26 agosto, 2008

Para quitar el chupete a tu niño

Normalmente, el chupete debe ser quitado del niño antes de que este cumpla los dos años de edad. A esa edad, el niño ya deberá tener un juguete para succionar. Eso le ayudará a olvidarse del chupete y evitará que recurra a los dedos. Si se trata de un bebé que ya está acostumbrado al chupete y lo que deseas es quitárselo, no te desesperes. A un bebé, la solución es sustituir el chupete que usa por uno de modelo más ajustable que es menos perjudicial.

La academia de odontología general, organización de dentistas generales dedicados al estudio continuado de la odontología, recomienda que el niño deje el chupete antes de entrar en la escuela.

Para quitar el chupete a tu bebé, puedes seguir los siguientes consejos

1 - Cambia el chupete por vasos para sorber, que fomentan el desarrollo de la coordinación entre la vista y las manos, y ayudan a poner fin al hábito del chupete.

2 - Habla con el niño y recuérdale que ya es mayor, que ya va a la escuela y que no necesita chupete.

3 - Pon metas al niño, como por ejemplo, que use el chupete solamente para dormir, y prémiale por conseguir esas metas.

4 - La reafirmación positiva funciona bien con los niños de más de un año. Así que elogia a tu hijo cuando se comporte como niños mayores.

5 - No se frustre cuando no haya éxito; eso pondrá las cosas peores. Si se mueven los dientes del niño, hable con el dentista y le pida consejos.

Via: www.guiainfantil.com

¿Agobiada por las visitas?

Cuando esperamos un hijo, solemos tener muy claro cómo vamos a lidiar con los allegados para que no nos agobien durante los primeros días. Pero después el bebé nace, y nada es como habíamos planeado. Un familiar porque viene de muy lejos, un compañero de trabajo porque solo tiene libre esta hora y los tres cuñados porque no van a ser los únicos que se queden sin conocer al recién nacido. Al final, casi siempre sucede lo mismo: cedemos por no ser maleducados. Y nos sentimos mal. Descubre cómo puedes evitar esa avalancha de familiares que desean conocer al recién nacido.

Antes del parto
En la recta final de la gestación, las embarazadas suelen manifestar lo que se conoce como síndrome del nido: son una serie de conductas que tienen como fin tener todo preparado para la llegada del bebé. Puedes aprovechar ese impulso para pensar, por ejemplo, qué harás con el aluvión de regalos que se avecina.
Si un amigo o familiar nos pregunta qué regalo necesitamos, lo mejor es responder con claridad. Al fin y al cabo, si no le apetece comprarnos lo que le sugerimos, siempre estará a tiempo de enviarnos un ramo de flores.
También podemos aprovechar ese irrefrenable deseo de tenerlo todo a punto y preparar una lista de la compra para los primeros días después del nacimiento.

En el hospital
El bebé ha nacido. Sus papás lo miran embelesados. Y de pronto les surgen mil dudas: ¿tendrá frío?, ¿tendrá calor? ¿Es normal que duerma tanto?... ¿o tan poco? Es momento de conocer a nuestro hijo. Por eso lo mejor es planificar las visitas previamente. De esta manera nos ahorraremos situaciones embarazosas y quizá algún disgusto.

  • En un parto normal, el ingreso de la mamá en el hospital suele durar dos o tres días. En esos días lo ideal es recibir solo a la familia más íntima, es decir, padres y hermanos de ambos, e incluso solo padres si se viene de familia numerosa.
  • Si el nacimiento del bebé ha sido por cesárea, los días en el hospital son más, pero también son más las dificultades. Puede ser algo más difícil establecer la lactancia, y la mamá tendrá las molestias lógicas tras una intervención quirúrgica. Por lo tanto, la consigna será la misma, solo los más íntimos. Y para conseguir que los allegados lo entiendan, lo mejor es ponerlos al corriente antes del gran día.
  • En cualquier caso, lo mejor es ser más restrictivos a priori y, si luego nos apetece ver a ese amigo especial, llamarle para que se acerque.
Usar el móvil

  • En cuanto una persona se entera de que el retoño ha nacido, los teléfonos de los papás echan humo.
  • Lo mejor es que el de la madre esté desconectado. Se puede desviar al del papá y que él haga de filtro contando los detalles del parto y las características físicas de la criatura.
  • Quizá al padre tampoco le apetezca estar haciendo de teleoperador en las primeras horas de vida de su bebé. En ese caso se puede grabar un mensaje amable en el buzón de voz para disculparse y agradecer la llamada.
La vuelta a casa
parto_visitas_388_2.jpg En casa, el control de las visitas se complica. Nuestros conocidos saben que durante días estaremos a todas horas en casa. Por eso se hace todavía más importante ser claros. Muchas veces, los malentendidos se producen porque no expresamos con claridad lo que deseamos. Y no hay que dudar incluso en cancelar una cita si no nos encontramos con ganas o si el bebé está irritable. Un truco: cuando vayas a anular una cita, apela siempre a la confianza que tienes con la persona en cuestión.
  • Lo mejor es hacer una planificación previa de las visitas para evitar tumultos.
Tranquilamente sentados en el sofá, todavía embarazados, se puede hacer una lista de personas a las que, probablemente, nos apetecerá ver cuando la criatura nazca. No se trata de decirle a cada persona cuándo le daremos audiencia con un mes de antelación, pero sí de tener nosotros claro a quién nos apetecerá ver y a quién le daremos largas.
  • ¿Y qué hacemos con esas visitas que no encuentran el momento de irse?
Hay que tener claro que el posparto no es la ocasión para que la pandilla del papá se apoltrone en el sofá a pasar la tarde viendo el fútbol. Puede fijarse de antemano la duración de la visita y así evitaremos situaciones incómodas.
  • ¿Y si la visita se alarga más de lo deseado?
Pues lo mejor es decirlo con educación, claridad y firmeza. La visita nos lo agradecerá y nuestros nervios también. Cualquiera prefiere que le echen con tacto y delicadeza a estar de más en una casa. Otra solución es regalar momentos de oro. Es probable que el invitado se alegre de haber llegado a tiempo de ver la irresistible estampa de un bebé bañándose o mamando. Pero al principio a los nuevos padres les horroriza la idea de que les vean en semejante tesitura.
  • Tampoco es cuestión de hacer de camareros, tarea que suele asumir el papá.
Con total naturalidad, cuando lleguen las visitas, les invitaremos a servirse ellos mismos. Cuando una pareja tiene un hijo, todo su entorno está encantado de poder ayudarles.

