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26 abril, 2008

¿Cuáles son las señales de alarma durante el embarazo?


Respuesta: En todos los casos mencionados a continuación es necesario consultar y concurrir al médico inmediatamente.
Sangrado Vaginal Sí se pierden pequeñas cantidades de sangre oscura o roja por la vagina con o sin dolor de vientre, puede haber peligro de aborto. Es importantísimo acudir al médico inmediatamente.
Pérdida de líquido por la vagina Sí es de color claro, con olor a lavandina, indica que se ha roto la bolsa de aguas. Normalmente, esta bolsa no se rompe hasta el momento del parto. Sí se rompe espontáneamente y no hay contracciones ni molestias, se debe acudir al centro de salud pues hay riesgo de infección. En esta caso, es riesgoso tomar baños de inmersión.
Palidez extrema La mujer está débil, cansada, tiene la piel, las conjuntivas y las encías pálidas, las uñas quebradizas, el pulso rápido (más de 100 palpitaciones por minutos), se sofoca y se desmaya con facilidad. La causa de estos síntomas puede ser una anemia grave. Este problema puede ser muy serio en el momento del parto o durante el puerperio, pues la pérdida de sangre agudiza la anemia. Es recomendable comer verduras de color verde oscuro (acelgas, espinacas, brócoli y otras), carne (vísceras, hígado, corazón, morcilla) y legumbres. De todas maneras, para controlar este problema es necesario atenderse en el centro de salud.
Contracciones uterinas Sí son dolorosas, frecuentes y regulares y se manifiestan antes de los 8 meses de gestación, indican que el parto puede adelantarse. Es preciso avisarle al médico o acudir rápidamente al centro de salud.
Fiebre muy alta y pérdidas con mal olor después del parto o de un aborto Sí la fiebre es muy alta y persistente y además está acompañada por pérdidas de sangre y/o coágulos con mal olor, se está produciendo una infección. Se debe acudir inmediatamente al centro de salud más cercano. Por último, es importante tener en cuenta que enfrentar durante el embarazo emociones fuertes y situaciones críticas de la vida, como desocupación, pérdidas de seres queridos, crisis familiares y separación o abandono de la pareja, puede afectar negativamente a la mujer y producir efectos negativos en su salud física y psíquica. Estas situaciones deben ser tomadas en cuenta por ella, sus familiares y, especialmente, por el equipo de salud que la atiende.

Fuente: Unicef Argentina

Anemia en los niños


¿Qué es la anemia?
La anemia es la disminución de la cantidad de glóbulos rojos. Es habitual encontrarla en los niños de entre 6 meses y 3 años de edad, sobre todo en niños que no han recibido prevención con hierro ya sea a través de una alimentación suplementaria con alimentos fortificados con hierro o con suplementos medicamentosos indicados oportunamente por el pediatra.

Habitualmente, los niños durante el primer año de vida presentan un rápido crecimiento, siendo las reservas de hierro utilizadas para tal fin. Si las mismas no son suplementadas en ese tiempo, los niños están expuestos a sufrir un déficit de hierro que derivará en un cuadro denominado anemia ferropénica. Las adolescentes debido a la menstruación y también al rápido crecimiento, están propensas a padecer anemia.

¿Por qué se produce?
La anemia más frecuente es causada por falta de hierro. Otras causas pueden ser: enfermedades infecciosas, carencias de vitamina B12 o de ácido fólico, la mala alimentación y las parasitosis. La utilización de leche entera de vaca u otros animales en menores de 1 año puede producir una perdida aumentada de glóbulos rojos en el intestino.

¿Qué consecuencias trae?
La consecuencia más importante de la deficiencia de hierro, especialmente si ha llegado al grado de anemia moderada, es el compromiso del desarrollo intelectual presente y futuro de los niños. En los escolares anémicos, se ha demostrado reiteradamente una disminución en su rendimiento, hecho que mejora con la corrección de la deficiencia. En los más pequeños, por otra parte, se detecta un retraso madurativo importante.

La anemia se puede evitar
* Fomentando la lactancia materna
* No administrando leche de vaca comercial antes del año de vida.
* A partir del sexto mes de vida, ofreciendo una alimentación variada.
* Recibiendo suplementos con hierro cuando el pediatra lo indique y por el tiempo que sea necesario.
* Concurriendo a los controles del niño sano y de la mujer embarazada.
* Se han podido constatar los beneficios alejados dela ligadura tardía del cordón umbilical, ya que disminuye o previene la anemia por carencia de hierro en el primer año de vida


¿Qué alimentos debe comer un niño para evitar la anemia?
Es conveniente que amamante, ya que el hierro se absorbe mejor desde la leche de la mamá. Debe ser variada pero no deben faltar:

1.- Carnes de pollo, pescado y vaca.
2.- Legumbres como lentejas, garbanzos, porotos (su hierro es más aprovechado si es acompañado por jugo de naranja).
3- Vegetales de hoja verde (su hierro también es más aprovechado si es acompañado por jugo de naranja).
4.- Cereales fortificados, leches y yogures fortificados

¿Qué se debe evitar?
1.-La leche de vaca comercial antes del año.
2.- Persistir con alimentación predominantemente de lácteos y derivados lácteos industriales después del año.

¿Cómo se diagnostica?
Se sospecha por la historia nutricional.
Es muy común que su pediatra, además le solicite estudios de laboratorio.

¿Dónde dormirá el recién nacido? ¿Cuna o moisés?


Recién salidos de la panza de la mamá, los bebés están acostumbrados al poco lugar, a estar todos apretaditos, es por eso que los recién nacidos prefieren para dormir en lugares no muy amplios. El recién nacido al principio y por algunos meses, suele dormir en un moisés o catre.
El moisés puede estar ubicado en la habitación de los padres, lo que facilita la alimentación durante la noche.

