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30 diciembre, 2008

Posiciones para dormir durante el embarazo

Como ya tu barriga ha crecido durante el embarazo, probablemente te cuesta encontrar una posición cómoda para dormir. Por ejemplo, si estabas acostumbrada a dormir boca abajo, ésa ya no es una buena opción ahora que estás embarazada. La posición adecuada y más cómoda para dormir para una embarazada no es esa.

Dormir de espaldas tampoco es bueno, ya que coloca todo el peso de tu útero en tu espalda, intestinos y vena cava inferior. Lo que no es recomendable mientras estés encinta.

La mejor solución en el embarazo, es dormir de costado, en posición semi-fetal, con una almohada entre tus rodillas para darte apoyo. De esa manera se maximiza el flujo de sangre hacia la placenta y disminuye la hinchazón de tobillos, manos y pies. Además, te permitirá sentirte más cómoda y dormir mejor en estos meses de embarazo.

Ahora, ¡A descansar! Trata de dormir todo lo que puedas durante el embarazo, pues después vienen meses en los que dormir será todo un privilegio.

Via: todobebe

¿Mi bebé tiene la cabeza demasiado grande?

Para saber si el tamaño de la cabeza de tu pequeño está dentro de la normalidad es imprescindible medir su perímetro y ver en qué percentil está. A los 18 meses suele oscilar entre los 43,8 y los 50,5 cm.

No debes alarmante por si será necesario ponerle una válvula a tu hijo. Este método se aplica a los niños que padecen hidrocefalia y no creo que tu pequeño tenga esta enfermedad. La válvula se coloca para desviar el líquido cefalorraquídeo y evitar que la cabeza siga creciendo. Estos niños tienen un grave problema de salud causado por una malformación, una infección o un trauma craneoencefálico. Además, cuando un pequeño tiene una enfermedad presenta otros síntomas como retraso motor, parálisis, trastornos de visión o audición y retraso en el aprendizaje de manualidades y del lenguaje.

Si tu hijo ríe, camina y entiende algunas cosas, su desarrollo psicomotor es normal y probablemente no tenga ningún problema. Pero, para asegurarte, te aconsejo que le lleves al pediatra para que éste mida el perímetro de la cabeza del niño y determine si es necesario hacerle pruebas o mandarle al neurólogo.

Por: Dr. Florencio de Santiago
Pediatra extrahospitalario titulado en Puericultura y colaborador de diversas publicaciones y medios de comunicación. Tiene seis hijos y diez nietos

¿Es malo calentar la leche en el microondas?

Existen muchas controversias sobre si es bueno o malo calentar la leche materna o artificial en el microondas. Algunos padres creen que es perjudicial y otros afirman que no ofrece ningún peligro para la salud del bebé.

Los expertos en el tema dicen que tanto la leche materna como la artificial se pueden calentar en el microondas, desde cuando al retirar el biberón del horno, se verifique la temperatura de la leche antes de ofrecerlo al bebé, evitando así posibles quemaduras. Es muy común, en el caso de los microondas, que el alimento líquido o sólido se caliente más que el envase. Su calentamiento no es uniforme. Este es el único inconveniente.

En cuanto a la duda sobre si los alimentos calentados en el microondas pierden o no calorías, los expertos dicen que con cualquier método de calentamiento, de conservación o de cocción, sea en el microondas, en horno convencional, en la cocina a gas o eléctrica, los alimentos siempre pierden una pequeña cantidad de sus propiedades nutricionales, pero no hay que dar importancia a eso.

El microondas es hoy uno de los electrodomésticos que más facilitan el día a día de las familias. El hecho de que caliente los alimentos de una forma rápida, no quiere decir que altere su composición y ofrezca riesgo a la salud de los bebés. Del mismo modo que otro sistema de calentamiento, el microondas solamente trasmitirá calor al alimento. Nada más. Por otro lado, es necesario controlar la temperatura antes de ofrecerlo a los niños para evitar algún accidente.

Via: guiainfantil

23 diciembre, 2008

Es seguro usar tacones altos si estoy embarazada

Muchas mujeres embarazadas se deben estar haciendo esta pregunta que en realidad es una incógnita que pasaremos a develar a continuación, ya que por la calle muchas veces nos encontramos con controversiales panoramas de mujeres embarazadas vistiendo tacones altos.

Para todas aquellas que se escandalizan al ver a una mujer con tacones altos la respuesta a la pregunta es sí, es seguro usar tacones altos durante el embarazo, claro que como en cualquier caso, estos deben ser confortables.

Conforme el embarazo vaya avanzando, te darás cuenta que por tu propia voluntad vas a querer empezar a usar zapatos con tacos menos elevados, ya que tu centro de gravedad va a cambiar constantemente mientras caminas y hacerlo con tacones altos va a ser muy difícil de manejar.

Usualmente las mujeres embarazadas empiezan a cambiar los tacones altos por los bajos a partir de la semana 25, asimismo los especialistas recomiendan también cambiar a tacones bajos aproximadamente en esas semanas, sobretodo si estás teniendo mucho dolor en la zona de la espalda o de la baja espalda.

Por ello tu cuerpo sin necesidad de que le avises te pedirá el cambio, si trabajas en lugares que necesitas llevar tacones altos, puedes probar con algún tipo de alternativas como para que no pierdas el estilo y sigas yendo a trabajar presentable.

Vía: Baby Center

¿Qué hacer con un bebé alérgico a la leche de vaca?

La herencia y la edad a la que el niño toma su primer biberón de leche de vaca son factores que predisponen al desencadenamiento de esta alergia. Diarreas, catarros crónicos y problemas dermatológicos son algunos de los síntomas de esta enfermedad.

La alergia a la leche de vaca se puede diagnosticar haciendo la prueba de la provocación, que consiste en administrar dosis cada vez mayores de esta sustancia. Las estadísticas señalan que entre el uno y el diez por ciento de la población infantil sufre alergia a la leche de vaca. En realidad, se trata de un rechazo a las proteínas que contiene este líquido.