Sea cual sea el argumento que utilicemos en todos estos casos, hay algo claro: la criatura depende totalmente de sus padres. Solo ellos pueden hacer su transición a este mundo más suave. Tienen licencia para proteger a la persona más importante del mundo: su bebé.

Darle el biberón
  • Si nuestro hijo se alimenta de leche artificial, resultará muy tentador para algunas visitas querer darle una toma al recién nacido. Pero el pecho de la madre es mucho más que comida. Es contacto piel con piel, son miradas de amor, es el olor de mamá. El bebé que toma leche artificial no solo recibe una pobre imitación del alimento más completo del mundo, sino que también pierde un tipo de interacción íntima con su madre imposible de entender por alguien que no haya amamantado.
  • Si la Organización Mundial de la Salud recomienda seis meses de lactancia materna exclusiva, muchos psicólogos coinciden en recomendar que al bebé que toma leche artificial solo le dé el biberón su madre, al menos por el mismo tiempo, con el fin de compensar la carencia emocional que supon

22 agosto, 2008

¿Cómo debo alimentarme?

Por: María Gabriela Asenzo
Licenciada en Nutrición

Toda mamá o futura mamá debe saber que un adecuado estado de nutrición tiene consecuencias sobre ella y sobre su bebé, que a corto plazo será un niño y que definitivamente no es más que la propagación de nuestra especie.

Por ello es que este período es tan importante y como educadores en salud le debemos dar el mayor interés posible en todo lo que significa este momento.

A continuación enumeramos aquellas cosas que no podemos dejar de saber para lograr el óptimo estado nutricional, tanto en el embarazo como en la lactancia.

El metabolismo energético está aumentado, con lo cual se deben aumentar las calorías diarias, pero éstas deben ser calorías "nutritivas" y no calorías "vacías". Las calorías nutritivas se logran simplemente realizando una alimentación variada y equilibrada prolongada en el tiempo, eligiendo de este modo:

  • Cereales y Legumbres: trigo, avena, cebada, maíz y todos sus derivados, como así también la soja, lentejas, porotos, garbanzos, habas. Ellos nos van a dar la energía duradera para poder realizar las actividades durante todo el día. Y son aún más nutritivos los cereales integrales (pan, galletitas, barritas de cereal).
  • Frutas y Verduras: hay gran cantidad en el mercado, debemos variar los colores, combinar verduras verdes, amarillas, rojas, de tallos, de hoja, etc. De la misma forma con las frutas; variar entre frutas cítricas, rojas, blancas. Este grupo es fundamental, ya que nos aportan vitaminas, minerales, fibra y agua.
  • Lácteos: todos conocemos la gran importancia del calcio durante toda la vida, pero en este período debemos lograr la osificación del bebé, aportándole a través de la leche, yogurt, quesos, ricota. Lo que es importante destacar, es que durante la lactancia la transferencia de calcio de la mamá a la leche, es relativamente independiente de la ingesta de calcio materno.
  • Carnes y Huevo: el mineral fundamental que nos aporta este grupo es el "hierro" y en este punto las estadísticas son alarmantes, ya que se estima que el 40% de las madres sufren de anemia, así como la deficiencia de hierro es la carencia nutricional más frecuente en el embarazo, se asocia con menos aumento de peso durante el mismo, pudiendo tener consecuencias indeseables en el bebé. Este grupo también nos aportará proteínas de excelente calidad.
  • Las grasas: debemos consumirlas pero haciendo selección de ellas, ya que las que son de origen vegetal (aceites, frutas secas) como así también la grasa del pescado, nos aportan ácidos grasos esenciales, que solo lo incorporamos a través de estos alimentos. Razón por la cual debemos optar por este tipo de grasa, limitando el consumo de la grasa de origen animal: manteca, crema, grasa de la carne, piel del pollo, fiambres, embutidos, etc.
  • El azúcar: debe consumirse con moderación, ya que en exceso se transforma en grasa.
    Por lo tanto, vemos que todos los alimentos se pueden consumir y a su vez es un buen momento para aprender, practicar e incorporar buenos hábitos alimentarios que durarán toda la vida y así los podremos también enseñar a nuestros hijos.

Protege a los niños contra los insectos

Agarrar cualquier cosa que se encuentran por el suelo, se revuelcan en la hierba, hurgan en los hormigueros... Por su curiosidad, los niños son víctimas fáciles de los insectos.

Aunque sus picaduras no suelen ser graves, salvo que el pequeño sea alérgico a su veneno, resultan dolorosas y pueden infectarse si se rascan con las manos sucias. ¿Qué se puede hacer para evitar que les ataquen los bichos?

Cómo prevenir las picaduras
Usar ropa de colores discretos. Los bichitos acuden a los estampados llamativos.
Mejor llevar calcetines, mangas y pantalones largos, si el clima lo permite. Así hay menos zonas apetecibles expuestas.
No utilizar jabones o cremas de olor intenso estando en el campo o al aire libre.
Asegurarse de que no haya insectos dentro del coche y viajar con las ventanillas cerradas.
Aplicar lociones repelentes en la cara y las extremidades, evitando la boca, los ojos y las heridas. En los bebés tampoco se deben usar en las manos y pies por el riesgo de que los chupen. Hay que tener precaución con los repelentes que contienen dietiltoluamida (DEET), que puede absorberse y pasar a la sangre si se aplica en exceso.
En las farmacias venden preparados con repelentes naturales, que resultan menos tóxicos pero duran menos tiempo. En todo caso, al volver a casa, es una buena idea bañarlo o lavarlo para retirar los productos.No debes...
Aplicar saliva o barro tras la picadura de avispa y de abeja porque podrían infectar la lesión. Es mejor calmar el dolor con agua fría o pasar un algodón con unas gotas de amoniaco.

