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23 abril, 2008

¿Cómo elegir al obstetra?

El obstetra es el profesional que se ocupa de la atención de la gestación, el parto y el puerperio. Muchas veces, el ginecólogo de cabecera es también obstetra y al enterarse del embarazo, la mujer decide seguir atendiéndose con él. Pero si no es así, deberá “ponerse en campaña” para elegir al médico que la acompañe en esa etapa tan importante de su vida.

En el caso de que se trate de una embarazada que no sea primeriza, es probable que recurra al mismo obstetra que la atendió en el/los partos anteriores, si la experiencia fue satisfactoria. De no ser así, se encontrará en la misma situación que una primeriza y deberá buscar un nuevo médico, pero con la ventaja de la experiencia de un parto y de la relación con un obstetra, por lo tanto tendrá muy claro qué espera de ese profesional.

Si hay que elegir un obstetra “de cero”, es importante pedir recomendaciones. Para eso es bueno escuchar a las amigas que ya tuvieron bebés y también es un muy buen dato el que pueda proporcionar el médico clínico y/o el ginecólogo.
La primera cita con el obstetra sirve para conocerlo, conversar y ver el vínculo que se genera entre el profesional y la pareja.

Hay que tener en cuenta que las personas son todas diferentes. Si una amiga nos recomienda a su obstetra como “el mejor” por su experiencia en su embarazo, no hay garantías de que a nosotras nos vaya a suceder lo mismo, ya que cada individuo tiene distintas necesidades y como dice el refrán: hay un médico para cada paciente.
Por eso es bueno concurrir a la primera cita sin prejuicios ni expectativas y hacer la propia experiencia, tomándose el tiempo necesario para esta importante elección.

Se puede aprovechar este primer encuentro para hacerle al profesional algunas preguntas, que se pueden llevar anotadas desde casa para prevenir la “amnesia” que a veces provocan los consultorios:

- Cada cuánto hay que visitarlo durante el desarrollo del embarazo, el parto y el puerperio
- Cómo se lo puede contactar en el caso de que se presente una urgencia
- Cuán rápido contesta los llamados si a la embarazada le surge alguna duda –algunos lo hacen inmediatamente y otros al final del día-
- Quién atiende los partos en el caso de que él no pueda hacerlo y en qué porcentaje de partos sucede que él no pueda estar presente –es lógico que la embarazada desee ser atendida durante el parto con el mismo profesional que la acompañó durante los nueve meses de gestación, pero puede suceder que el obstetra se vaya unos días de vacaciones, o participe en un congreso, capacitación, etc.-.
- Con qué parteras trabaja y si la embarazada las puede conocer antes de parir.
- Qué procedimientos de rutina utiliza durante el parto
- Cuándo considera necesario hacer una episiotomía
- Qué porcentaje de cesáreas realiza y en qué casos suele hacerlas
- Qué opina sobre el parto natural y sobre el uso de anestesia durante el parto
- Qué lugar le da al padre durante el embarazo y el parto
- Etcétera

De la misma forma se pueden llevar anotados los temores y las ideas propias acerca de cómo se desea vivir el embarazo y el parto –por ejemplo si la embarazada desea filmar o sacar fotos en la sala de partos o si va a requerir la compañía de alguna otra persona además del marido, etc.-, para compartirlas con el médico y ver qué respuesta se obtiene.

Cuando finalmente se elige a un profesional y se inicia la relación médico-paciente, hay que ir observando cómo es el trato y la disponibilidad del especialista, cómo va evolucionando el vínculo y qué situaciones surgen con el paso del tiempo. Puede ser que la embarazada se sienta cómoda, contenida y confiada, pero también puede suceder que no sea así. En ese caso, primero seria bueno hablar con el médico sobre lo que nos preocupa y sino puede resolverse el problema, se puede elegir otro profesional.

El obstetra es una figura muy importante para la embarazada y entre ellos suele establecerse un vínculo bastante fuerte, ya que participa del maravilloso momento en que se trae un hijo al mundo.

Fuente: www.planetamama.com.ar