Las posibilidades de padecer esta enfermedad aumentan considerablemente cuando los padres del bebé son atópicos, es decir, tiene una predisposición hereditaria exagerada a padecer problemas alérgicos.

Para comprender esta enfermedad hay que tener en cuenta que las proteínas de la leche de vaca se comportan como sustancias extrañas que el organismo del bebé, que no es capaz de tolerar. Por este motivo son capaces de desencadenar reacciones que reciben el nombre de hipersensibilidad o alergia.

Las sustancias que inducen a este tipo de reacciones son los antígenos de los cuales el cuerpo se defiende fabricando anticuerpos (inmunoglobinas). El nivel en la sangre de una de ellas -IgE- se eleva no solo cuando el bebé ya padece la enfermedad, sino que también es alto en los recién nacidos que están especialmente predispuestos a sufrirla.

En la actualidad es posible detectar precozmente a estos niños gracias a la determinación de la IgE, que se puede hacer a partir de la sangre del cordón umbilical del recién nacido.

Los síntomas de la alergia a la leche de vaca suelen aparecer al poco tiempo de que el bebé ha comenzado a alimentarse con leche maternizada. No es raro que mientras está tomando un biberón la piel se le llene de ronchas, palidezca y empiece a respirar con dificultad. Habitualmente se trata de niños que han sido destetados progresivamente.

Según los especialistas, existen varios factores que predisponen al desencadenamiento de este proceso, tales como la herencia o la edad a la que el niño recibe el primer biberón de leche de vaca. Cuanto mayor sea el pequeño, menores serán las posibilidades de que padezca este tipo de alergia. Suele bastar con que el niño haya recibido un biberón de leche en la maternidad para desencadenar una alergia que se hará aparente cuando, dentro de unos meses, empiece a tomar leche de vaca.

Hay que tener en cuenta que todas las leches maternizadas se fabrican a partir de aquélla. Además, las posibilidades de padecer esta intolerancia aumentan si un hermano, o los padres, son alérgicos y se duplican cuando ambos progenitores padecen estos mismo síntomas.
La diarrea es una de las formas más frecuentes de comienzo de la alergia a la leche de vaca. Puede parecerse a una simple gastroenteritis. Otras veces, el proceso se manifiesta como una diarrea crónica con pérdida de peso y retraso del crecimiento. En este caso es necesario hacer un correcto diagnóstico diferencial con otras causas de diarrea crónica, ya que el tratamiento es distinto para cada una de ellas.

La alergia a la leche de vaca puede afectar también al aparato respiratorio: son frecuentes los catarros crónicos, las bronquitis y los procesos asmáticos. Otro síntoma, que se observa en más de la mitad de los bebés que no toleran la leche de vaca, son los problemas dermatológicos. Una intensa congestión de la piel, acompañada de costras, descamación y prurito, caracteriza a la dermatitis atópica. Este proceso suele manifestarse desde los primeros meses de vida mediante la aparición, sobre todo en las mejillas, de placas rojas secas y descamadas. Más adelante, las placas se extienden al resto de la cara, el cuello, las muñecas y las extremidades. Cuando las lesiones tienen serosidad, se forman costras difíciles de quitar.

En cuanto el pediatra sospecha que el bebé padece alergia a las proteínas de la leche de vaca, es fundamental cambiar a una leche especial. Hoy se sabe que las proteínas de la leche de soya también pueden desencadenar fenómenos alérgicos, por lo que es conveniente estar pendiente al utilizar estos preparados.

Para certificar el diagnóstico de alergia a la leche de vaca es necesario hacer la prueba de provocación, que consiste en administrar dosis cada vez mayores de esta leche mezclada con la alimentación habitual del bebé. La prueba, que se debe hacer en el hospital, se lleva a cabo cuando la leche de vaca ha sido excluida de la alimentación del bebé, por lo menos durante tres meses.

Para prevenir accidentes peligrosos es aconsejable que el pequeño permanezca en observación durante unas ocho horas. Luego se puede continuar con la provocación en casa sustituyendo progresivamente un biberón de leche especial por uno de leche maternizada. Ante la reaparición del menor síntoma de intolerancia se volverá a la alimentación con leche especial por lo menos durante un año. Al cabo de ese tiempo se lo somete a una nueva prueba.

Se recomienda que a los niños cuyos niveles de IgE en sangre sean elevados no se les alimente bajo ningún concepto con las leches maternizadas habituales. Se les debe dar, en el momento del destete, leche hipoalergénicas especiales.

Para que el niño se sensibilice, suele ser suficiente con que reciba un biberón de leche de vaca en la maternidad. Cuanto más tiempo sea amamantado por su madre, menores serán las posibilidades de que sufra esta intolerancia.
Por fortuna, hoy contamos con leches especiales hipoalergénicas fabricadas a base de hidrolizados de proteínas de leche de vaca. Gracias a ellas, los síntomas del bebé alérgico remiten y pueden criarse como un niño normal.

¿Dónde celebrarás las fiestas con tu bebé?

Primeras navidades con el bebé. Termina de nacer y no sabes si es mejor que venga la familia a casa a cenar o ir vosotros a la de los abuelos. ¿Qué es lo más aconsejable para tu hijo? ¿Y para ti?

No solo el bebé está en un periodo de adaptación, tú también te estás haciendo a dos novedades: tu hijo y los cambios de tu cuerpo.

El posparto puede resultar muy cansado y es probable que no estés en disposición de participar al cien por cien en los acontecimientos familiares.

Mejor en casa ajena

Si organizas las celebraciones en tu hogar, tendrás que encargarte de los preparativos (con el esfuerzo añadido que supone). Además, si no te encuentras con ánimos de seguir la juerga a una determinada hora, te será muy difícil sugerir a tus invitados que se vayan. Lo más sensato es que vosotros acudáis a casa de alguien, ya que así os podréis retirar con más facilidad cuando lo creáis oportuno.

