-

26 enero, 2012

La luz que necesita el cuarto de los niños

Los niños necesitan luz en su cuarto para pintar, jugar, leer sus primeros cuentos…, es decir, una iluminación acorde a sus necesidades. Te damos algunos consejos para crear un ambiente agradable en el dormitorio y que nunca falte ni luz natural, ni lámparas en la oscuridad.

Cuanto más partido se le saque a la luz natural, mejor: las paredes pintadas en tonos claros o colocar unas cortinas de una tela ligera, ayudan a aumentar la claridad en el dormitorio del niño. Aun así, la luz artificial de lámparas y plafones siempre es necesaria.

Cómo iluminar el cuarto de los niños

Lo ideal es colocar una lámpara de techo o un aplique en la pared, que dé una luz general (evitando alógenos y fluorescentes que tienen una luz muy fría).

Mucho mejor si incorpora un regulador de la intensidad que permita adaptar la luz a las necesidades del momento: al máximo cuando el niño juega o pinta, al mínimo justo antes de ir a dormir.

En algunos puntos de la habitación será necesario reforzar la iluminación, como al lado de la cama (con una lamparita) para leerle un cuento por las noches; o una luz piloto en un enchufe para que el niño tenga algo de luz si se levanta por la noche o para tranquilizarle si es miedoso. Son de baja intensidad y consumen poco.