Tipos de picaduras

Mosquitos
Chupan la sangre en las zonas más superficiales de la piel del cuello, cara interna de rodillas o brazos, y atacan sobre todo por la noche y en lugares cálidos o húmedos. Los insecticidas los ahuyentan.

  • Tipo de picadura: una pequeña zona roja, con hinchazón y picor.
  • Cómo se trata: Evita el rascado. Lava la zona con agua y jabón y aplica una pomada que calme el picor. Si se infecta, utiliza una pomada antibiótica.
  • Problemas: no es frecuente que propaguen enfermedades graves, aunque a veces transmiten un parásito causante de una infección.
Hormigas
Viven en lugares donde pueden encontrar alimentos, se refugian en grietas y suelen atacar durante la noche. La fumigación es el remedio más eficaz.
  • Tipo de picadura: enrojecimiento de la piel, picor, molestia ligera. Algunos niños son alérgicos al ácido fórmico que desprenden.
  • Cómo se trata: pomada calmante o frío local.
  • Problemas: si la reacción al ácido fórmico es severa debes acudir a urgencias.
Avispas y abejas
Les atraen poderosamente la comida, las ropas de colores llamativos, los perfumes florales... Atacan a quien trata de espantarlas.
  • Tipo de picadura: habón rojo, muy inflamado y doloroso. La de avispa causa además escozor y picor.
  • Cómo se trata: si el aguijón sigue clavado, retirar con unas pinzas. Luego, desinfectar la herida y aplicar agua fría para calmar el dolor.
  • Problemas: si el niño es alérgico, pueden ser graves: hay que consultar al médico de inmediato.
Pulgas
Se encuentran en lugares cálidos, como el pelo de perros y gatos, la ropa... Hay collares antipulgas para mascotas.
  • Tipo de picadura: una o varias ampollas en línea, que pican y escuecen.
  • Cómo se trata: aplicar compresas frías. Si hay mucho prurito, adminístrale un jarabe antihistamínico.
  • Problemas: ninguno si el pequeño no es alérgico.
Chinches
Se refugian en la pared o en la cama y aprovechan para morder y alimentarse durante el sueño. Los repelentes los mantienen alejados.
  • Tipo de picadura: Varias ronchas rojas, con picor, en zonas de piel fina.
  • Cómo se trata: si el picor es considerable, usa antihistamínico en jarabe. Y sólo si hay mucha hinchazón, una pomada corticoide.
  • Problemas: sólo las molestias derivadas de la picadura.
Garrapatas
Viven en el campo, entre la maleza y los arbustos. Pican principalmente en el cuero cabelludo, la nuca, las axilas y detrás de las orejas. Al tirar de ellas, dejan clavada su boca.
  • Tipo de picadura: puede quedar un pequeño granuloma que tarda en desaparecer.
  • Cómo se trata: nunca debes arrancarlas, es mejor que se desprendan solas o aplicarles alcohol. Si no se logra, acudir al pediatra.
  • Problemas: pueden transmitir algunas enfermedades, como la fiebre botonosa, que se trata con antibióticos.
Arañas
Se encuentran en lugares donde hay pequeños insectos que les sirven de comida. Se esconden bajo las piedras, los arbustos... Pican si se tocan o se espantan.
  • Tipo de picadura: dos puntitos rojos, dolorosos. Luego se transforman en ampollas, se vuelven oscuras y se caen.
  • Cómo se trata: no necesita, si no hay ampollas ni dolor intenso. Basta con desinfectar.
  • Problemas: la picadura de la araña negra (poco frecuente) puede ser mortal.
Orugas
Su hábitat son los pinares. Si las molestan, se defienden soltando sus pelos. No hacen nada si no se las toca.
  • Tipo de picadura: urticaria intensa, con habones rojos, muy pruriginosos. También pueden causar conjuntivitis.
  • Cómo se trata: retira los pelos adheridos a la piel con esparadrapo o cinta adhesiva. Lava la zona y usa corticoides en crema o antihistamínicos orales si las molestias son intensas.
  • Problemas: si el niño es alérgico, puede tener síntomas importantes. Cuando eso ocurre debe ser valorado cuanto antes por un médico
Alergias
Si aparece alguno de estos síntomas tras la picadura de un insecto, puede tratarse de una reacción alérgica. Hay que consultar al pediatra, que valorará la situación:
  • Dificultad respiratoria.
  • Mareos o pérdida de conciencia.
  • Hinchazón intensa: vigila si está cerca de los ojos, los labios o los genitales.
  • Náuseas, vómitos.
  • Taquicardia.
  • Urticaria o picor muy intenso en todo el cuerpo.
Si se producen, conviene acudir cuanto antes al alergólogo, quien puede recomendar una inmunoterapia (vacuna) para la alergia de véspidos y abejas, con una eficacia de casi el cien por cien. Los padres de niños alérgicos al veneno de abejas y avispas no vacunados deben llevar consigo en todo momento adrenalina (es inyectable), por si se presentan reacciones importantes, como el shock anafiláctico, que consiste en un fallo circulatorio al penetrar en la sangre el veneno inoculado por el insecto.
Los niños más mayorcitos pueden usar sin problemas bolígrafos con adrenalina precargada: sólo hay que quitar el capuchón y apretar contra el muslo.

15 agosto, 2008

Las pruebas necesarias en el embarazo

El control del embarazo puede causar cierta ansiedad a la futura madre. En los últimos años, estudios científicos recomiendan realizar menos pruebas a las mujeres sanas y reservar la tecnología para los casos de riesgo.

En la sanidad pública suelen alternarse las visitas del obstetra con las de la matrona (con variaciones según las comunidades autónomas). En la medicina privada las revisiones las suele hacer el ginecólogo. Pero, ¿qué pruebas son necesarias durante el embarazo?