Características del moisés:
Moisés es el nombre genérico que se utiliza para llamar al lugar donde dormirá el recién nacido. Pueden ser de mimbre (si es así fijarse que no tengan astillas), pueden ser tipo catre, o de variados modelos. Lo importante es que sean seguros y estables.
Puede ser de tamaño medio, ni muy pequeño ni muy amplio ya que desconocemos el tamaño de nuestro bebé.

Para que el moisés sea seguro es importante tener en cuenta que:
* Esté revestido por dentro de un material acolchado, así evitaremos lesiones al apoyarse en las paredes del moisés.
* El colchón debe ser duro, es decir que al apoyar al niño no debe presentar hundimiento en la parte central (ésto sirve como prevención de la muerte súbita)
* El pie del moisés debe ser estable, seguro de no caerse. Si es con rueditas facilitará el traslado del mismo.

¿Hasta cuándo el moisés?
El moisés se puede usar hasta el momento que el niño crezca lo suficiente y no tenga espacio; generalmente su uso se limita hasta el tercer o cuarto mes.
Hasta hace poco se aconsejaba que al salir del sanatorio, el niño durmiera en su habitación o que durmiera en la de los padres hasta el mes de vida. Hoy se aconseja que los bebés permanezcan en la habitación de los padres por más tiempo, hasta los 4 o 5 meses de vida. De esta manera y al estar cerca de la madre, se hace más fácil la lactancia durante la noche, y además hay estudios que observaron que era una manera de prevenir la muerte súbita.
Estas son recomendaciones que cada familia deberá evaluar si es la conducta correcta para ellos. Hay padres que no pueden dormir por estar muy pendientes del bebé, en cuyo caso se recomienda pasar al bebé a su cuarto antes del tiempo mencionado.

Cunas
La cuna también se puede usar desde un principio o pasarlo al bebé cuando el moisés le queda chico. Generalmente esto sucede alrededor del tercer o cuarto mes, dependiendo del tamaño del bebé y del moisés.

Hay diferentes tipos de cuna:
* cuna funcional es aquella de medidas de una cama de una plaza pequeña, generalmente se acompaña de un cambiador adosado al lado,
* cuna simple pequeña,
* cuna grande tamaño 1,40x 80 cm,
* cunas de viajes o practicuna

Para elegir el tipo de cuna primero debemos ver el espacio del cuarto donde dormirá el bebé, para evitar ocupar todo el ambiente.
La cunas funcionales o más grandes le servirán al bebé por más tiempo ya que al sacarle los barrotes quedan como cama de una plaza.
Las cunas más pequeñas se pueden utilizar si el ambiente no es muy amplio.
La cunas de viaje no son una buena opción como forma permanente, ya que poseen el colchón muy bajo y a la hora de acostar al bebé resultan incómodas para los padres.

Normas de seguridad en las cunas
Las cunas fabricadas a partir de 1985 tendrán las siguientes normas de seguridad, si utiliza cunas fabricadas con anterioridad verifique que cumplan estas normas:

* La separación de los barrotes deberá ser menor a los 6 cm para que no pase la cabeza del bebé,
* La altura de los barrotes debe ser de aproximadamente 50 cm,
* No deberá tener puntas salientes,
* Verifique que la pintura de la cuna no contenga plomo ya que es tóxico.
* El colchón debe ser duro. Se debe retirar la envoltura de plástico ya que el niño se puede asfixiar con ella. Si desea colocar un protector para el colchón éste puede ser de plástico pero debe ir bien ajustado al colchón con un elástico. El colchón debe estar forrado de un material fácil de lavar,
* Si la cuna tiene diferentes posiciones para colocar el colchón, al principio, cuando el bebé es muy chiquito, puede utilizar la más alta pero en la medida que el bebé se va aprendiendo a sentar y luego a parar es imprescindible bajar la altura ya que de lo contrario se podrá tirar de la cuna.
* No coloque la cuna cerca de una ventana, así evtará riesgos innecesarios,
* Revise la cuna periódicamente, para asegurarse que no haya bordes cortantes, clavos ni roturas,
* Si cuelga un móvil de la cuna, asegúrese que quede bien fijo y alto, de esta manera el bebé no podrá agarrarlo. Los juguetes de gimnasia y móviles deben retirarse en cuanto el niño aprenda a sentarse ya que se pueden lastimar si al tirar de ellos se les cae encima,
* La cuna deberá estar revestida por elementos acolchados por dentro para evitar que el niño se lastime,

Pasaje del moisés a la cuna
Unos días antes de pasar al bebé del moisés a la cuna, podemos hacer una pequeña adaptación. Durante el día podemos dejar al bebé en su futura cuna y ambiente para que de a poco incorpore este nuevo espacio. Si el niño llora o se siente extraño en este lugar a veces sirve colocar al bebé dentro del moisés de viaje y éste a su vez dentro de la cuna, de esta manera se sentirá más contenido.

Preguntas más usuales
¿Pueden usar almohada?
No se recomienda su uso en niños menores de 2 años.

¿Hay que tapar al bebé?
El niño siempre debe dormir en un ambiente agradable, ni muy frío ni muy caluroso, por lo tanto con una sabanita o a lo sumo con alguna manta liviana. Hay que evitar la sofocación (otro punto de prevención de muerte súbita). Generalmente los niños se mueven durante la noche por lo que amanecen destapados, esto no les traerá ningún problema

¿Qué tipo de ropa deben usar para dormir?
La ropa de dormir debe ser cómoda ya que los niños se mueven durante el sueño. Puede ser un pijama de algodón o alguna ropa cómoda y amplia.

Fuente: www.planetamama.com.ar

25 abril, 2008

El puerperio

Durante las seis semanas siguientes al parto, el cuerpo de la mujer sufre una serie de cambios que pueden ocasionar alguna molestia pasajera.



