que comen una cantidad excesiva de alimentos ricos en grasas.

¿Cómo se baja?

* Es primordial instaurar una dieta saludable, esto es, reducir el consumo de grasas saturadas, azúcares y sal, y comer más frutas y verduras.
* Además, el niño debe hacer ejercicio físico regularmente.
* Si pasado un tiempo prudencial de un año sus cifras de colesterol no mejoran con esas medidas, el médico puede recomendar consultar con un especialista en nutrición.

Como estos hábitos son para toda la vida, debe adoptarlos toda la familia, si no será difícil inculcárselos.

¿Hay que tomar pastillas?

El doctor trata de no recomendar medicamentos para bajar el colesterol a los niños porque apenas se han estudiado los efectos secundarios que pueden producir en los más pequeños.

A pesar de eso, puede prescribirlos a partir de los diez años si el niño tiene antecedentes familiares y sus niveles no mejoran después de adoptar las medidas dietéticas recomendadas. ¿Qué alimentos conviene evitar?

Los alimentos que contienen mucho colesterol son: bollería industrial, aperitivos comerciales (ganchitos, patatas chips), pizza, hamburguesa, nata, chocolate, mantequilla, quesos grasos, embutido, paté.

Estos productos se pueden tomar de vez en cuando, nunca todos los días.


¿Cuándo existen porcentajes elevados?

Las cifras de colesterol se determinan con un análisis de sangre
en el que se mira el colesterol total,
el colesterol malo (LDL) y el bueno.
Nivel Colesterol total
LDL
Atenuado Menos de 170 mg.
Menos de 110 mg.
Límite De 170 a 199 mg. De 110 a 129 mg.
Elevado Más de 200 mg.
Más de 129 mg.

08 febrero, 2009

Aliviar el cansancio tras la llegada del bebé

Con el bebé en casa, las noches se acortan y el descanso es menos reparador. Siempre estamos alerta por si el pequeño necesita algo. Por eso es tan importante aprender a relajarnos para conciliar bien el sueño.

El estrés que supone adaptarse al papel de madre (y que tan agotadas nos deja) puede impedir que logremos conciliar el sueño. Y a su vez, esta dificultad para dormir hace que nos pongamos más nerviosas. Y cuanto más nos preocupamos por la imposibilidad de descansar, más difícil es conseguirlo.

Afortunadamente, esta etapa de insomnio y cansancio es pasajera y remite en cuanto el chiquitín empieza a dormir unas horas seguidas. La calidad del sueño se empieza a recuperar a los tres meses del parto, aproximadamente, aunque la madre continúa unos meses durmiendo un número insuficiente de horas.

No hay recetas para que el bebé nos deje dormir más, pero sí estrategias para que las horas de descanso sean más efectivas, o, al menos, para afrontar el día con más energía. Éstos son algunos consejos para que consigas ese deseado descanso.

Delega cuidados

Si la pareja, los padres o amigos quieren echarnos una mano con nuestras tareas, aceptemos de buen grado. De vez en cuando, no está de más delegar tareas como los biberones de la madrugada o los cambios de pañal a una pareja o un familiar. Toda colaboración es poca en el cuidado del bebé.

Descansa haciendo algo que te guste

Si no consigues dormirte cuando el peque se está echando la siesta, puedes aprovechar esos ratitos para realizar alguna actividad que sea de tu agrado. Por ejemplo, pasar un rato tranquilo leyendo algo sencillo. Y si, al final te relajas tanto que terminas por coger el sueño, ¡estupendo!

Un paseo matutino para coger energías

La luz y el oxígeno disminuyen la sensación de cansancio. Por eso, nada mejor que empezar el día dando una vuelta por el parque o por el barrio. Te sentirás más despierta y de mejor humor, aunque no hayas dormido bien. Tu bebé también disfrutará mucho de los paseos matutinos.

Dormir cuando lo haga el bebé

Acompaña a tu hijo cuando se eche una siesta. Aunque no te duermas, puedes aprovechar el momento para tomarte un descanso. Y todo lo demás (la comida, la plancha, etc.), ya lo harás cuando estéis despiertos los dos.

Un rato de relajación

Cuando tengas un rato libre, puedes practicar técnicas de relajación y, de paso, estirar los músculos. Por ejemplo, colócate de frente, flexiona el tronco hasta que toques la pared con las manos y balancea la cadera a los lados. Este ejercicio te ayudará a descargar la tensión acumulada.

Cuídate para estar fuerte

Después de dar a luz, muchas mamás se obsesionan con perder los kilos que han ganado en el embarazo. Es normal, pero no olvides que, por tu propia salud y la del bebé, hay que estar fuertes y llevar una dieta sana, completa y equilibrada.