La primera visita

  • Se realiza una historia clínica completa, para saber si hubo embarazos anteriores y cómo fueron, descartar enfermedades y alergias y saber si la futura madre fuma, toma medicamentos o está expuesta a tóxicos o estrés excesivo en el trabajo. También conviene conocer cómo es la salud del padre, edad, y si trabaja con tóxicos que pueda llevar a casa en la ropa.
  • Se hace una citología si no se ha hecho en tres años, una exploración de las mamas y otra de las piernas para descartar varices.
  • Se practica una primera analítica, que incluye serologías (ver si hay anticuerpos de sífilis, rubéola, sida, hepatitis B y toxoplasmosis), grupo sanguíneo y Rh, hematología (glóbulos rojos, leucocitos...) para ver si hay anemia, y bioquímica: glucosa, colesterol...
  • Se pide un cultivo de orina para descartar una infección sin síntomas, que conviene tratar para evitar que dañe el riñón o aumente el riesgo de parto prematuro.
  • Suele comenzar la educación maternal: alimentación, ejercicio, higiene, relaciones sexuales... y se aconseja visitar al dentista.
Semana a semana

11-13 semanas: ginecólogo
  • Se hace una ecografía para valorar el tamaño del bebé, descartar malformaciones y medir el pliegue nucal.
  • Se pregunta a la madre si desea hacerse la análitica de diagnóstico prenatal en sangre.
16-17 semanas: matrona

Se puede escuchar ya el latido cardiaco del bebé con una trompetilla y medir la altura del fondo del útero.

19-21 semanas: ginecólogo

Se hace una nueva ecografía de diagnostico prenatal: se mide al bebé y se miran detalladamente sus órganos y extremidades para descartar malformaciones.

22-24 semanas

Se programa la segunda analítica de rutina del embarazo. Esta incluye la prueba del azúcar para descartar una diabetes gestacional: tras extraerle sangre, la embarazada bebe un líquido azucarado y al cabo de una hora se repite la analítica. Si la prueba sale alterada, hay que realizar otra más completa que dura tres horas. Si el Rh es negativo, se miden los anticuerpos, y si la mamá no ha pasado la toxoplasmosis, se valora el riesgo de nuevo.

28 semanas: matrona
  • Si la mujer es Rh negativo, se le suele poner una dosis de gammaglobulina.
  • Se aconseja iniciar la preparación al parto si no se ha empezado ya.
  • Se pide la tercera ecografía del embarazo para valorar el crecimiento del bebé, confirmar donde está la placenta y calcular la cantidad de líquido amniótico.

31-32 semanas: ginecólogo
  • Se dan los volantes para la analítica del tercer trimestre, que se hará en torno a la semana 34ª. Incluye los controles habituales de bioquímica y hematología, serología de hepatitis y toxoplasmosis (si no había defensas) y analítica de coagulación.
  • En muchos centros, la mujer recibe unas hojas informativas acerca de los beneficios y riesgos de la epidural, y a veces también sobre el parto y la lactancia.
35-38 semanas: ginecólogo
  • Se valoran los resultados de los análisis. Si hay anemia, bastante común en esta etapa, se receta hierro.
  • A partir de la semana 34ª se realiza un cultivo vaginal y rectal para descartar que la embarazada tenga el estreptococo agalactiae, un germen que puede producir infección al bebé. La muestra se toma con una torunda de algodón en la vagina y en el ano. Si da positivo, se pondrá antibiótico a la mujer durante el parto.
  • Si la placenta estaba baja, es necesario hacer una ecografía para comprobar que no tapa el cuello del útero.
  • Se valora, por exploración o por ecografía, la posición del bebé.
  • Se aclaran las dudas de cara al parto y se informa sobre la lactancia materna.
Desde la semana 40ª a la 42ª
  • Se realizan monitores fetales, una vez por semana, con un aparato que registra el latido cardiaco del bebé y las contracciones del útero, mediante unas correas que se atan alrededor de la tripa de la madre. La prueba dura de 20 a 30 minutos.
  • Desde la semana 41ª de gestación el control es más frecuente. A veces se realiza un perfil biofísico (ecografía con control de movimientos y tono del bebé, cantidad de líquido amniótico...).
  • En la semana 42ª se suele inducir el parto si no se desencadena solo.
En todas las visitas
  • Se comprueba la tensión y el peso. En algunos sitios, se hace una analítica rápida de orina, con una tira, para descartar infecciones, medir las proteínas...
  • Se comentan las dudas y síntomas de la futura madre. Esto es casi lo más importante: hablar sobre lo que está viviendo le ayuda a tranquilizarse y a saber que su gestación es normal.
  • A partir de las 16-18 semanas de embarazo se escucha en cada revisión el latido cardiaco del bebé, con la tradicional trompetilla o con un aparato electrónico.
¿Cuándo se aconseja la amniocentesis?

En la primera visita médica se informa a la mujer sobre las posibilidades de diagnóstico prenatal en el primer trimestre, mediante pruebas en sangre y la medición de la nuca del feto en la ecografía de las 12 semanas para calcular el riesgo de que el bebé tenga un Síndrome de Down u otra alteración de los cromosomas. Este diagnóstico es muy útil para descartar anomalías congénitas en las gestantes menores de 35 años (a quienes no se recomienda la amniocentesis).

La amniocentesis solo se aconseja cuando hay antecedentes de enfermedades hereditarias o la mujer tiene un riesgo alto por el resultado del diagnóstico prenatal o por la edad. Consiste en extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico para analizar las células fetales que flotan en él.

Mama muy a menudo


Hay recién nacidos que piden el pecho continuamente. Es una forma de recuperar el peso perdido al nacer. Mientras engorde, todo es normal.

Durante los primeros días de vida, todavía no está bien establecida la lactancia. Además, el recién nacido debe recuperar el peso que tenía al nacer, por lo que algunos maman más a menudo. Una vez que lo ha recuperado, se suelen distanciar las tomas.