Guardar cama una semana", este era en su origen el significado de la palabra alemana wochenbet, cuyo equivalente castellano es puerperio, el tiempo que la mujer debía permanecer en reposo tras el parto. En la actualidad, este término alude a las seis semanas posteriores, en las que el organismo vuelve a la normalidad. La recuperación se acompaña de pequeñas molestias.

Loquios
* Por qué se producen. En los días que siguen al parto la mujer expulsa los restos de sangre y tejidos que quedan dentro del útero, a veces en forma de coágulos. Al principio son rojizos y conforme pasan los días van siendo más claros, de color rosado, hasta volverse amarillentos. Suelen durar cuatro o cinco semanas. Tienen un olor característico, que no llega a resultar desagradable; si lo fuera, podría indicar un proceso infeccioso-inflamatorio en el canal del parto y habría que consultar al ginecólogo.
* Cómo aliviarlos. Es importante cuidar la higiene íntima y lavar con agua y un jabón antiséptico los puntos, si los hubiera. Conviene utilizar compresas de algodón (los tampones pueden favorecer la aparición de infecciones) y cambiarlas a menudo.

Hemorroides y estreñimiento
* Por qué se producen. Las hemorroides son pequeñas dilataciones de las venas que hay alrededor del ano. Muchas mujeres ya las sufren en la gestación (a causa de la presión que ejerce el feto sobre la zona) y empeoran con el parto por los esfuerzos realizados durante el expulsivo. En el posparto pueden agravar otro problema de esta etapa, el estreñimiento, ya que el intestino tarda un tiempo en retomar su ritmo habitual.
* Cómo aliviarlos. El ejercicio (basta con caminar o pasear), beber mucha agua y seguir una dieta rica en fibra ayudan a reestablecer el ritmo intestinal. Hay que evitar los alimentos picantes y grasos. Para aliviar las hemorroides se puede lavar la zona con agua fría y aplicar alguna pomada específica, con cuidado de que no toque el área de la episiotomía.

Insomnio
* Por qué se produce. Obviamente porque el bebé nos despierta cada dos o tres horas para comer. Pero es que, además, tras el parto hay una bajada brusca de la progesterona (una hormona que actúa sobre los receptores neuronales implicados en el ciclo del sueño).
* Cómo aliviarlo. Hay que dormir siempre en la cama (aunque sea una cabezadita), descansar cuando lo haga el bebé y evitar el consumo de cafeína para despejarse.

Caída del cabello
* Por qué se produce. Durante el embarazo el aumento de estrógenos estimula el crecimiento del pelo. En el posparto el ciclo capilar se normaliza y se pierde todo el pelo que no se había caído durante la gestación, dando una sensación de poco volumen y pobreza capilar.
* Cómo aliviarla. El cabello se fortalece con una dieta rica en minerales y vitaminas. Si la cantidad de pelo perdido es alarmante, se puede usar un producto anticaída.




Cansancio y fatiga
* Por qué se produce. La llegada del bebé trastoca la rutina del hogar y multiplica el trabajo por dos. A ello se suma el cansancio físico del parto, los cambios hormonales y la posible presencia de una anemia (que hace que la madre esté más débil).
* Cómo aliviarlos. Pidiendo ayuda, implicando al padre y solicitando la comprensión de familiares y amigos (atender a las visitas puede resultar agotador). De alguna forma, hay que obligarse a sacar tiempo para una misma.

Molestias en el pecho
* Por qué se producen. La subida de la leche puede provocar dolor y tirantez en los senos. Si las molestias no remiten, conviene revisar con un experto en lactancia la postura en la que se amamanta. Si el niño no mama bien, el pecho no se vacía correctamente y se congestiona (ingurgitación mamaria). La acumulación de leche puede producir una mastitis (inflamación, con o sin infección, de la grasa del tejido mamario y del tejido glandular). Suele afectar a un solo seno y causa un dolor agudo e incluso fiebre y malestar general.
* Cómo aliviarlas. Es esencial vaciar por completo el pecho. Si el niño no lo hace, se puede usar un sacaleches. La ingurgitación remite con calor húmedo (paños calientes sobre el pecho) y masajes. Es importante usar un sostén bien ajustado (de los de antes del embarazo). La mastitis se trata con antibióticos (los prescribe el ginecólogo tras explorar a la mujer).

Una tristeza inexplicable
* Por qué se produce. Es normal sentir tristeza, inseguridad e incertidumbre ante los cambios que se avecinan. Este bajón de ánimo es pasajero, tal como aparece, se va.
Se habla de depresión posparto cuando este estado se mantiene durante mucho tiempo o se agrava con sentimientos de culpa, fobias…
* Como aliviarla. Pidiendo ayuda e intentando no agobiarse ni sentirse culpable.

El tamaño y el peso del útero
* Al final de la gestación, el útero es casi tan grande como un balón de fútbol y llega hasta las costillas.
* Hasta pasada la cuarentena (6 semanas) no recupera el tamaño previo al embarazo.
* A las pocas horas del parto pesa 1 kilo. 14 días más tarde su peso es de 300 gramos.
* A las seis semanas es tan pequeño como una pera (unos 50 g).

El sexo
* Se aconseja esperar 40 días para reanudar las relaciones sexuales.
* La abstinencia está aún más justificada si hay cicatrices en el periné por una episiotomía o desgarros en el parto: el coito podría retardar la cicatrización e incluso producir infecciones.
* Antes de retomar las relaciones conviene que la matrona examine el suelo pélvico.

Aumento de la sudoración
* Por qué se produce. Durante el puerperio pueden presentarse episodios transitorios de sudoraciones o sofocos. Son situaciones puntuales y de aparición súbita, relacionadas con los desajustes hormonales del posparto y también con los cambios de temperatura que se dan en la lactancia (la producción de leche puede aumentar la sensación de calor).
* Cómo aliviarlo. Evitando los ambientes sobrecargados y, sobre todo, aumentando la higiene corporal.

¿Qué responder a las preguntas indiscretas de los niños?