Te recomendamos empezar el día con un zumo recién exprimido, muy rico en vitamina C. Y si, no estás demasiado cansada y todavía te quedan fuerzas después de pasar el día con tu pequeño, también puedes hacer un curso de gimnasia posparto.

Cambia el chip

Si no consigues dormirte en 20 minutos, abandona la cama antes de que los nervios te desesperen y realiza alguna actividad que te relaje: puedes escuchar música, leer o dibujar. Pasado un rato, seguro que caes rendida en la cama.

Reconstituyente natural

Si en algún momento te sientes agotada, retírate un momento, empapa una toalla con agua caliente, échale dos o tres gotas de esencia de romero o menta y aplícatela en la nuca. El calor y el olor fresco te ayudarán a retomar la marcha.

Evita ciertos alimentos

* Aunque puedes tomarte un café bien cargado en el desayuno, lo más recomendable es que el resto del día "engañes el estómago" con descafeinados para no ponerte nerviosa.
* También conviene evitar el picante y las bebidas de cola. Y media hora antes de acostarte, tómate una infusión de tila, relaja bastante.

Optimismo ante todo

A pesar de que ahora el niño es pequeño y puede que le cueste conciliar el sueño, ya vendrán tiempos mejores. Ningún niño tiene problemas para dormir eternamente.

La lactancia materna ayuda a las madres a perder peso

Nuevos estudios ha examinado la relación entre la lactancia y la retención del peso del postparto. El estudio, que recopiló a más de 25 mil mujeres que participaron en el Danish National Birth Cohort, midiendo cuánto tiempo las mujeres daban de lactar además de medir la intensidad de la lactancia.

Cada mujer recibió un resultado final de lactancia. Los resultados mostraron que las mujeres con los resultados finales más altos de lactancia estaban en más capacidad de perder el peso del embarazo seis meses después de dar a luz.

Los investigadores concluyeron que las mujeres que ganaron un monto razonable de peso durante el embarazo y solamente le dieron de lactar a sus hijos perdieron peso también. Además ellos estimaron que las mujeres que daban de lactar retenían 2 kilogramos menos que las mujeres que no daban de lactar en los seis meses después del embarazo.

Participantes, todos reclutados por sus doctores durante la primera visita prenatal, fueron intervenidas cuatro veces, - dos durante el embarazo, así como seis meses después de dar a luz y 18 meses después de dar a luz. Ellos respondieron a las preguntas acerca de su peso y cómo ellas alimentaban a sus bebés.

El peso que se retiene del postparto es un importante tópico de salud, de acuerdo a los autores, porque el 52% de las mujeres tiene sobrepeso y el 29% son obesas luego de haber dado a luz, de acuerdo a un estudio. Es decir, una razón más, de todos los beneficios posibles, para darle de lactar a tu bebé.

¿Qué descubren cuando se bajan de l a sillade paseo?

La silla de paseo es muy cómoda, pero a partir del año debe reducirse su uso porque el bebé tiene que empezar a desplazarse por sí mismo. Atados a su carrito se pierden muchas cosas, y hay todo un mundo que están deseando descubrir.

Juega un papel importante durante los dos primeros años de vida de nuestro hijo. Desde ese lugar privilegiado, donde se siente cómodo y seguro, el niño entra en contacto con el medio que le rodea y empieza a conocer el mundo. Si nunca dejamos que el niño se baje del carrito, se perderá un montón de cosas importantes.

Cuando los bebés empiezan a caminar descubren que donde ponen el pensamiento pueden llevar su cuerpo, lo que les proporciona una autonomía que antes no tenían. Por eso, a partir del año la utilidad de la silla no debe ser mayor que la de transportar al niño cuando haga falta.
No es recomendable alargar su uso por la comodidad del pequeño o, en la mayoría de los casos, por la nuestra. Para nosotros es una suerte que el bebé se quede en el carrito tranquilo y sin protestar, pero al obligarle a pasarse horas en esa pequeña cárcel, no solo no le beneficiamos, sino que podemos retrasar su desarrollo.

Necesita moverse aunque no sepa andar

Un bebé de un año es sumamente activo. Aunque no sabe caminar, necesita moverse gateando. Es muy bueno animarle a que practique poquito a poco, sin forzarle, por supuesto. Bajarle de la silla a ratitos llevándole de la mano por una superficie llana:

* Potenciará su desarrollo motor.
* Propiciará la estabilidad y la coordinación de sus piernas.
* Favorecerá su fortalecimiento.

En poco tiempo su seguridad al caminar será total y podrá incluso darse pequeñas carreras.

Aprender de la vida con los pies en el suelo

Cuando un niño se baja de su silla pone en funcionamiento sus sentidos al cien por cien. Poco a poco, comprueba por sí mismo los conocimientos que se ha formado desde la silla experimentando directamente en el entorno que le rodea.