El bebé establece la frecuencia

La calidad de la leche no es la misma si el bebé mama continuamente o a intervalos. En principio, las tomas más frecuentes deberían producir una leche más nutritiva, con más grasa. Pero también depende de cuánta leche toma cada vez y de otros factores que solo él sabe.

Por eso es muy importante dejar que sea el niño quien decida cuándo quiere tomar el pecho y cuándo no, porque solo así se puede conseguir leche de la calidad adecuada.

Cuándo preocuparse

En ocasiones la necesidad de mamar continuamente indica que el bebé no está bien agarado al pecho. En ese caso, suele haber también dolor y grietas en los pezones y poco aumento de peso.

Por: Carlos González, pediatra

La piel de los niños al sol

Tomado con cautela, el sol tiene efectos beneficiosos para el organismo. Pero si lo tomamos en exceso o sin la adecuada protección, puede causar daños en la piel que a largo plazo pueden tener graves consecuencias para la salud. Es importante controlar el tiempo que los niños están expuestos al sol. Las radiaciones solares son ahora más agresivas que en el pasado, debido, entre otras causas, al agujero en la capa de ozono y a la disminución de su grosor.

Respondemos a algunas preguntas que surgen a muchos padres cuando viajamos con nuestros hijos a lugares donde se exponen al sol.

¿Los bebés pequeños pueden tomar el sol?

Se desaconseja exponer al sol a los bebés menores de seis meses, porque su piel es muy sensible y aún no ha desarrollado plenamente su capacidad para segregar melanina, el pigmento que la protege. Estos bebés se queman y se deshidratan con mucha facilidad, y además todavía no es conveniente aplicarles crema solar.
A partir del sexto mes de vida sí pueden exponerse al sol, pero solo por poco tiempo y, por supuesto, bien protegidos, con una crema solar con factor de protección elevado y fuera de las horas centrales del día.

¿Cuál es la crema solar más adecuada?

A partir del sexto mes de vida la piel de los niños se debe proteger con una crema solar. Los productos específicos para niños llevan filtros físicos minerales que les protegen frente a los rayos UVA, UVB e infrarrojos, y además son resistentes al agua, a los roces, al cloro y la transpiración.
Elige una crema solar hipoalergénica, que haya sido testada bajo control pediátrico y dermatológico, sin colorantes ni perfumes. También debe incluir ingredientes calmantes y nutritivos, como la vitamina E y extractos de aloe vera y de avena.

¿Qué índice de protección se debe utilizar?

Un factor de protección 25 es suficiente para los niños de piel morena y superior a 30 para los niños rubios y muy blancos. Si el pequeño tiene la piel sensible, necesita un fotoprotector especial y además debe llevar un gorro y una camiseta incluso cuando se está bañando.
Pregunta al dermatólogo o, si no es posible, al pediatra o al farmacéutico cuál es la protección más adecuada para la piel del niño.

¿Cómo se aplica el fotoprotector?

Para garantizar la eficacia del protector solar, hay que aplicarlo al menos media hora antes de la exposición. Solo así la piel tiene tiempo de absorberlo y de estar perfectamente protegida frente a las radiaciones solares. La cantidad de producto debe ser abundante: nunca inferior a 20 ml de crema para todo el cuerpo.

¿Hay que insistir en algunas zonas del cuerpo?

En niños y sobre todo en bebés, el cuero cabelludo y la nuca, las orejas, los pómulos, la nariz, los hombros, la zona superior de los muslos, la planta de los pies y el empeine son zonas más propensas a las quemaduras.
A la hora de aplicar la crema solar, incide sobre ellas o incluso aplica una crema con pantalla total. En los bebés evita que les dé el sol directo, protegiéndoles con gorro, camiseta, pantalón y sandalias en la playa y en el paseo diario.

¿Cada cuánto tiempo se repite la aplicación?

Como mínimo cada dos horas, antes incluso si el niño está haciendo mucho ejercicio o sudando abundantemente y después de cada baño, aunque la crema sea resistente al agua y de muy alta protección.

¿Necesita crema si no hace sol o el niño está bajo la sombrilla?

Al aire libre los niños siempre deben llevar crema solar. Las sombrillas, las nubes e incluso la sombra de los árboles no ofrecen la protección suficiente frente a la acción del sol, ya que filtran las radiaciones infrarrojas pero no los rayos ultravioletas, que además se reflejan en la arena.

¿Y si está dentro del agua?

También necesita estar protegido. Al igual que ocurre con las nubes, el agua elimina la sensación de calor, pero no filtra los rayos ultravioleta. De hecho, los niños de piel muy sensible no deben permanecer mucho tiempo cerca del agua, porque los rayos solares se reflejan en ella y aumenta la posibilidad de insolación.

¿Qué pasa si el niño se resiste?

Distraerle, contarle un cuento o irle explicando cómo y por qué se le da esa crema suelen ser medidas efectivas cuando el niño no consiente que se la apliquen. En estos casos, los productos con pantalla física, que dejan una capa blanca sobre la piel, son muy útiles para asegurarse de que se ha protegido todo el cuerpo.

¿Se puede usar una crema de adultos?

Es preferible aplicar al niño y al bebé un producto estudiado para la piel infantil. Pero en caso de necesidad, no pasa nada por ponerle una de adultos.

¿Y una del año anterior?

No se debe usar una crema empezada del verano anterior, ya que el paso del tiempo, el calor y la luz pueden degradar los filtros que contiene y no resultar eficaces para la protección de la piel. De todas formas, una vez se abren las cremas tienen una duración limitada que se especifica en el envase con un símbolo.

¿Qué cuidados necesita su piel después de la exposición al sol?

Es bueno bañar al niño o darle una ducha templada para quitar la sal o el cloro de su piel, y aplicarle una crema que hidrate su piel y repare los posibles daños producidos por el sol.

¿Se les puede poner un after sun de adultos?