Para nuestros hijos somos las mejores… hasta que dejamos de serlo. Nos observan al dedillo y sus preguntas ponen al descubierto los defectos que queremos ocultar o cuestionan cosas que tienen difícil respuesta. ¿Cómo debemos responderles?

1. Mamá, tus piernas pinchan
«Porque no todos tenemos que hacer las mismas cosas. Igual que tú llevas flequillo y tu amiga Irene no, yo no me quito los pelos de las piernas y tu profe sí, por ejemplo». Aunque si esa no es la razón, un simple: «No he tenido tiempo, lo haré está semana» bastará. El rollo de: «Tengo que hacerte la comida, llevarte al cole, ayudarte con los deberes, limpiar la casa, trabajar... no tengo tiempo para más cosas» puede funcionar de vez en cuando, pero si lo repetimos todos los días, perderá su efectividad. Además, ellos no entienden que sus madres adopten el papel de víctimas.


2. ¿Por qué tienes el culo gordo?
A nuestro hijito tendremos que explicarle que no es que tengamos el culo gordo, es que tenemos culo de mujer, que es diferente. Y los culos de muchas mujeres son así: redondos, acolchaditos, protuberantes y bonitos.


3. Todas las mamás tienen el pelo más arreglado y bonito que el tuyo
Salir victoriosa de las comparaciones (y más cuando son con otras madres) es difícil. Podemos responder: «Es que yo lo llevo arreglado a mi manera»; o mejor aún: «Porque yo lo tengo muy bonito y lo puedo llevar así, al natural».
Además, existen recursos adicionales para salvar la imagen que tenemos de nosotras mismas. En este caso bastará con preguntarle a nuestra hija cómo le gustaría a ella que lleváramos el pelo: cuando nos responda que como su Barbie Reina de los Corales (es decir, morado, por debajo de la cintura y con destellos nacarados), suspiraremos aliviadas por tener el aspecto que tenemos y dejaremos de darle importancia a este tipo de observaciones.


4. ¿Y por qué a Susana le dejan bañarse sin hacer la digestión ?
Cuando nos comparan con otra madre más permisiva o que tiene otros criterios, tenemos todas las papeletas para parecer auténticas brujas ante sus ojos, por muchas explicaciones que les demos. Por eso, ante preguntas de esta índole quizá sea mejor recurrir a la figura del «especialista» (el médico o pediatra en este caso): «Esperamos dos horas porque Andrés, tu médico, opina que es lo mejor (siempre que esto último sea cierto, claro). Tu amiga Susana tiene otro pediatra que seguramente opina que se puede bañar antes, pero nosotros hacemos caso al nuestro».


5. ¡Has dicho «una mala palabra...»!
Salvando el hecho de que a nuestro hijo le resulta muy chocante ver a su madre diciendo palabras que sabe prohibidas, hay que tener en cuenta que los pequeños, a veces, llevan toda la razón. Cuando señalan nuestras incoherencias educativas, es cuando más atentos deberíamos estar a sus mensajes. Cuando un niño pregunta a un adulto por qué miente, por qué dice tacos, por qué es perezoso o por qué se enfada tanto, el adulto debería dar las gracias al pequeño por recordarle que los mayores, a veces, se olvidan de hacer las cosas buenas que intentan enseñar.


6. La abuela sabe coser y tú no
Aquí nos han pillado y esta duele. Y es que las mujeres «modernas» hemos olvidado muchas cosas o directamente no las hemos aprendido, para dedicarnos a otras labores como nuestra profesión o la educación de nuestros hijos.

Seguramente no tenemos respuesta, pero para casos concretos, siempre nos podremos salir por la tangente diciendo algo como: «¡Pues porque la abuela tiene mejores manos que yo y además ha hecho un cursillo!» Eso sí, no dejemos de advertirle que de todas formas tiene que tener mucho cuidado con nosotras, porque lo que sí sabemos hacer divinamente es... ¡coserle los mofletes a besos!


7. ¿Por qué te vas a trabajar?
Esta es un clásico. La pregunta más formulada y más temida del universo de las mamás trabajadoras. Podemos responderle con algo educativo del tipo: «Porque los mayores tenemos que trabajar para poder comprar natillas y cuentos para los niños»... mientras le acariciamos el pelo y disimulamos esa pequeña nostalgia que nos invade cada vez que nos cae encima el peso de las responsabilidades.

Pero, ¿por qué no devolverle a nuestro hijo un poco de su sana sinceridad? Hagámoslo por lo menos una vez, digámosle que no nos queda más remedio, que lo que en realidad nos gustaría sería estar de crucero por el Caribe o escribiendo un libro... O simplemente tumbarnos en la hierba a su lado; y que, de hecho, esto último es lo que vamos a hacer el próximo fin de semana durante un buen rato, para olvidarnos por completo de que los mayores ¡tenemos que trabajar!


REGLAS DE ORO
* No enfadarnos: sus preguntas son sinceras, bienintencionadas y responden a su necesidad de comprender por qué las cosas son como son.
* Involucrar a papá en nuestras respuestas e intentar que el niño perciba que somos una familia y que la responsabilidad de las decisiones y el funcionamiento de la casa es de la pareja, no solo de mamá.
* Sentido del humor. Es fundamental para afrontar todas esas cuestiones que nos ponen «entre la espada y la pared».
* Es mejor un «no lo sé» o un «déjame que lo piense un poco y luego te lo cuento» como respuesta, que una mentira o una información demasiado complicada para que la entienda.

Fuente: www.serpadres.es

CONOZCA A SU BEBE

Estornudos y congestion nasal:Son frecuentes en los primeros días de vida. No implican catarro o refriado.

Hipo: Es normal después de las tomas y al presentar frio , o al estar mojado el pañal.

Manos y pies frios: Es frecuente en las primeras horas tras del nacimiento. Desaparece abrigando las extremidades.

