Ayer se celebró el Día Internacional de la lucha contra el VIH-SIDA, y en este contexto, es bueno saber que hoy la medicina hace posible no sólo que las personas infectadas tengan una buena expectativa de vida – con fármacos y controles médicos constantes – sino que además ya pueden plantearse convertirse en padres y madres.
En efecto, las parejas serodiscordantes – uno de los miembros infectados y el otro no – ya pueden soñar con tener hijos.
Bajo estricto control médico y mediante los cócteles de drogas es posible llevar la carga viral en la sangre del infectado a niveles no detectables – es sumamente baja la cantidad de virus presentes – En ese estado, incluso se puede buscar el embarazo en forma natural con un riesgo sumamente bajo para la pareja no infectada.
Asimismo, el tratamiento con antirretrovirales durante toda la gestación – en dosis controladas para que no sean tóxicas para el feto – logran que la tasa de contagio perinatal para el bebé sea también sumamente baja. La posibilidad de infección al feto, cuando la madre es seropositiva pero está bien controlada con el tratamiento antirretroviral, es muy baja y está entre el 0,5%-1%.
Otras alternativas son la inseminación artificial y el lavado de semen – cuando el infectado es el hombre – Pero tienen un costo o bien largas listas de espera en la salud pública.
Por ello, en centros de salud como el Sandoval, de carácter público y ubicado en el céntrico barrio madrileño de Chamberí, hay programas para parejas serodiscordantes, este caso mencionado tiene 23 años de funcionamiento.
“Desde que iniciamos este programa, unas 90 parejas han seguido todos los pasos y no ha habido ningún caso de transmisión sexual ni vertical del VIH”, explica el director del Centro Sandoval.
Así, una alternativa de proyecto de vida se abre para las personas infectadas, que de esta forma no sólo pueden vivir muchos años, sino también cumplir el sueño de formar una familia.
La batalla a ganar para los infectados es la más difícil: lograron vencer la enfermedad, falta hacerlo con la discriminación y el prejuicio que aún persisten en buena parte de la sociedad.