  • Tu hijo debe hacer lo mismo que si estuviera en casa. Ahora que estás conociéndole y ayudándole a establecer sus ritmos, es esencial mantener sus rutinas de alimentación y sueño y procurar que se cumplan unos horarios más o menos regulares.
  • En estos días de fiesta el bebé debe seguir la rutina que tú hayas establecido con él: el baño, la cena y a dormir.
  • No hay problema en que le acuestes en el cuco del cochecito en lugar de en su cuna.
  • Es importante que no esté en la misma habitación que el resto de la familia, sobre todo si hay fumadores, y que cuando le toque la toma vayas tú al cuarto donde se encuentra el pequeño y le des el pecho tranquilamente.
  • Quizá algún familiar te pueda tachar de exagerada o extremista, pero si permites que el bebé se excite mucho, quien pasará una mala noche al llegar a casa serás tú.

17 diciembre, 2008

Las embarazadas necesitan respirar más profundamente

A medida que se restringen los movimientos del diafragma porque el bebé creció en el abdomen, la mujer embarazada necesita respirar más profundamente, tomando más aire en cada inhalación, lo que permite una ventilación, de su promedio habitual de 7 litros de aire por minuto, a 10 litros, un aumento de más del 40 por ciento.

No obstante, el aumento de los requerimientos de oxigeno sólo ha sido de un 20 por ciento, lo cual lleva a una mayor exhalación de dióxido en cada respiración. El descenso de dióxido de carbono en la sangre lleva a una falta de aliento que puede tornarse molesta durante este trimestre. Esto se aliviará cuando el bebé se encaje en su pelvis (alumbramiento). Mientras tanto, siéntese en una posición semi-recostada y evite realizar esfuerzos.

Del libro: Concepción, embarazo y parto. Javier Vergara Editor

La cuarta parte de las embarazadas tienen antojos

El tener antojos durante el embarazo, ¿es un mito o una realidad? Lo cierto es que hoy en día todavía no ha podido ser científicamente demostrado. Lo que si que está confirmado mediante estudios médicos es que las manchas de nacimiento de los bebés no tienen ninguna relación con los antojos.

Según el Grupo de Atención a la Mujer de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria los antojos son “un deseo compulsivo por comer determinados alimentos y de rechazar otros”.

Lo cierto es que según este grupo el 25 por ciento de las mujeres embarazadas afirma tener antojos y además el 26 por ciento de ellas los consideran como una necesidad fisiológica. En cambio, una cuarta parte de ellas creen que son simplemente un capricho más.

El motivo de estos deseos impulsivos podrían ser las alteraciones metabólicas y hormonales que experimenta la gestante, como por ejemplo que disminuya bruscamente el nivel de azúcar en la sangre y por tanto se necesiten comer cosas dulces, o que cambie el ph del estómago y sea necesario ingerir comidas ácidas.

¿Qué juguetes regalar esta Navidad?

El juego es la actividad más importante de los niños. Con un año, les encanta manipular, morder, sacudir y...¡romper! Te contamos qué juguetes regalar estas navidades a los niños de un año.

El juego debe realizarse con placer, pero además responde a dos motivaciones fundamentales del ser humano: la curiosidad y el progreso de las habilidades.

La curiosidad les sirve para conocer el mundo que les rodea, sobre todo sus cualidades físicas, y las habilidades para desenvolverse con eficacia en ese mundo. Aquí tienes diferentes posibilidades de juguetes para los niños de un año:

Pautas para escoger un juguete

  • El juego también es aprendizaje. Les intrigan los tamaños, formas, colores, olores, texturas o sonidos. Todas estas cosas tienen que ser descubiertas y exploradas. A los niños de un año les gusta tocar, agarrar, golpear, empujar, abrir y cerrar, meter y sacar, esconder y volver a encontrar. Por eso, hay que poner a su alcance juguetes y objetos ricos en colores, formas y sonidos. Y no nos extrañemos si su juego consiste sobre todo en explorar y desarmar los juguetes, y a menudo darles un uso diferente al esperado.
  • Les vienen muy bien los juguetes de construcciones con piezas grandes y de vivos colores, de madera o plástico; libros de imágenes resistentes (plastificados, por ejemplo), muñecos o coches para arrastrar por el suelo.
  • Los vehículos les encantan. Conviene, eso sí, que los juguetes sean a prueba de bomba. Y no deben tener piezas pequeñas que el niño pueda tragar: todo objeto que pueda pasar por el interior de un rollo de papel higiénico debe considerarse peligroso.
  • Pero no solo contamos con los juguetes convencionales. También podemos recurrir a multitud de objetos que les distraen: revistas atrasadas y papeles que puedan destrozar a gusto (les encantan), cajas de cartón, cacharros de cocina, trapos de colores, agua, arena... Además, cuantas más cosas atractivas les dejemos a mano, menos posibilidad habrá de que busquen para distraerse cosas y actividades inconvenientes o peligrosas.

13 diciembre, 2008

La embarazada en Navidad

El embarazo no es un impedimento para disfrutar de las fiestas navideñas y reuniones con la familia y los amigos, solo hay que tomar algunas precauciones para llevar una gestación sin problemas.

¿Qué debes hacer?