Orina: En los primeros días puede dejar manchas anaranjado - rojizas en el pañal debido a la eliminacion de uratos. No implica ninguna alteracion renal.

Deposiciones: El meconio (desposición negruzca y pegajosa) se expulsa en la gran mayoria de los niños dentro de las primeras 24 horas. Posteriormente hacen entre 1 y 8 depociones al dia, con frecuencia una tras cada toma, siendo ésta más líquidas, verdosas y finalmente amarillentas. Si la lactancia es artificial serán más consistentes y menos frecuentes. Despues de un tiempo puede hacer sólo una deposición cada 2 a 4 días. Mientras el bebé coma bien, duerma y luzca sano, cualquier patrón de deposiciones es normal.

Sueño:Si el niño no despierta en la noche demandado su toma, no es necesario despertarlo para alimentarle.

Si algo le preocupa no dude en recurrir a su pediatra.

Cuidados generales
Cordón umbilical: Habitualmente se seca y se desprende entre el 5º y 15º día de vida, solo se requiere lavarlo diariamente con agua y jabon y posteriormente colocarle alcohol. Consultar al pediatra si el ombligo muestra secreción amarillenta, si huele mal o si tiene bordes enrojecidos. Las fajas o similares estan prohibidas.

Baño: Debe bañarse al niño diariamente con jabón neutro. Secar cuidadosamente sin frotar la zona de pliegue y no usar polvos de talco.

Pañales: Cambiar con frecuencia y limpiar con agua tibia y esponja suave.

Piel: Hacia el 2º - 3º puede presentar una coloracion amarillenta(La ictericia fisiológica), que como mucho puede durar hasta el 10º día. Si es más prolongada o muy intensa consulte con su pediatra. Al momento de nacer el niño se encuentra cubierto con una capa de sustancia amarillenta y grasosa, que cubre y protege la piel del bebé en el útero y que podemos ver en el recién nacido: el “vernix caseosa”. También es normal un cierto grado de descamcion de la piel, la presencia de manchas rosadas en region de la frente ("picotazo de la cigüeña") que suelen desaparecer en gran porcentaje con la edad, y el milio facial o pequeños quistes sebáceos blanco-amarillentos en la nariz. Si el niño tiene la piel seca o irritada puede ponerle una crema hidratante o aceite de almendras. Tambien es frecuente observar unas manchas verde-azuladas(manchas mongólicas) generalmente en region de espalda o region glutea, pueden semejar moretones pero no lo son y realmente no se sabe la causa, generalmente desaparecen espontaneamente con el tiempo.

Boca: puede presentar unos pequeños nodulos de color nacarado en encias o paladar (perlas de Epstein), al cabo de unas semanas desaparecen

Peso: Durante la primera semana puede perder un poco de peso y posteriormente debe ganar aproximadamente 750 gramos a 1kg por mes. los primeros 4 meses.

¿Cómo funciona el pecho en la lactancia?


El pecho funciona igual tanto si la madre conoce sus secretos como si no. No vamos a darte normas ni trucos sobre qué hacer para “sacarle partido” sino simplemente información entretenida para que conozcas algo más sobre tu cuerpo y cómo se comporta durante la lactancia.



Antes del parto
* En el momento de nacer, niñas y niños tienen el pecho exactamente igual.
* En la mayoría de los casos, los senos se mantiene en reposo hasta la pubertad, cuando las hormonas femeninas hacen que crezcan y se desarrollen, poblándose de grasa y de tejido glandular.
* Lo que diferencia un pecho grande de otro pequeño es la cantidad de grasa; la cantidad de glándula es más o menos la misma, y las mujeres con el pecho pequeño pueden dar de mamar exactamente igual que las que tienen el pecho grande.
* En cada ciclo menstrual el pecho crece un poco, como esperando tener que entrar en funcionamiento, y vuelve a disminuir al ver que era una falsa alarma.
* Cuando llega el embarazo, por fin crece libremente; los conductos de la glándula se ramifican y las células secretoras se multiplican.
* Durante el embarazo hay altos niveles de prolactina, la hormona que produce la leche. Pero apenas se producen unas gotas, o nada, porque las hormonas de la placenta (estrógenos y gestágenos) impiden la acción de la prolactina.


La subida de la leche
* Después del parto, los niveles de estrógenos y gestágenos bajan progresivamente en dos o tres días y la prolactina puede por fin asumir su destino y producir leche.
* Hacia el tercer día, la madre suele notar los pechos más hinchados, lo que se conoce como subida de la leche. Antiguamente, cuando en los hospitales se «prohibía» dar el pecho hasta que habían transcurrido 24 ó 48 horas del parto, y los 10 minutos cada cuatro horas eran «ley sagrada», la leche se acumulaba y producía una hinchazón descomunal. Los pechos se ponían como piedras, y algunas mujeres tenían «fiebre de leche» (que no es debida a una infección, sino al reventón de los conductos llenos de leche).
* Cuando el recién nacido se pone al pecho en la misma sala de partos y permanece luego en la habitación de la madre para mamar todo lo que quiera y cuando quiera, la subida de la leche es muy flojita, y algunas mujeres aseguran que no notan nada de nada. El bebé va engordando y es la mejor prueba de que la leche sí que ha subido, aunque no se note.

Las hormonas mandan
El funcionamiento diario del pecho está regulado principalmente por tres hormonas: la prolactina, la oxitocina y el FIL.

La prolactina. Hace que la glándula mamaria fabrique leche. Cuanta más prolactina, más leche.

