El juego es la actividad más importante de los niños. Con un año, les encanta manipular, morder, sacudir y...¡romper! Te contamos qué juguetes regalar estas navidades a los niños de un año.
El juego debe realizarse con placer, pero además responde a dos motivaciones fundamentales del ser humano: la curiosidad y el progreso de las habilidades.
La curiosidad les sirve para conocer el mundo que les rodea, sobre todo sus cualidades físicas, y las habilidades para desenvolverse con eficacia en ese mundo. Aquí tienes diferentes posibilidades de juguetes para los niños de un año:
Pautas para escoger un juguete
- El juego también es aprendizaje. Les intrigan los tamaños, formas, colores, olores, texturas o sonidos. Todas estas cosas tienen que ser descubiertas y exploradas. A los niños de un año les gusta tocar, agarrar, golpear, empujar, abrir y cerrar, meter y sacar, esconder y volver a encontrar. Por eso, hay que poner a su alcance juguetes y objetos ricos en colores, formas y sonidos. Y no nos extrañemos si su juego consiste sobre todo en explorar y desarmar los juguetes, y a menudo darles un uso diferente al esperado.
- Les vienen muy bien los juguetes de construcciones con piezas grandes y de vivos colores, de madera o plástico; libros de imágenes resistentes (plastificados, por ejemplo), muñecos o coches para arrastrar por el suelo.
- Los vehículos les encantan. Conviene, eso sí, que los juguetes sean a prueba de bomba. Y no deben tener piezas pequeñas que el niño pueda tragar: todo objeto que pueda pasar por el interior de un rollo de papel higiénico debe considerarse peligroso.
- Pero no solo contamos con los juguetes convencionales. También podemos recurrir a multitud de objetos que les distraen: revistas atrasadas y papeles que puedan destrozar a gusto (les encantan), cajas de cartón, cacharros de cocina, trapos de colores, agua, arena... Además, cuantas más cosas atractivas les dejemos a mano, menos posibilidad habrá de que busquen para distraerse cosas y actividades inconvenientes o peligrosas.