Muchas hidratantes de adultos se pueden emplear también en niños. Sin embargo, los after sun para niños reúnen una serie de ventajas: su textura es ligera, son fáciles de extender, se pueden utilizar en cara y cuerpo, la piel los absorbe rápidamente, no suelen causar alergia y tienen ingredientes calmantes y refrescantes, como pantenol, aceite de almendras y glicerina.

¿Los niños deben llevar gafas de sol?

Se aconseja que usen gafas de sol en las zonas en las que la radiación solar es más intensa, como las playas de arena blanca. Hay que elegir unas adaptadas a su cara, que se ajusten a la cabeza mediante cintas elásticas cuando son bebés. Además, deben bloquear al menos el 99 por ciento de los rayos UVA y UVB, con monturas irrompibles y fabricadas con materiales atóxicos y antialérgicos. Lo mejor es adquirirlas en ópticas o establecimientos de confianza.

¿Las cremas solares con productos antimedusas o antimosquitos son eficaces?

Las cremas que incluyen un efecto protector contra las picaduras de medusas y otras especies marinas o repelentes contra los insectos son igual de eficaces que las convencionales si se aplican debidamente y siguiendo las indicaciones del laboratorio.

¿Cuál es la mejor hora para tomar el sol?

Las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde. Hay que evitar las horas centrales del día: entre las 11 y las 16, que es cuando los rayos caen de forma vertical y son más peligrosos.

¿Hay que ponerles siempre gorro y camiseta?

Los niños nunca deben exponerse directamente al sol, de ahí que los gorros y camisetas sean imprescindibles siempre que vayan a estar expuestos durante un periodo prolongado de tiempo. Las camisetas deben ser de tejidos frescos, como el algodón, los gorros preferiblemente de ala ancha. Estas prendas pueden bloquear hasta el 97% de los rayos UVB que recibe el niño.

¿Pasados los primeros meses de vida, ¿se puede bajar la guardia?

En absoluto. De hecho, un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston demostró que los niños se queman más durante el segundo año de vida, cuando la protección frente al sol comienza a decaer debido, en gran medida, a que los padres se relajan en la aplicación de cremas solares y se preocupan menos si el niño se quita el sombrero o la camiseta o no juega a la sombra.

11 agosto, 2008

Aceite de almendras contra las estrías

Han dicho que no es bueno usarlo durante el embarazo, ¿es cierto?

No se ha demostrado que la aplicación de aceite de almendras o de cualquier otro tipo en el abdomen para prevenir las estrías tenga algún efecto nocivo para el desarrollo del feto; prueba de ello es que durante tu embarazo anterior lo usaste y tu hijo no tuvo ningún problema.
Para evitar la aparición de estrías es tan importante la crema o aceite que utilices como el tipo masaje con que lo apliques, ya que las estrías se forman a causa de pequeños desgarros bajo la piel del tejido conjuntivo subyacente y, más concretamente, de las fibras colágenas. Las cremas o el aceite, aplicados mediante un masaje suave con movimientos concéntricos alrededor del ombligo con las yemas de los dedos, consiguen que la piel se distienda mejor y que las posibilidades de que salgan estrías disminuyan.

¿Cuánto se tiene que mover el bebé?

El futuro bebé se mueve desde el periodo embrionario, aunque la embarazada no lo nota hasta mucho más tarde. Si se trata de tu primer embarazo, lo normal es sentir los movimientos del feto hacia la 20ª semana y los siguientes embarazos unos 15 días antes, posiblemente porque el útero y las paredes abdominales tienen menos tono.
El feto se mueve mucho: flexiona el cuerpo, se gira y sacude las extremidades sin parar. También se agita cuando tiene hipo e incluso mueve los ojos y los párpados.
De todos esos movimientos, la futura mamá suele percibir los giros del tronco, los movimientos de las extremidades y los espasmos ocasionados por el hipo.
Los movimientos del bebé son naturales y un signo de bienestar fetal. En el útero, el pequeño alterna periodos de reposo y de actividad. Es normal que los periodos de reposo duren entre 20 minutos y varias horas.

¿Cómo saber si un juguete es seguro?

Aunque todos los juguetes tienen que cumplir con unas normas de seguridad, es de 0 a 3 años cuando la vigilancia debe ser aún más estricta. Para no equivocarnos en la compra, no solo debemos fijarnos en que sean educativos y adecuados a la edad del niño, sino también verificar que cumplen con la normativa europea y que no pueden dañar al pequeño.

¿Qué hay que comprobar?

  • Los juguetes apropiados para estas edades no pueden contener piezas pequeñas, ya que suponen un peligro de asfixia para el niño.
  • Es necesario que soporten torsiones, tensiones, caídas, impactos y movimientos de compresión sin generar piezas pequeñas ni dejar accesibles mecanismos o partes peligrosas del interior.
  • Si el juguete lleva relleno, es imprescindible que el material con que esté confeccionado esté limpio y que no se pueda acceder a él.
  • Cuando hay cuerdas sujetas por un extremo al juguete, el cabo libre no debe llevar tiradores, anillas o bolas, porque facilitan la creación de un nudo corredizo. Su grosor mínimo debe ser de 1.5 mm.
  • Los columpios necesitan tener un respaldo y un dispositivo de seguridad que prevenga posibles caídas del asiento.
  • Los sonidos muy agudos o elevados pueden dañar la audición. Si el juego emite ruidos molestos para un adulto, puede ser nocivo para un niño.
Recomendaciones para elegir un juguete seguro
1
. Que no contenga elementos o materiales que el niño pueda desmontar o trocear con facilidad en fragmentos más pequeños.

2. Los sonajeros y mordedores tienen que tener extremos redondeados y dimensiones suficientemente grandes.

3. Es necesario que no contengan bolas pequeñas (menores de 44.5 mm de diámetro).

4. Si el juguete lleva pilas, es imprescindible que estén tapadas mediante un sistema que las haga inaccesibles al niño.

5. Comprobemos el etiquetado. Debe aparecer el nombre del fabricante o importador, la marca comercial, la marca CE y otras indicaciones relacionadas con el modo de utilización del producto o con sus características.