* Ya durante el embarazo el nivel de prolactina era alto.
* Cada vez que el niño mama se produce un pico mucho más alto, que tarda unas horas en bajar.
* Si el bebé tiene mucha hambre, mama mucho y se produce mucha prolactina y más leche.
* Si tiene poca hambre o no se le da de comer siempre que lo pide, mama poco y se produce menos leche. Cuando hay gemelos o trillizos, como maman el doble (o el triple), se produce el doble o el triple de leche.
* Al cabo de unos meses de lactancia, la cantidad de prolactina disminuye.
* Y al cabo de unos meses más, vuelven los ciclos menstruales, y con ellos los estrógenos y gestágenos que impiden a la prolactina actuar. Sin embargo, sigue saliendo leche, y cada vez más.
* Aún no se sabe muy bien cómo funciona; parece que con el tiempo el FIL tiene un papel mayor y la prolactina pierde importancia.

La oxitocina. Es la misma que provoca las contracciones en el parto.
* Hay fibras musculares involuntarias que rodean a las células secretoras y al contraerse, «exprimen» la leche.
* Muchas mujeres notan, al comienzo de cada toma, esa contracción, el «golpe de leche».
* Muchas veces, mientras el bebé mama de un lado, el otro pecho gotea.
* Al cabo de unas semanas de lactancia, la mayor parte de las mujeres dejan de notar esa «crecida». El pecho aparentemente no se hincha ni se deshincha, no gotea, está siempre blando... pero hay más leche que antes.


El FIL (factor inhibidor de la lactancia). Es una proteína que está siempre presente en la leche.

* Cuando el niño mama mucho, al sacar la leche saca también el inhibidor, y en las próximas horas la leche se fabricará a toda velocidad.
* Si el niño mama poco, el inhibidor se queda dentro, y el pecho fabrica muy poca leche.
* Si el bebé solo toma un pecho (lo que es normal, tan normal como tomar los dos), para la siguiente toma estarán los dos casi igual de llenos, porque el pecho lleno estaba inhibido, mientras que el pecho vacío ha fabricado leche.
* Así se regula, de una toma para otra, y en cada pecho por separado, la producción de leche para ajustarse a las necesidades de cada bebé.


Fuente: www.serpadres.es

Comer fuera de casa durante el embarazo


La alimentación es un pilar básico del embarazo. Sin embargo, nuestro ritmo de vida y las imposiciones del trabajo nos obligan muchas veces a comer fuera de casa. Esto no es un problema pero conlleva ciertos riesgos que se contrarrestan con medidas sencillas. Cada comida del día tiene una función y en todas debe privar el equilibrio.

El desayuno
Cuidado con:
Tras una noche en ayunas, tomar solo un café con leche o una fruta no es buena idea. Podemos producir sentir gran cansancio, mareo y más náuseas. A la larga, además, perjudica al feto.

Qué tomar:
El desayuno debería aportar entre el 20 y el 30% de los nutrientes de todo el día. Si nos despertamos con náuseas podemos comer una galleta antes de levantarnos de la cama, y cuando tengamos apetito, tomar un buen desayuno. Hacerlo fuera de casa no plantea ningún problema, ya que en todas partes encontraremos alimentos básicos: un café con leche (más leche que café, a ser posible), y dos rebanadas de pan con aceite y jamón cocido, por ejemplo, son una buena combinación. La fruta, también aconsejable, podemos llevarla de casa y tomarla a lo largo de la mañana.

Evitar:
Las mujeres sin anticuerpos de la toxoplasmosis deben evitar el jamón serrano, el chorizo... es decir, en general todos los embutidos (menos el jamón cocido, que no es crudo). El café, por su contenido en cafeína, es mejor reducirlo a la mínima expresión. Si no podemos evitarlo, nunca debemos sobrepasar las tres tazas al día.

Alternativas:
Podemos optar por una fruta y un yogur (que llevaremos de casa).

El tentempié de media mañana
Cuidado con:
La máquina de la empresa. Es mejor evitar sus chocolatinas (mucha energía y más calorías), las patatas fritas (grasas saturadas), la bollería industrial (ni que decir), las bebidas con gas (interfieren en la absorción del calcio), y el café (con valor nutricional cero).

Qué tomar:
* El tentempié es algo que tomamos entre el desayuno y la comida para mantener estables nuestros niveles de glucosa, y para no llegar al almuerzo con un hambre incontrolable.
* Lo ideal es complementarlo con el desayuno, es decir: si para el primero elegimos pan, para el tentempié podemos optar por la fruta y el yogur (los hay para llevar en el bolso), aunque no a todo el mundo le gusta esta opción.

Alternativas:
* Si el cuerpo nos pide algo más contundente (sobre todo al principio o al final del embarazo), podemos optar por un pincho de tortilla con tomate, otro trozo de pan con aceite como el del desayuno o un puñado de frutos secos, como las almendras.
* Una idea es llevar siempre en el bolso una barrita de cereales, por si nos asalta el hambre con la máquina de la empresa cerca.

El almuerzo
Qué comer:
* La comida principal debería estar compuesta por un plato de guiso tradicional no muy pesado (arroz, legumbres, pasta), un plato de proteína acompañado de una guarnición de verdura o ensalada (carne, pescado, huevos), y un postre, preferiblemente fruta con yogur.
* Podemos encontrar estos platos en restaurantes de comida casera y, simplemente, pedir que no nos pongan salsa o que nos cambien la guarnición de patatas fritas por una ración de verduras.
* Cambiar lo frito y rebozado por alimentos a la plancha no tiene nada que ver con hacer dieta. Los aceites que se usan en bares y restaurantes suelen ser de baja calidad y reutilizarse mucho, lo que los hace poco cardiosaludables.

Ideas:
* Podemos empezar con un plato de pasta con salsa de tomate natural (o con unas gotas de aceite), seguir con un huevo a la plancha con guarnición de verduras y terminar con una fruta o yogur.
* O comenzar por una rica y variada ensalada (pediremos que nos la laven bien), seguir con un pescado con verduras y terminar con un flan.
* Los guisos de lentejas o garbanzos son también un buen primero, para seguir con una pechuga de pollo a la plancha (con su guarnición de verdura) y terminar con una fruta.