  • No conviene hacer excesos con la alimentación. Es preferible comer ligero y seguir haciendo cinco o seis comidas al día.
  • De los platos típicos navideños, se puede comer de todo con alguna salvedad: si la embarazada no ha pasado la toxoplasmosis (infección que puede dejar secuelas en el futuro bebé), ha de evitar las carnes crudas o poco hechas, incluidos el jamón y cualquier embutido. Las verduras que se toman crudas en ensalada deben lavarse muy bien.
  • El pescado crudo o poco hecho puede contener un parásito llamado anisakis, que causa infecciones. Se destruye cocinándolo a 60º durante más de cinco minutos o congelándolo a 20º bajo cero durante 72 horas.
  • En cuanto a las bebidas, es mejor evitar las que llevan gas, ya que provocan molestias digestivas. Las bebidas con alcohol están contraindicadas durante el embarazo.
  • Se puede asistir a fiestas y discotecas. Eso sí, hay que reservar al menos ocho horas para el descanso nocturno. Si la futura mamá baila, no debe llegar a fatigarse.
  • Si la futura mamá se pone ropa de fiesta, tiene que abrigarse lo suficiente para no sentir frío, ya que cuando baja la temperatura se constriñen las venas y arterias y el aporte sanguíneo que recibe el feto se reduce.
  • No está contraindicado viajar, ahora bien, hay que evitar desplazamientos largos y pesados. Si la embarazada piensa hacer un viaje intercontinental o visitar un país exótico, conviene que consulte a su médico antes.

Grietas en el pecho durante la lactancia, ¿cómo se curan?

Es muy frecuente que aparezcan grietas en el pecho durante la lactancia materna. La mayoría de las veces, estas dolorosas heridas se producen porque el bebé mama en una posición incorrecta.

A veces, esta posición inadecuada del niño al tomar el pecho se debe a alguna anomalía en la boca del pequeño, como un frenillo lingual tan corto que no le permite hacer presión con la lengua o un frenillo del labio que le impide doblarlo hacia fuera al mamar. En estos raros casos, es preciso que el cirujano haga un corte en ese frenillo.

Nuestro experto Carlos González, pediatra especializado en alimentación y lactancia materna, nos enseña la mejor manera de tratarlas.

Mal aprendizaje

Es mucho más frecuente que la mala posición se deba a un mal aprendizaje: el bebé ha recibido chupetes y biberones en los primeros días y se ha acostumbrado a colocar la lengua de otra manera; o ha estado separado de la madre en las primeras horas, y eso ha interferido en su instinto de succión. Este niño abre poco la boca, apretando solo en la punta del pezón.

Demasiada higiene

Otros factores que favorecen la aparición de grietas son las pomadas y cremas, que pueden producir alergia, o lavar el pezón en exceso. Es un error limpiarlo antes y después de cada toma; basta con la ducha diaria habitual.

Cómo curar las grietas

  • El primer paso consiste en colocar al niño en posición correcta: de cara a la madre, muy pegado a ella y con el pecho bien metido en la boca muy abierta.
  • Después, eliminaremos los biberones y chupetes, que no hacen más que empeorar el problema.
  • Las pezoneras suelen agravar las grietas: no deben emplearse nunca.
  • La propia leche ayuda a cicatrizar: conviene poner unas gotas sobre las grietas y dejarlas al aire.
  • Una vez corregida la postura, las grietas se curan en pocos días, como cualquier pequeña herida de la piel.

¡Estoy embarazada pero no se nota!

Muchas mujeres tienen esta incógnita, es decir, están embarazadas pero no se les nota que llevan dentro de su vientre a un bebé. Lo que tenemos para decirles a esas mujeres es que no hay un tiempo específico en que las madres que esperan empiezan a mostrar su panza, ya que aparece en diferentes momentos para diferentes mujeres.

Las madres primerizas usualmente empiezan a mostrar su pancita tiempo después ya que sus músculos no se han estirado por un previo embarazo. Y las mujeres que son altas o tienen torso largo, pueden tener una pancita menos visible, ya que tienen más espacio dentro de su cuerpo para albergar a sus bebé. La posición de tu bebé en el útero es otro de los factores que pueden cambiar la apariencia de tu pancita.

Exámenes como las ecografías pueden ayudar a medir a tu bebé mientras se encuentra dentro de tu útero, así que mientras tu doctor te diga que el crecimiento del bebé es correcto, pues mucho no importa si se te ve exteriormente la pancita o no, sobretodo en el primer trimestre de gestación.

Lo usual es que las madres primerizas empiecen a exponer su pancita alrededor de las 12 a 16 semanas. En caso de que midas menos de lo normal para la etapa de embarazo en la que te encuentras, tu doctor se encargará de investigar para asegurarte de que todo se encuentra correcto.

Vía: embarazo10

05 diciembre, 2008

Calambres abdominales durante el embarazo


¿Son normales los calambres abdominales durante el embarazo?

A partir del segundo trimestre del embarazo es frecuente y normal que aparezca un dolor muy intenso en la región infraumbilical cuando se cambia de posición, generalmente en uno de los lados. Es un dolor de aparición brusca, muy intenso, que aparece generalmente al levantarse de la posición sentada a parada, al levantarse de la posición acostada boca arriba o también al rotar en la cama en los últimos meses del embarazo.

Este dolor provoca miedo por pensar que está relacionado con contracciones uterinas pero que no lo son. Su causa es la aparición de calambres en los músculos abdominales, especialmente los oblicuos inferiores. Estos calambres se producen por los cambios en la pared abdominal provocados por el crecimiento del abdomen en gestación. Son músculos que normalmente tienen una dirección vertical y que durante el embarazo cambian su forma habitual. Ahora su forma tiene que redondearse para "envolver" el abdomen en gestación.

¿Cómo puedo prevenirlos?

La manera más simple de evitar estos calambres tan molestos es cambiar de posición muy lentamente y en los últimos meses del embarazo, para levantarse de la cama, siempre rotar primero hacia uno de los lados y luego levantarse apoyándose en uno de los brazos.

¿Qué puedo hacer si aparecen?

En el caso que aún tomando los recaudos necesarios continúen los calambres, la forma más simple de aliviarlos es colocándote en cuclillas o adoptar la posición fetal, o sea en flexión de todo tu cuerpo, levantando tus rodillas hacia el abdomen y tratando de juntarlas con tu mentón.

¿Cuáles son los músculos abdominales?

A los músculos abdominales se los divide en tres grupos. A continuación te explicaremos cada uno de ellos.

