Un momento muy feliz aunque difícil para las parejas es el tiempo que le sigue al nacimiento del bebé, mientras la nueva familia se acomoda al miembro nuevo, a la pareja se le puede complicar acomodarse al rol de padres y retomar su vida sexual.
El puerperio es el período de 45 días después del parto, los cambios físicos y hormonales de la mujer sumado al desgaste de cuidar del recién nacido y que muchas veces hay suturas por cesárea o episiotomía, hacen que no sea sencillo volver a reencontrarse íntimamente con la pareja.
Asimismo, la involución del útero y la vagina hasta llegar a su condición previa al embarazo y la lactancia son algunas de las etapas por las que atraviesa una mujer antes de recuperar la sexualidad tras el parto.
Suelen pasar unos dos meses tras dar a luz hasta que se retoma un ritmo sexual más o menos normal. También se suma el hecho de que los cambios corporales hacen a la mujer sentirse más insegura. Y al hombre además, le cuesta ver a su pareja como mujer además de como madre.
Como vemos, es una situación que tiene diversos orígenes, todos ellos normales y esperables. Compartamos algunos consejos que pueden ayudar en estos casos.
- Comprender que las nuevas dinámicas modifican la vida sexual de la pareja, pero que eso no significa que ésta tenga que dejar de existir.
- Generar el reencuentro sin presiones, respetando los tiempos de cada uno.
- Entender que la relación sexual va mucho más allá de la penetración, sobre todo en momentos donde ésta puede ser el foco de los miedos – como cuando haya suturas en los genitales –.
- Evitar, como hombre, demandar que la mujer “vuelva a ser la de antes”, generando así un mensaje contradictorio que dificulte aún más el acercamiento de la pareja.