Evitar:
* La carne poco hecha: puede transmitir la toxoplasmosis a las mujeres que no la hayan pasado. Basta con asegurarse de que no hay trozos sonrosados o con sangre.
* Pescado crudo (sushi, boquerones en vinagre, ostras, mejillones y marisco crudo en general) y los ahumados, por el riesgo de contraer la bacteria listeria o el parásito anisakis. El pescado se debe consumir a la plancha o cocido. De todas formas, los restaurantes tienen la obligación legal de congelar el pescado que vayan a servir crudo, ahumado, en salazones o en escabeche, precisamente para evitar el anisakis.
* Las salsas, casi siempre demasiado grasas e indigestas. Se pueden sustituir por unas gotas de aceite y limón.
* Las bebidas carbonatadas, fuente de calorías vacías, dificultan la absorción del calcio y algunas vitaminas.
¿Y los postres?
No están prohibidos. Tomarlos o no dependerá sobre todo de si estamos ganando demasiado peso o hemos desarrollado diabetes del embarazo. Si la respuesta es sí, es lo primero que se suprime. Un trozo de tarta de chocolate, por ejemplo, puede tener 400 calorías.

* Si tenemos mucho antojo (y antes de lanzarnos a la máquina de la empresa al menor descuido), siempre podemos dividir ese trozo de tarta en cuatro, coger una pequeña porción (100 calorías, como una manzana) y comerlo lentamente. En el embarazo, como en cualquier época, es contraproducente «alimentar» las prohibiciones.
* También hay trucos para mantener a raya la necesidad de «algo dulce» (debida a la demanda constante de glucosa por parte del feto). Si la comida es equilibrada en alimentos y sabores, es más difícil que apetezca. Si comemos poco, cada poco tiempo, también. ¿Alternativas? Los dulces naturales, como las manzanas asadas, son una buena opción.
* Cuidado con comer rápido. A veces, el problema de comer fuera de casa radica más que en qué se come, en cómo se hace. Es muy importante comer despacio, ensalivando, masticando bien... Disfrutando.

Biberón y fórmulas infantiles


Cuando el bebé deja de ser alimentado a través de la lactancia materna para cambiar al biberón con fórmulas preparadas, toma en cuenta algunas sugerencias:

Calentar el alimento. Coloca el biberón en posición vertical sumergido en agua tibia. Evita usar el horno de microondas. Estará a la temperatura correcta cuando pruebes a verter unas gotas sobre tu muñeca y la sientas templada.

Recuesta la cabeza del bebé en tu brazo, ligeramente inclinado hacia ti y con la cabeza más elevada que el resto del cuerpo, para que pueda tragar con facilidad.

Sostén siempre el biberón en un ángulo tal que la tetina se llene de leche. De otra manera, el bebé tragará aire junto con el alimento. Cuando introduzcas el chupete en su boca ten cuidado de no empujarlo mucho.

Puedes preparar varios biberones de leche y guardarlos en el refrigerador, pero nunca los conserves por más de 24 horas.

Cuando vayas a alimentar a tu hijo, busca un lugar cómodo y tranquilo donde sentarte con él. Probablemente te resultará más agradable recostada en un sofá o en una silla baja como para apoyarlo en tu regazo.

Apoya la cabeza del niño en el hueco del codo y aguanta su espalda con el brazo. Mantén las nalgas con firmeza. Asegúrate de que no esté en posición horizontal. Debe estar en posición semisentado para poder respirar y tragar sin riesgos de atragantarse.

Cuando comience a succionar, inclina el biberón para que la tetina se llene de alimento y no se filtre aire.

A veces el bebé se queda dormido mientras come, la razón es que puede tener gases. Despiértalo y hazlo eructar.

El objetivo de hacer eructar es lograr que salga el aire que tragó durante la alimentación o durante el llanto que lo precedió para evitarle incomodidades. No obstante, cada bebé tiene una actitud diferente frente a los gases y no siempre se sienten más satisfechos por haber eructado. Espere a que el niño haga espontáneamente una pausa para hacerlo expeler los gases.

La posición adecuada para eructar es colocarlo contra su hombro y masajear su espalda con un movimiento suave ascendente, evitando las palmadas fuertes. Tu debes proteger tu ropa con una toalla o pañal de tela limpio, porque el bebé puede babear, regurgitar o vomitar un poco de leche. Otra forma efectiva, es sentarlo en tu regazo e inclinarlo hacia delante, sin doblar su cintura. Recuerda sostener su cabeza con la mano, para que no pierda el equilibrio y se resbale hacia al frente.

Alimentación en primeros días de embarazo es clave


De acuerdo a un estudio publicado en la revista New Scientist, aquello que coma la madre en los primeros días después de concebir podría tener un impacto en la salud del niño.

La dieta de la mujeres puede afectar en que el niño sufra problemas como diabetes, alta presión arterial, accidentes cerebro vasculares ya que el embrión programa su tasa de crecimiento de acuerdo a su ambiente. Un equipo encabezado por Tom Fleming de la Universidad de Southampton, Inglaterra sugiere que esa programación puede ocurrir en el cuarto o quinto día después de la fertilización, antes que el embrión se implante en el útero.

Los investigadores alimentaron con una dieta restringida a ratones por cuatro días y 6 horas después del apareamiento, el tiempo normal entre la concepción y la implantación, y una dieta normal para el resto del embarazo. Los ratones hembras que nacieron tuvieron bajo peso y sufrieron una pérdida del líquido del cuerpo antes de alcanzar un peso normal.
Los ratones machos nacieron dentro del peso promedio, pero tenían un patrón de crecimiento anormal y riñones sobredesarrollados, alta presión arterial e hígados pequeños.

Cuando el equipo tomo los embriones jóvenes de las ratones madres que se encontraban en dieta restringida y contaron las células, encontraron que sus embriones tenían una menor cantidad de células que las esperadas porque se había reducido a través de divisiones más pequeñas.

