Los alimentos probióticos son los que contienen microorganismos que favorecen el crecimiento de la flora intestinal, protegiendo así al organismo de la intrusión de virus y bacterias.
Debido a que los niños son vulnerables a las enfermedades infecciosas, se considera favorable incorporar los alimentos probióticos en la dieta infantil. Entre los beneficios que aportan están:
- Fortalece el sistema inmunológico de los niños
- Previene y ayudar a tratar la diarrea, la colitis y la enfermedad de Crohn
- Previene el estreñimiento y la formación de gases
- Reduce los niveles de colesterol en niños obesos
- Mejora la digestión y favorece la absorción de vitaminas K y del grupo B, así como de calcio, magnesio, zinc y hierro
Entre los alimentos probióticos más conocidos y apropiados para niños está el yogurt, aunque también hay leches fermentadas probióticas.
Entre las sustancias probióticas más importantes –salen en las etiquetas- están: lactobacillus acidophilus, L. casei, L. reuteri, L. plantarum, L. casei GG; Bifidobacterium brevis, B. longum, B. infantis, B. animalis; Streptococcus salivaris subespecie thermophilus, y la levadura Saccharomyces boulardii.