Mirando, oliendo, tocando y explorando, verifica toda la información que almacena en su pequeño cerebro. Y eso le ayuda a aprender cosas nuevas que permiten que su sistema neurológico y cognitivo madure más rápidamente.

Las nuevas relaciones, hacer amigos

La socialización de los bebés comienza un poco más adelante, pero al dejarle acercarse a otros niños se sientan las bases. Todavía no jugará con ellos, pero sí a su lado.

Al darse cuenta de que hay más gente, también aprenderá a buscar a sus padres y a llamarlos, ya que, estando en la silla no les pierde de vista en ningún momento.

Usar todos los sentidos

Fuera del carrito puede coger una piedrita o dirigirse a por una flor. Atado al carrito no ejercita tanto sus cinco sentidos.

* A través del tacto analiza las diferentes texturas y temperaturas que tienen los objetos con los que se encuentra y decide cuál le resulta agradable o molesto.
* Con la vista distingue mucho más fácilmente lo que le llama la atención basándose en el brillo y los colores de los objetos o los lugares.
* Al ejercitar el oído en diversos entornos puede comprobar que las diferencias de su intensidad, tono y modulación están relacionadas con distintas situaciones. Así, aprenderá a reconocerlas. Por ejemplo, la bocina de un coche le pone en alerta mientras que el canto de los pájarosle recordará a algo tan agradable como el parque.
* El olor y el sabor de las cosas a las que se acerque también le proporcionarán una información valiosísima para poder identificar aquello que le gusta o le disgusta.

Combinando toda la información, elaborará conceptos más abstractos como distinguir el tamaño de los objetos para saber si puede cogerlos, el movimiento y la velocidad a la que se desplazan un coche o una bicicleta, lo frágil que es una mesa de cristal o la diferencia entre una hormiga viva y una piedra inerte.

¡Tú puedes!

La confianza y la autoestima de un bebé se va construyendo desde que nace. Al dejarle explorar (supervisando que no corre peligro) le trasmitimos la idea de que confiamos en él y fortalecemos su autoestima. Si por comodidad o por temor, se le niega la oportunidad de demostrar lo que puede hacer, no le estamos haciendo ningún favor.

Todos sus pequeños logros y nuestra reacción ante ellos: "Qué bien, cariño, has conseguido subir a ese escalón tú solo", afectan a su confianza. Proporcionarle amor, cariño y seguridad refuerza su personalidad y le ayuda a superar pequeñas frustraciones, por los que tiene que pasar para aprender: cuando otro niño le quita la pala, cuando no le dejan montar en un columpio o cuando el ladrido de un perro le asustó.

La confianza que tiene en sí mismo y el sentirse respaldado por papá y mamá, le permitirá seguir intentando lo que se propone para, poco a poco, adaptarse al mundo en el que vive.

Más tranquilos, más cariñosos

Cuando el niño disfruta lejos del carrito está realizando una extraordinaria actividad física. Correr un buen rato, aunque sea todavía con limitaciones, estimula su capacidad de concentración y la memoria, y sobre todo les tranquiliza.

Una tarde movida por el parque hará que regrese a casa cansado, con ganas de comer y dormir para reponer fuerzas. No se trata de agotarle para que duerma mejor, sino de proporcionarle una rutina saludable que incluya todos los aspectos básicos del desarrollo humano: actividad, estímulos, alimentación y sueño.

Haber realizado una excursión tan divertida lejos de la seguridad de su sillita y del control de mamá (eso es lo que cree él), le hará sentir la necesidad de reencontrarse con los seres con los que se siente más protegido, sus padres. Por eso, de vuelta a casa los achuchones y los abrazos están garantizados.

Seguridad, ante todo

Antes de soltar los arneses de seguridad de la silla debemos saber en qué entorno vamos a dejar que nuestro pequeño se mueva.

* Hay que ser conscientes del nivel de desarrollo que ha alcanzado el niño y de lo que es o no capaz de hacer él solo.
* En ambientes naturales como parques, jardines, el campo... hay que supervisar primero que no haya elementos que puedan causarle daño, más allá del que le puede causar una simple caída.
* Los lugares cerrados, como cafeterías o centros comerciales, no son recomendables para que un pequeño se ponga a corretear y explorar.

¿Y si solo quiere estar en la silla?

Lo normal es que salten de la silla a la menor oportunidad (los hay que incluso se bajan en marcha). Si observamos que el bebé es quien pide estar siempre en la silla hay que estar alerta:

* Puede ser un hecho puntual porque el pequeño esté cansado o tenga sueño.

* Si lo hace por regla general, puede deberse a un problema físico o a un retraso de maduración psicomotriz, casos en los que es importante comunicárselo al pediatra.

* También puede indicar falta de interés o motivación para explorar el entorno, o un vínculo excesivo a la sillita, que quizás está utilizando como objeto de consuelo.