Las mujeres embarazadas no sólo se preocupan de su buena alimentación, factor clave para el normal desarrollo de su futuro hijo, sino que además procuran no subir de peso en exceso, ya sea porque es poco saludable para la gestación, como también pro cuestiones estéticas: a todas ellas les preocupa volver a recuperar la línea luego de ser madres.
Médicos españoles, griegos y mexicanos se han reunido para estudiar que la dieta mediterránea no sólo es favorable para lograr el peso ideal en el embarazo, sino que además nutricionalmente es muy completa. Es decir que cumple el doble objetivo de observar el peso y darle al bebé en gestación todo lo que necesita.
Esta dieta se basa en alimentos muy sanos como el aceite de oliva, el pescado, las legumbres, las frutas y verduras, y todos ellos contribuyen a que la mamá y el niño estén sanos, sin adicionar demasiadas calorías, si se la balancea en forma correcta.
Este estudio determinó que un 66% de las embarazadas que siguió una dieta estrictamente mediterránea dio a luz a bebés más saludables, sin resentir su peso corporal en demasía.
Para no complicarse con las comidas, recordemos que esta dieta puede seguirse al comer vegetales más de ocho veces a la semana, comer pescado más de cuatro veces a la semana y comer legumbres más de tres veces a la semana. Tu bebé nacerá sano y tú te recuperarás rápidamente del embarazo.