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15 mayo, 2010

Llegó la hora de ir al trabajo

El momento de ir a trabar es una etapa muy difícil, y más si acabas de tener tu primer hijo. Las separaciones cuestan, y es probable que sientas gran culpa por tener que dejar a tu hijo al cuidado de otra persona.

Es un momento especial para la vida de ambos. Esta será su primera separación prolongada y la misma será ahora una rutina de todos los días, es normal que te sientas culpable dejando al cuidado de otra persona a quién más quieres.

Se te entrecruzan la culpa y los miedos, y tienes pensamientos como ¿y si le pasa algo en mi ausencia?, ¿si no lo saben cuidar?… Una manera de facilitar este proceso de adaptación es que comiences a ausentarte gradualmente saliendo de casa por breves períodos antes de que comiences a trabajar, al volver cada día debes dedicarle a tu hijo la mayor parte de tu tiempo tanto en un período de adaptación como cuando comiences a trabajar en serio, aunque te sentirás muy cansada porque en este tiempo te has desacostumbrado a la jornada laboral.

Deben elegir junto con tu pareja el lugar que consideren mejor para el cuidado de su hijo. Este puede ser una guardería maternal o alguna persona que esté dispuesta a cuidar al bebé en tu hogar. Es importante que esta persona los conozca con anterioridad a tu reintegro laboral, que tanto tu como el padre tengan la suficiente confianza en esta persona como para dejarles a cargo una vida tan pequeña y frágil.

El bebé debe mantener sus rutinas, así que esta persona debe estar muy informada de las actividades que realizaban y a que horas lo solían hacer.