6. Cuidado con los establecimientos en los que adquirimos los juguetes. Es conveniente asesorarse y comprar en comercios responsables, en ellos nos darán amplia información de los productos y podremos reclamar si encontramos algún problema.

7. Hay que comprobar que en el envase no aparece la indicación «No conveniente para menores de 3 años» o el símbolo
Etiqueta de 0-3 años

04 agosto, 2008

¿Cuánto peso debe ganar el bebé cada mes?


Las mamás se alegran si el pediatra les dice que su bebé está engordando a buen ritmo y se preocupan si no llega a la media. Y es que el aumento o pérdida considerable de peso suele ser indicativo de salud. Hemos aunado criterios pediátricos para despejar dudas sobre qué variaciones de peso se consideran correctas.

Recién nacido

  • El margen de normalidad del peso del recién nacido es amplio: entre los 2,5 y los 4 kilos (por debajo y por encima de estas cifras, pueden necesitar cuidados especiales).
  • El peso medio de los bebés nacidos a término se sitúa entre los 3 y los 3,5 kilos. Sin embargo, la expresión «peso medio» se fundamenta en un cálculo general y no hay que asustarse si nuestro pequeño lo supera un poco o se queda algo corto (las niñas suelen pesar unos gramos menos que los niños).
  • Tres o cuatro días después del nacimiento, el niño pesará menos. Les ocurre a todos los bebés porque expulsan la orina y el meconio acumulados durante la gestación. Esta pérdida puede representar hasta un 5 ó 10 por ciento del peso total. Salvo que el pediatra opine lo contrario, no hay por qué preocuparse (suelen recuperarlo enseguida).
Primeros meses
  • Según la regla general, durante el primer semestre ganan unos 600 gramos al mes y durante el primer año suelen crecer 25 cm. Entre los cero y los doce meses se produce el mayor índice de crecimiento de toda la vida.
  • Sin embargo, en la práctica, la realidad depara muchas sorpresas: a veces a los niños les da por aumentar 350 gramos en solo siete días y los siete siguientes ganan solo 100.
  • La lactancia o la producción de leche no tiene nada que ver en estas oscilaciones. Los niños no engordan de forma constante, sino con altibajos. Por esa razón se recomienda pesarlos una vez al mes y no por semanas. Así que no hay que preocuparse.
  • Y si toma biberón, hay que cuidarse mucho de no forzar al bebé para que se lo termine entero: ellos paran cuando están saciados.
  • Hay que respetar al pie de la letra las indicaciones de preparación de la leche en polvo. Resulta contraproducente pasarnos con el agua o la leche en polvo porque corremos el riesgo de que el crío ingiera una cantidad de grasas, proteínas, etc. inadecuada para su organismo o de que se alimente de forma insuficiente.
A partir del sexto mes
  • Entre los seis y los doce meses, los bebés suelen ganar unos 500 gramos al mes.
  • Se recomienda empezar a variar su dieta hacia los seis meses. La Organización Mundial de la Salud, la Asociación Española de Pediatría y su homóloga norteamericana recomiendan alimentar al bebé solo con leche hasta el sexto mes, a no ser que el especialista ordene lo contrario.
  • Es importantísimo seguir el orden de introducción que indique el pediatra y no adelantarnos nunca. El médico es la persona indicada para establecer qué sólidos puede tomar el niño y en qué mes pueden incorporarse a su dieta.
  • A veces a los pequeños les cuesta aceptar los nuevos sabores. Para que este rechazo no afecte a su peso, es conveniente introducirlos muy poco a poco, sin reducir drásticamente el número de tomas o biberones.
  • Lo mejor es incluir los alimentos de uno en uno, en pequeñas cantidades y espaciándolos entre sí una semana como mínimo. Así, si alguno produce reacciones alérgicas al bebé, sabremos exactamente cuál ha sido y podremos eliminarlo de su dieta inmediatamente.

Respuesta a las dudas íntimas de la embarazada


Durante la gestación, la embarazada pregunta al ginecólogo y la matrona todas aquellas preguntas que le surgen. Pero existen una serie de dudas y molestias que la mujer percibe como más personales y no se atreve a plantear por vergüenza. No suelen revestir importancia, pero pueden tomarse medidas para aliviarlas.

¿Hasta cuándo se puede hacer el amor?

  • Se pueden mantener relaciones sexuales durante todo el embarazo, a no ser que exista alguna complicación que las desaconseje, como un sangrado vaginal (por pequeño que sea) o un problema en la placenta. Las contracciones uterinas que causa el orgasmo son muy suaves y no pueden adelantar el parto.
  • Sólo en los embarazos múltiples los ginecólogos aconsejan evitar las relaciones en el último trimestre por el riesgo de parto prematuro o placenta en mala posición de este tipo de gestaciones.
¿Cuál es la postura más aconsejable?
  • La que no produzca presión abdominal en la tripa de la mujer.
  • La postura del misionero (el hombre encima de la mujer) suele resultar un poco complicada, ya que el varón debe apoyarse en los brazos para no presionar el abdomen de la futura mamá.
  • Es más cómodo que ella se coloque encima (sentada o tumbada) o que, tumbados de lado, el hombre abrace la espalda de la mujer.
¿Se puede dañar al bebé durante la penetración?
  • El coito es inofensivo para el bebé, incluso puede beneficiarle. Durante las relaciones sexuales el útero se eleva, así que el pene nunca llegará a tocarle. Además, el tapón mucoso cierra la entrada del útero e impide que entre el semen.
  • El feto está protegido por la pared muscular del útero y la bolsa del líquido amniótico. Lo único que percibe es la sensación psíquica gratificante de la madre, lo que crea en él una mayor confianza.
  • ¿Por qué los genitales están oscuros e hinchados?
  • Durante la gestación la futura madre puede experimentar sensación de pesadez en la vulva, incluso sufrir varices en la zona, ya que la presión del útero sobre las venas hace que la sangre se acumule en esta zona. Por eso es aconsejable no engordar mucho, no cargar peso, ni estar de pie mucho tiempo.
  • El oscurecimiento (que también se da en otras zonas, como los pezones o el abdomen) es consecuencia de la acción de las hormonas, que aumentan la producción de células pigmentarias. Los genitales suelen volver a su color natural tras el parto.
  • Las hormonas son también las responsables del aumento y oscurecimiento transitorio del vello corporal.
¿Es normal tener más flujo o picores en la vagina?
  • Los cambios hormonales hacen que el flujo sea más abundante de lo habitual, sobre todo durante el último trimestre.
  • Las secreciones serán normales mientras presenten un color blanquecino, pero es conveniente acudir al ginecólogo en el caso de que adquieran un tono verdoso y huelan mal, pues podrían ser un síntoma de una infección vaginal.
  • El picor también debe consultarse con el médico, pues puede deberse a una infección por hongos en el interior de la vagina (que requiere tratamiento médico) o a un exceso de higiene con jabones fuertes que deshidratan la zona externa de la vagina.
  • Para evitar y aliviar estas molestias, la mujer debe lavarse solo con agua, vestir prendas cómodas y usar ropa interior de algodón.
¿Cómo reducir la producción de gases?
  • A medida que avanza el embarazo, la hormona progesterona relaja los músculos intestinales y el útero desplaza el estómago. Los gases se acumulan en el intestino, provocando hinchazón y dolor.
  • Para evitar los gases conviene disminuir la ingesta de alimentos flatulentos (como la coliflor o el repollo), hidratos de carbono (presentes, por ejemplo, en la pasta o las legumbres), frituras, picantes, especias y bebidas con gas.
  • Es bueno masticar despacio y andar unos minutos después de comer. Una infusión de hinojo también puede reducir las molestias.