El recto abdominal
Se encuentra en la zona más superficial y anterior del abdomen, desde el pubis hasta la parte inferior del esternón y costillas. Son dos músculos muy potentes que se ejercitan cuando en posición acostada elevamos nuestros hombros e intentamos juntar nuestro mentón con las rodillas. En el embarazo se encargan de soportar el peso del útero gestante. A veces, después de varios embarazos pueden perder su poder de contención debido a una separación que sufren como consecuencia de la falta de ejercitación adecuada y aparece la llamada "diastasis" de los rectos abdominales, que se soluciona mediante ejercicios específicos de estos músculos

Oblicuos abdominales
Son dos, uno derecho y otro izquierdo. Pertenecen a la capa media muscular, y se los divide en dos haces, uno superior y otro inferior. Se ejercitan cuando hacemos abdominales rotando los hombros hacia cada uno de los lados.

Músculo transverso abdominal
Es el músculo más profundo del abdomen, y se extiende en forma transversal desde el borde inferior de las costillas y vértebras lumbares hasta las crestas iliacas y el pubis.

Via: babysitio

Aún moja la cama. ¿Qué podemos hacer?

Que el niño siga haciéndose pis en al cama a partir de los cinco años es un síntoma de que algo no va bien y hay que entender qué le pasa antes de tratarlo. Para ayudar a tu hijo debes adoptar una actitud positiva y apoyarle.

Cuando un niño de cinco años o más se hace pipí en la cama más de cuatro veces al mes sin una causa orgánica que lo justifique, hablamos de enuresis nocturna. Es la que padecen el 80 por ciento de los niños que mojan la cama. Y es muy común: en torno al 15 por ciento de los niños de cinco años se hacen pis por la noche por este motivo, un cinco por ciento a los diez años y un uno por ciento a los 15 años.

Causas de la enuresis

  • Suele deberse a una menor producción de la hormona antidiurética durante el sueño. Todos la producimos por la noche para poder aguantar sin ir al baño, pero parece que los niños enuréticos la producen en menor cantidad.
  • Si solo faltara dicha hormona, los niños se levantarían más veces al baño y no lo hacen, así que la enuresis está asociada además a un problema de despertar: la sensación de vejiga llena no despierta al niño, o puede que ni siquiera la perciba.
  • La genética interviene, porque se ha comprobado que cuando uno de los padres fue enurético existe un 30 por ciento de posibilidades de que su hijo también lo sea y, un 50 por ciento de posibilidades, si lo fueron los dos padres.
¿Problemas psicológicos?

Tener enuresis nocturna no equivale a tener problemas psicológicos, pero es un síntoma de que algo no va bien. Hay dos situaciones familiares que favorecen la enuresis nocturna:

1.
Que los padres estén muy encima del niño y no le dejan espacio para hacerse cargo de su propio aprendizaje. El niño ya puede ducharse, vestirse y comer solo, pero los padres no se dan cuenta y siguen haciéndole las cosas. La enuresis, en estos casos, informa de que el niño necesita espacio para aprender a hacerse cargo de sí mismo.
Ante esta situación, es contraproducente ponerle pañales al niño por la noche (le impiden sentirse mojado) o que levantarle al baño cuando está dormido para evitar que se haga pis: es mejor que lo haga, perciba las sensaciones físicas y empiece a tomar él mismo las medidas necesarias.

2. En las familias donde los niños no encuentran límites el mensaje es bien distinto: los niños están pidiendo límites a los que atenerse, normas por las que regirse a la hora de aprender.
Porque el control de esfínteres es cuestión de aprendizaje y maduración. Si la maduración física es correcta, habrá que mirar qué problema hay en el aprendizaje de nuestros hijos, y es ahí donde estamos implicados: ¿Les damos unas pautas claras, o en nuestra casa no hay límites? ¿Les dejamos espacio para aprender, les presionamos demasiado o se lo hacemos todo? Son preguntas que podemos hacernos y corregir actitudes si vemos que no están ayudando a nuestro hijo.

¿Cómo ayudar al niño?
  • La enuresis es totalmente involuntaria; nunca hemos de castigar al niño, ridiculizarlo o reñirle delante de otros.
  • Su colaboración es básica para resolver el problema y él es el primero que quiere solucionarlo. Debemos transmitirle que no tiene la culpa de lo que ocurre pero que solucionarlo está en sus manos y cuenta con nuestro apoyo. Los niños automotivados para dejar de hacerse pis en la cama obtienen resultados con más rapidez.
  • Todos concienciados, hay que seguir unas normas básicas:
  • No ponerle pañal al niño durante la noche. Limita la sensación de mojado y queremos que tome conciencia de que tiene la vejiga llena, pero también de que está mojado.
  • Hay que dejar al niño una muda a mano para que se cambie si se hace pipí. Es importante que se responsabilice de todo lo que conlleva la enuresis y colabore al cambiar las sábanas, poner la lavadora, tender…
  • Para que obtenga resultados con más rapidez (cuando ve que avanza se anima e implica más), evitaremos que beba líquido por la noche, aunque tome más agua durante el día.
  • Proponerle un entrenamiento en retención para que se haga consciente de la sensación de vejiga llena y refuerce el control de los esfínteres.
¿En qué consiste el tratamiento en retención?

