Una científica argentina, la doctora Alejandra Baretta, asegura que siguiendo ciertas pautas alimentarias es posible modificar la fisiología de los óvulos de manera que se vuelvan más receptivos a los espermatozoides XY, es decir que derivaría en la concepción de una niña.
Se supone por lógica, que realizar todo lo contrario es lo indicado si lo que se busca es tener un varón.
Estos cambios en la alimentación que propone el método Baretta deben implementarse en la etapa preconcepcional, es decir antes del embarazo para modificar el metabolismo y que se produzca la concepción de una niña.
Cada día, la mujer debe incorporar:
- Cuatro porciones de leche o yogur natural (una porción equivale a 125 ml o a media taza).
- Tres porciones de cereales sin sal (una porción equivale a una rebanada de pan de 30 gramos o bien a 125 gramos de sémola, arroz o pasta).
- Dos porciones de verduras o legumbres, a escoger entre espárragos cocidos (1/4 de taza), achicoria (media taza), lechuga (media taza), guisantes frescos a voluntad. Están prohibidas las legumbres en conserva o congeladas, menestras precocinadas y patatas.
- Tres porciones de fruta a elegir entre piña en lata (dos rodajas), cerezas (media taza), frambuesas y fresas congeladas o en almíbar (media taza), naranjas y mandarinas (a voluntad), pomelo.
- Una porción de pescado o carne (que equivale a 30 gramos) a elegir entre buey, cordero, ternera, cerdo, conejo y pescado.
Asimismo, hay que evitar por completo determinados alimentos: sal, cebolla, apio, cubitos de caldo, pepinillos encurtidos, miel, soja, cacao, azúcar no refinado, biscotes, embutidos variados, salchichas, carne en conserva, sardinas en lata, almejas, cangrejos.
Vía: Mi Bebé y Yo