Barriga de embarazada¿Se pueden aliviar las hemorroides?
  • El estreñimiento, habitual en el embarazo, y la presión del útero sobre el aparato digestivo pueden inflamar las venas que rodean el ano, causando dolor e incluso sangrado.
  • Las hemorroides suelen aparecer al final de la gestación, cuando la presión del bebé es mayor, y durante el parto, con los pujos.
  • Para prevenirlas es aconsejable seguir una dieta rica en fibra, beber al menos un litro de agua al día y caminar una hora diaria.
  • Los síntomas se pueden aliviar con baños de agua fría e incluso colocando hielo en la zona afectada para reducir la vasodilatación.
  • Aunque las hemorroides no desaparecen después del parto, no tienen por qué molestar si se cuidan adecuadamente.

¿Qué hacer para frenar el sudor?
  • El aumento del riego sanguíneo sube la temperatura corporal. El sudor es un método de defensa para mantenerla constante.
  • Hay que cuidar la higiene y lavarse a menudo con jabón neutro, sobre todo en los pliegues, ya que el sudor puede provocar erosiones o irritaciones por los roces de la piel.
  • La embarazada debe beber mucho líquido, vestir ropas de algodón que favorecen la transpiración y usar crema hidratante para prevenir el picor.
¿Cómo se trata la pérdida de orina?
  • La presión del útero sobre la vejiga y la relajación de los músculos pélvicos pueden causar la salida incontrolada de orina al toser, reír, estornudar o hacer esfuerzos.
  • Para evitarlo conviene hacer pis con frecuencia y practicar ejercicios para fortalecer el suelo pélvico.
  • El problema suele desaparecer tras el parto.
¿A qué se debe el exceso de saliva?
  • La salivación abundante se debe a los cambios hormonales. Suele ser uno de los primeros síntomas que percibe la embarazada.
  • Se normaliza a partir del cuarto mes.
  • Se puede controlar comiendo cada poco tiempo, bebiendo agua con limón o masticando chicle.
¿Por qué se dan tantos cambios de humor?
  • Durante el embarazo la futura madre pasa de la risa al llanto con facilidad, se muestra irascible, apática e incluso puede sufrir ansiedad. Las responsables de estos cambios de humor son las hormonas.
  • Durante el primer trimestre lo habitual es que la sensibilidad esté a flor de piel.
  • En el ecuador del embarazo los elevados niveles de progesterona provocan una sensación de plenitud y bienestar emocional.
  • El ánimo vuelve a decaer en los últimos meses por el miedo al parto y la ansiedad por saber si el bebé nacerá sano.
  • Como estos cambios son imprevisibles, las personas cercanas deben mostrarse comprensivas con los altibajos de la mujer y ayudarla a afrontarlos.

Abuelos que malcrían a sus nietos


Muchos abuelos cuidan de sus nietos mientras sus hijos trabajan. Realizan una labor fundamental, pero ¿qué pasa si no tienen los mismos criterios educativos que los padres y miman demasiado a los niños?

Los abuelos muchas veces incurren en el error de ser demasiado permisivos con los nietos para ganarse su cariño, porque piensan que "para educarles, ya están sus padres".

Actitud contraproducente

  • El problema está en que la educación y disciplina que los padres intentan inculcar a los niños se puede venir abajo por una actitud de los abuelos demasiado tolerante con cualquier capricho del pequeño.
  • El niño puede sentirse confundido si los abuelos desautorizan a los padres, al recibir mensajes contradictorios: por una parte de sus padres y por otra de sus abuelos, con quienes pasa muchas horas al día.
  • Si los abuelos miman demasiado a su nieto, lo mejor es hablar con ellos a solas, sin el niño delante.
La conversación con los abuelos
  • En primer lugar, deberíamos elogiar la labor de los abuelos y su esfuerzo por cuidar del nieto.
  • Después, con mucho tacto, podemos pedirles ayuda para unificar los criterios al educar al niño.
  • Conviene explicarles cómo deben hacer las cosas cuando estén con el nieto o la nieta mediante un ejemplo.
  • Hay que buscar una solución que satisfaga a las dos partes para que no vuelva a producirse el conflicto.
Si los abuelos no cumplen el pacto a la perfección, tampoco hay que agobiarse. Los niños distinguen quién es quién en la familia, y saben que lo que está permitido con la abuela puede que no lo esté con mamá.