La mayoría de los niños con este problema tienen un mal entrenamiento familiar, ya sea porque los padres son muy permisivos o porque comenzaron demasiado pronto con el control de esfínteres.
El entrenamiento puede variar según el especialista, pero se usan ejercicios comunes:
  • Se le pide al niño que cuente hasta 10 ó 20 justo antes de empezar a orinar, o que tras beber mucha agua aguante un poco antes de ir al baño. Así identificará la sensación de vejiga llena.
  • Se usan unos ejercicios específicos para reforzar la musculatura pélvica y el músculo que envuelve a la vejiga y es responsable de su vaciado cuando se contrae.
  • Se busca el control de la vejiga con el desarrollo de la musculatura y las conexiones neuronales necesarias.
Todo esto debe acompañarse del refuerzo positivo de los logros del niño, con un calendario en el que señalar las noches secas en un color y las húmedas en otro. Se celebran todas las noches secas, y se puede proponer un regalo inmaterial ante determinados logros: una excursión a ese sitio al que quería ir, construir con él un castillo de arena…

Cuándo preocuparse
  • Estamos ante un síndrome enurético si la enuresis es por causa orgánica: infección de orina de repetición, algún problema genético del sistema urinario, estreñimiento…
  • Hablamos de incontinencia cuando al niño se le escapa el pis, tanto de día como de noche, ante un mínimo esfuerzo o en cuanto tiene ganas de orinar. Suele estar relacionada con inmadurez del sistema nervioso.
  • Se habla de enuresis secundaria cuando el niño vuelve a mojar la cama, después de un periodo de más de seis meses sin hacerlo. Coincide con un cambio importante (nacimiento de un hermano, cambio de colegio o domicilio). Esta actitud regresiva se resuelve en poco tiempo.
  • Si no tiene ninguno de estos problemas, pero aún así moja la cama, estamos ante una enuresis monosintomática primaria, más conocida como enuresis nocturn
Tratamiento farmacológico

Muchas veces solo con el entrenamiento y el refuerzo es suficiente. Si no lo fuera, o en paralelo, los médicos pueden optar por la medicación.
  • Tratamiento con desmopresina, un medicamento con una actividad similar a la de nuestra hormona antidiurética: concentra y reduce la producción de orina.
    Dura normalmente entre tres y nueve meses, y cuando se ven resultados (una o menos noches mojadas durante un mes) el médico puede empezar a retirarlo de forma paulatina.
  • Los antidepresivos tricíclicos ya no se recomiendan pues, además de afectar al comportamiento del niño, hay riesgo de intoxicación por sobredosis. Si el tratamiento con desmopresina no tiene el efecto deseado, suele asociarse con anticolinérgicos, que aumentan la capacidad de la vejiga.
  • Alarma "corta-pipí". El tratamiento con alarma crea un reflejo de respuesta condicionada en el niño. Consiste en una alarma especial que se pone en el hombro del pequeño y que está conectada con un terminal en su ropa interior. Cuándo esta se humedece pone en marcha la alarma que despierta al niño. Él contrae esfínteres y corta el pipí. Ya despierto, se levanta y va al baño. No está indicada en niños que se orinan muchas veces cada noche (porque se pasaría la noche sin dormir), ni en pequeños que no la oyen.

Matronatación, ¡vamos a la piscina!

A los bebes les encanta la piscina porque se divierten y se sienten libres mientras fortalecen su musculatura y su autoestima. Por eso, la matronatación puede ser muy positiva para su desarrollo. Te contamos todo lo que hay que saber para que tu hijo disfrute en el agua.

El agua representa para el bebé el reencuentro con un medio conocido y placentero. Claro que una piscina no es comparable con la tripa de mamá, pero si ella o papá le acompañan, la experiencia le resultará muy agradable. La matronatación, que es como se conoce a esta actividad acuática entre padres e hijos, tiene otras muchas ventajas.

  • En principio, lo de menos es que el bebé aprenda a nadar. De hecho, hasta los tres o cuatro años no será lo suficientemente mayor para ser autónomo en el agua, y aún entonces deberá estar siempre vigilado por un adulto.
  • Cuanto más pequeño sea el niño (los seis meses es una edad perfecta para iniciarse), antes se aclimatará al agua y no le cogerá miedo. Y es que este elemento es el juguete más divertido para los pequeños que aún no caminan.
  • Por si eso fuera poco, mientras juegan y se divierten, fortalecen sus músculos, desarrollan la coordinación motora y el equilibrio, socializan con otros bebés, se relajan e incluso comen más y duermen mejor. Pero, tal vez, lo más importante es lo mucho que disfrutan jugando libremente y sintiéndose seguros en brazos de mamá o papá.
Normas básicas
  • No conviene empezar hasta los cinco o seis meses, cuando el bebé ya mantiene la cabeza erguida, su sistema inmunológico ha madurado y tiene puestas sus vacunas.
  • La temperatura del agua no debe bajar de 32 grados ni la cantidad de cloro superar el 0,6 por ciento.
  • Al principio, las sesiones deben ser cortas, de 10 ó 15 minutos, para que el bebé se vaya acostumbrando. Después no conviene sobrepasar la media hora, ya que aunque el niño disfruta, también se cansa.
  • Es recomendable entrar y salir del agua poco a poco, evitar que se asuste y no forzarle nunca a hacer algo que no quiere. A la salida hay que secarle inmediatamente y no dejarle solo en el agua ni cerca de ella en ningún momento.

01 diciembre, 2008

Pilates durante el embarazo

Los cambios posturales durante el embarazo

Durante el embarazo, suceden cambios importantes en la postura de la futura mamá, lo cual puede ocasionar diferentes malestares y un desaliniamiento en diferentes partes del cuerpo. La práctica del método Pilates, mejora la condición cardiovascular y muscular, favoreciendo la corrección postural, fortificando la musculatura profunda y evitando un aumento excesivo de peso, lo que proporcionará a la embarazada una mejor condición física general. Los ejercicios realizados en el reformer (camas), de forma suave y lenta pero muy concentrada, proporcionan una preparación ideal para el cuerpo y la mente, antes del parto y desempeñan una importante función en la rápida recuperación posparto, sin causar daño alguno a la mamá o al bebé.

¿Qué es el método Pilates?

Este método, creado por Joseph Pilates, es una combinación entre gimnasia, yoga, ballet y kinesiología. Todo se hace sobre una cama especialmente diseñanda (reformer), con cuerdas, resistencias, mancuernas y pisos deslizantes. Tonifica la musculatura profunda logrando cuerpos fuertes, esbeltos y flexibles.

