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21 noviembre, 2008

Consejos para comenzar la lactancia

Los especialistas aconsejan amamantar al niño en su primera hora de vida, para que madre e hijo establezcan comunicación y su primer contacto físico cuanto antes. Durante la lactancia, además de alimento, el bebé recibe amor y seguridad.

Conviene iniciar la lactancia a solas o en compañía de una persona cercana que nos haga sentir cómodas, o bien con el apoyo de una experta en lactancia, como la matrona o la enfermera, habituada a apoyar a las madres que empiezan a dar el pecho.

Un buen inicio

  • No hay que tener prisa. Algunos bebés se enganchan rápidamente, pero otros necesitan su tiempo. A veces es bueno respirar hondo y disfrutar del contacto con el niño. Él se irá acercando, ofateando el pezón y chupando guiado por su instinto.
  • Es importante colocarse en una posición cómoda, ya sea tumbada en la cama o sentada, con la espalda bien apoyada y el pie un poco elevado sobre un taburete bajo.
Lactancia paso a paso

1. Coge al bebé en brazos y aproxímalo al pecho de forma que su tripa toque la tuya
(ombligo con ombligo). La cabeza del niño debe descansar entre el codo y la muñeca. Así, la mano del brazo sobre el que reposa sujeta el culito y puede ayudar a mantener o cambiar su postura.

2. Con la mano que queda libre, coge un pecho e introdúcelo en la boca del bebé. Comprueba que queda dentro todo el pezón y gran parte de la areola (la lengua debe quedar debajo de ésta).

3. Una vez que el bebé empiece a mamar, hay que dejar de apretar el pecho,
de lo contrario podríamos sacar el pezón de su boca y hacer que succione únicamente la punta. Puedes sujetar un poco el pecho con la mano para estar más cómoda.

La postura del bebé

Mientras mama, el bebé está bien colocado cuando:

  • No se ve el pezón y tampoco la mayor parte de areola, sobre todo la parte inferior.
  • Los labios del bebé están vueltos hacia fuera, especialmente el inferior, que está tan doblado que llega a tocar su barbilla.
  • El pequeño succiona tranquila y rítmicamente, se ve cómo mueve la mandíbula y el movimiento llega hasta su oreja.
  • No se oyen chasquidos, ni se le escapa el aire, y la succión no es dolorosa.
Lactancia sin horarios

El niño decide cuánto dura cada toma y el tiempo que pasa entre una y otra. Solamente él sabe cuándo tiene hambre. Y también cuánta: se soltará solito cuando no quiera más.

Consejos para las primeras tomas

  • Cuando la posición es correcta, se puede dejar al pequeñín todo el tiempo que quiera.
  • Cuanto más succione, más estimulará la producción de leche.
  • Las primeras tomas son a veces un poco anárquicas, pero luego, los bebés suelen soltar el pecho cuando no quieren más.
  • Cuando ya tienen suficiente leche, a menudo lo dejan con expresión satisfecha de sentirse saciados. A partir del mes y medio o de los dos meses lo agradecen con una sonrisa.
  • Conviene ofrecer el pecho al bebé cada vez que se despierte o emita sonidos, sin esperar a que llore porque es un signo tardío de hambre y de que tiene poca glucosa en el cerebro.
  • Amamantar acostada es cómodo por la noche. A veces, por una descarga hormonal de prolactina, a la madre la invade un sueño irresistible, necesario para su descanso y se queda dormida durante la toma. No pasa nada por compartir un rato la cama con el bebé.