¿Me ayudará hacer Pilates durante el embarazo?

La práctica constante del método Pilates durante el embarazo alivia dolores lumbares, muy frecuentes a medida que la panza crece y mejora la irrigación sanguínea evitando posibles várices y calambres, tan propensos durante el embarazo. Durante el embarazo te ayudará y mucho, ya que es una gimnasia anaeróbica, es decir, no usa aire, no requiere saltar, ni agitarse, ayudando a la embarazada a mantener una buena condición física en general sin arriesgarse a una clase aeróbica de un gimnasio. Además fortalecerá tus músculos abdominales y pélvicos, que se debilitan durante el embarazo y ayudará a una correcta posición del bebé para el momento del parto.

¿Hasta que mes del embarazo puedo practicar Pilates?

Según las especificaciones que te dé el obstetra, quién deberá proporcionar el apto físico, recomendar cuantas clases semanales se pueden hacer y hasta que momento del embarazo se puede realizar la actividad.

En general se puede realizar Pilates hasta el final del embarazo, pero durante el último trimestre deberás evitar los ejercicios de espalda, ya que pueden interferir en la irrigación sanguínea al bebé, y también aquellos ejercicios de pique o rebote, como por ejemplo los que incluyen patadas o saltos.

De todas formas, debes confirmar que tus músculos abdominales y del piso pelviano se encuentren en óptimas condiciones para realizar Pilates. Para verificar esto, debes realizar un simple ejercicio en tu casa que también puedes practicar durante todo el embarazo para fortalecer estos músculos.

Ponte en cuatro patas y con las espalda recta. Inhala y al exhalar contrae los músculos del piso pelviano (ejercicios de Kegel), como si tuvieras que contener la orina, mientras contraes tus músculos abdominales. Luego, respirando normalmente, intenta mantener esta posición por 10 segundos y repítela 10 veces. Si puedes lograr este ejercicio fácilmente entonces tus músculos se encuentran en perfectas condiciones para realizar Pilates. Si no consulta a tu obstetra.

¿Se recomienda después del parto?

El método Pilates es excelente para la recuperación después de parto, ya que se trabaja especialmente en el área pélvica, los glúteos y el abdomen, así como también el fortalecimiento de la columna vertebral. De esta manera podrás recuperar la figura después del parto rápida y eficazmente.

Via: babysitio

Cómo aumentar las posibilidades de embarazo

Es cierto que en algunos casos el embarazo se da rápidamente, casi como por arte de magia, “a la primera”, como quien dice. Pero en otros muchos casos, diría que en la mayoría, la tarea no es tan sencilla. Los factores que influyen en la concepción de un bebé son muy variados y muy variables, dependen de un montón de circunstancias. Hay algunos que no podemos controlar pero otros que sí. Hablaremos a continuación sobre estos últimos.

Si estás pensando en tener un bebé, después de seguir los consejos sobre cómo prepararse para el embarazo, debes saber que existen ciertas técnicas que si se pones en práctica correctamente pueden ayudarte a aumentar las posibilidades de lograr el embarazo. Toma nota:

● Lo primero y muy importante es reconocer el ciclo de fertilidad de la mujer. Identificar los días de máxima fertilidad es clave para conseguir el embarazo.

Existen varias formas de conseguirlo:

1. El calendario de ovulación: hemos presentado en el blog varias formas de crear un calendario de fertilidad para registrar los días en que es más probable quedar embarazada. Llevar un control de los ciclos menstruales es primordial para ubicar el período fértil. Ayuda mucho que la mujer tenga periodos regulares, que se repitan todos los meses con la misma frecuencia (entre 28 y 32 días).

2. Método Billings: es un una forma de regulación natural de la fertilidad que no requiere ningún tipo de conteo rítmico, toma de temperatura, drogas ni aparatos. Está basado en la observación de las secreciones vaginales. Dependiendo de su color y consistencia enseña a la mujer a indentificar sus días de máxima fertilidad a través del moco cervical aunque no presente ciclos menstruales regulares.

3. Método sintotérmico: es también un método natural basado en la variación de la temperatura corporal de la mujer. Tomando la temperatura basal cada mañana a la misma hora por vía rectal o bucal durante 5 minutos, la ovulación se produce durante los días que se nota un aumento de entre 2 y 5 décimas. Se recomienda realizarlo durante dos o tres meses previos para reconocer tus propias variaciones.

4. Siempre se puede recurrir a dispositivos de control de fertilidad como los tests de ovulación capaces de detectar el período de ovulación a través del incremento de la Hormona Luteinizante (LH) en la orina de la mujer.

● Una vez que se identifican los días más fértiles, otro aspecto muy importante es cuándo deben tenerse relaciones sexuales para favorecer la concepción.

Los especialistas recomiendan tener relaciones un día antes y un día después de la ovulación. Hacer el amor todos los días o varias veces al día no implica una mayor posibilidad de quedar embarazada y a veces sólo produce un deterioro de la calidad del esperma. La frecuencia ideal es cada 2 o 3 días teniendo en cuenta que los espermatozoides pueden sobrevivir en la vagina hasta 72 horas.

● Cómo hacer el amor también influye. Las posturas sexuales son muy importantes. Por supuesto, hay razones lógicas que hacen que las posturas de pie o aquellas en las que la mujer está encima del hombre no sean las más adecuadas por una cuestión de gravedad.

El objetivo es que el esperma penetre lo más cerca posible del cuello del útero. La regla primordial es esa. El juego puede ser muy divertido y variado pero para lograr el embarazo debe cumplirse esa premisa básica. Una de las posiciones sexuales más efectivas es la clásica postura del misionero (la mujer abajo y el hombre arriba), aunque la de la plegaria (el hombre detrás o encima de la mujer) y recostados de lado con el hombre detrás de la mujer también favorecen una penetración profunda.

● Existen además pequeños truquillos que hemos dado en su momento, que no están comprobados científicamente, pero dicen que ayudan y tampoco se pierde mucho por ponerlos en práctica. Son, por ejemplo, colocar una almohada debajo de la cadera para elevar la pelvis o quedarse recostada durante una hora después de hacer el amor para facilitar el viaje de los espermatozoides hacia el óvulo.

● Por último, y no por eso menos importante, es el consejo de tomarse la búsqueda del embarazo con tranquilidad y paciencia, no como una carrera. Como dije antes, son muchos los factores que influyen en la concepción (edad, estrés), incluidos los emocionales. No se trata de una regla matemática, por eso, ten en cuenta que obsesionarse es contraproducente pues da lugar a frustraciones. Es normal que una pareja sana esté buscando el embarazo naturalmente durante un año o un año y medio, incluso a veces hasta dos años.

Via: bebesymas

No habla bien. ¿Es normal?

Hay alteraciones propias de la edad que se corrigen solas, pero otras necesitan ayuda para solucionarse. Aquí encontrarás los trastornos de lenguaje más comunes entre los tres y cuatro años para que puedas detectarlas y buscar la solución más adecuada.

Muchos padres suelen preocuparse por lo que ellos consideran «problemas» en el lenguaje de sus hijos. Aunque cada niño evoluciona a su propio ritmo, saber qué es normal y qué no a esta edad puede ayudar a detectar precozmente retrasos y alteraciones del habla. Es muy importante descubrirlo cuanto antes, porque cuando los defectos del lenguaje son leves, puede bastar con la actuación adecuada de los padres; pero si existen trastornos serios, será necesaria la intervención de un especialista.

No pronuncia correctamente algunos sonidos

Una de las alteraciones más frecuentes en el lenguaje infantil son las llamadas dislalias: el niño no pronuncia correctamente uno o varios sonidos del lenguaje (los omite o los sustituye por otros).

Hasta entrados los seis años, generalmente, no dominan la correcta producción de todos los sonidos del habla. Por eso, a los tres y cuatro años, no toda pronunciación incorrecta puede considerarse dislálica o retrasada. Con tres años es normal que simplifiquen las palabras complejas mediante mecanismos de «asimilación» (por ejemplo decir «fufanda» en vez de «bufanda»).

Sin embargo, puede considerarse retraso, y los padres deberán tomar medidas, si un niño de tres años presenta alguno de los siguientes errores:

  • Ceceo (pronunciación del sonido /z/ en lugar del sonido /s/): «zopa» en vez de «sopa».
  • Guturalización del sonido /r/: «togue» en lugar de «torre».
  • Sustitución de los sonidos que se articulan en la parte posterior de la boca (/k/, /g/, /j/, /ch/, /ll/ y /ñ/), por otro que se articula en la parte anterior (/t/, /d/, /s/, /l/ y /n/): «sapa» por «chapa» o «lave» por «llave»...
  • Omisión de las consonantes finales de las palabras: «baló» en vez de «balón».
Tartamudea

En ocasiones, a los tres o cuatro años aparece el denominado tartajeo fisiológico. El niño actúa como si fuese tartamudo (a causa de ciertos bloqueos musculares, su expresión verbal se interrumpe por la repetición innecesaria de sílabas y/o palabras).
Sin embargo, a esta edad no suele tratarse de una alteración del lenguaje, sino de una etapa normal en su evolución: el niño piensa más rápido y con mayor complejidad de lo que puede hablar. En estos casos, lo mejor es que aquellos que rodean al pequeño se comporten normalmente y no le angustien.

Un tartamudeo fisiológico no es un defecto y, por ello, no hay que intentar corregirlo. Si los padres lo detectan, deben seguir las siguientes pautas:
  • Dejemos que el niño termine las frases sin mostrar impaciencia y fijándonos más en lo que dice que en cómo lo dice.
  • No hay que rectificarle ni hacer observaciones sobre su aparente problema.
  • No es bueno insistirle en que repita las palabras.
  • No debemos dar importancia al problema y tampoco transmitir al niño ansiedad con palabras o gestos.
  • Nunca se debe regañar al pequeño por sus dificultades ni imitarle y, mucho menos, burlarnos de él por su forma de hablar.
  • Habrá que acudir al especialista solo si el problema continúa a los cinco años o si existen otros problemas de la fluidez del habla asociado a este, como silabeo o problemas de articulación.
Cambia el orden de las sílabas

A los niños de esta edad les resulta difícil pronunciar en el orden correcto las sílabas de las palabras largas o que tienen mayor complejidad: dicen «cocholate» en lugar de «chocolate», «comolotora» o «mocolotora» por «locomotora», etc. Pero, si no existen otros problema asociados, tales inversiones de sílabas suelen desaparecer espontáneamente después de algún tiempo, una vez que cumplen los cinco años. Sólo si las traslocaciones de sílabas persisten más allá de esta edad, o se resisten a los intentos de corrección, podremos hablar de un verdadero trastorno del habla. En este caso, habrá que acudir a un especialista.

¿Qué hacer?
  • Si existen problemas de inversión, lo primero es llamar la atención del niño sobre el orden correcto de las sílabas de las palabras problemáticas.
  • Le pediremos que repita tranquilamente la palabra, sílaba por sílaba, para que, después, intente decirla de un tirón.

¿Dislexia?

Propiamente hablando, sólo existe dislexia cuando alguien muestra dificultades de lectura y escritura, y estas no se deben a retraso mental o a la falta de educación.

La causa de la dislexia suele encontrarse en sutiles trastornos del lenguaje oral. Las dificultades que se observan en la lecto-escritura del niño disléxico son las mismas por las que atraviesa el niño normal de forma transitoria mientras está aprendiendo a leer y escribir, sólo que en el disléxico perduran más de lo usual. Por ello, la dislexia no se puede diagnosticar plenamente hasta los siete u ocho años.

¿Qué hacer?
Si detectamos en el niño inversiones de sonidos y problemas de pronunciación, debemos consultar con un logopeda cuanto antes.