Los investigadores creen que la nutrición de la madre afecta la manera en que los genes del embrión son expresados y que lo mismo podía ser aplicado en el caso de los humanos.

¿Pujar o no pujar?

Algunos obstetras consideran que no es recomendable que la madre puje. Piensan que el bebé avanza sin ayuda hacia la vagina, al relajarse el peritoneo. Según ellos, lo más relevante es que la mujer recuerde la importancia de la respiración durante las contracciones.

Evite el dolor
Empujar consiste en constreñir los músculos abdominales para estrechar la parte alta del útero y para impulsar los movimientos del bebé dentro de la cavidad. Inhale profundamente y después sople. Aspire nuevamente, baje los hombros y bloquee la respiración. Luego, empuje contrayendo los músculos abdominales.

Una buena inspiración facilitará y acelerará el trabajo del útero y la expulsión del bebé. Cuando los pulmones de la madre se llenan de aire el diafragma, que separa el abdomen del tórax, desciende encima del útero. Al exhalar el diafragma sube. La atención en el proceso respiratorio y en las sensaciones le permitirán dejar de lado las preocupaciones por los dolores. Practique varias veces y si es necesario aumente la frecuencia de la técnica.

Fuente: www.Embarazada.com

Un año: la sombra de mamá

Con un año, el niño es capaz de desplazarse por sí mismo y se da cuenta de lo diminuto que resulta él en el mundo. Estar cerca de mamá le da confianza para explorarlo por su propio pie. Es importante transmitirle nuestro apoyo en esta nueva etapa, y no miedo o angustia.

Los niños de un año se encuentran en un momento muy específico de su crecimiento, y esto de convertirse en la sombra de mamá es una característica común en todos ellos. Muestran una intensa fijación por la principal figura de referencia (normalmente la madre) y rechaza a los demás, incluso a familiares a los que no ve todos los días.
Cuando tiene una cuidadora o está mucho con la abuela, el apego del pequeño puede diversificarse un poco más, pero se sigue ciñendo a un círculo exclusivo, y casi siempre se centra sobre todo en una persona.

¿Por qué no se separan de mamá?
Puede llamarnos la atención que el niño de un año, que ya es capaz de desplazarse por sí mismo, que ve cómo sus facultades físicas progresan, que puede campar a sus anchas, se haga precisamente ahora tan pegajoso y asustadizo. Pero es precisamente en el momento en que empieza a caminar, a tropezar y a caerse, a comprobar que no alcanza todo lo que quiere y lo que es incapaz de hacer, cuando se da cuenta de lo ancho, difícil y hasta amenazante que puede resultar el mundo.

Piensan que mamá ha desaparecido
A esa edad, lo que no está presente sencillamente no existe. Imaginemos lo que pasa por su cabeza cuando quien desaparece es la persona más importante sin la cual su vida es inconcebible.
La capacidad de quedarse solo con la confianza de que mamá volverá es algo que no se conquista de un día para otro, lleva su proceso:
* Por parte de los padres requiere comprensión, tolerancia y una actuación equilibrada en la que el niño goce de nuestra protección y cariño constantes.
* También necesita sentirse apoyado para avanzar hacia una progresiva autonomía, que él también desea, en la medida en que va pudiendo asimilarla.
* La mejor manera de actuar es no caer en los extremos: ni ser sobreprotectores ni empujarles hacia una independencia para la que aún no están preparados.

El sentimiento de apego
* Apego es la especial relación que el niño mantiene con la persona o personas más allegadas.
* Desea su proximidad, interactúa frecuentemente con ellas por el tacto (contacto físico, caricias), la vista y el oído.
* Busca el apoyo y ayuda de estas personas, sobre todo en los momentos de ansiedad y tristeza, y siente angustia cuando se separan de él. Además, se apoya en ellas para explorar el mundo.
* Cuando siente que la madre u otra figura de apego está cerca, el niño es capaz de moverse de un lado para otro, explorar nuevos lugares, relacionarse con otras personas y, respaldado por ella, separarse e independizarse por periodos cada vez más largos.
* Cuando se siente inseguro porque la figura de apego se aleja demasiado tiempo o porque no hay una buena relación afectiva, entonces esa necesaria exploración del mundo se paralizará por la ansiedad.

¿Cómo lograr que sea independiente sin separarnos de él?
* Responder siempre a sus demandas de cariño, seguridad y atención, acogerle siempre que nos busque, pero sin pretender que esté pegado a nosotros.
* Hay que permitirle alejarse y regresar libremente en la medida en la que le apetezca y necesite.
* Es importante no quitarnos al niño de encima como si fuese un molesto engorro, lo que aumentaría su angustia y su insistencia en estar pegado a nosotros (eso es el «apego inseguro» o «ansioso»).
* No debemos mostrar ansiedad ante una pequeña separación. Si lo hacemos de un modo tranquilo y relajado, sin reflejar inquietud, esa será para el niño una pista importante de que no hay nada que temer. Hay padres que, sin darse cuenta, transmiten al niño su propia angustia de separación.
* Ir estableciendo pequeños límites razonables. Los padres tienen la necesidad de reservarse ciertos momentos para ellos: para hacer una comida, ir al baño o atender el teléfono. Podemos decirle: «Mientras mamá habla por teléfono tienes que esperar» o «no puedes estar junto a mí cuando estoy cocinando».
* Debe empezar a jugar solo. Debe hacerlo poco a poco. Empecemos a jugar juntos con algún material interesante, y después disminuyamos progresivamente nuestra intervención, pero mostrémonos implicados e interesados en lo que hace. Podemos alejarnos un poco y seguir con nuestras tareas, pero en un radio que nos permita mantener contacto visual. Posteriormente, podemos incluso ausentarnos algunos ratos de la habitación, pero hablándole frecuentemente y visitándole de cuando en cuando para animarle, elogiar sus hazañas y resaltar lo que está haciendo «él solito».
* Reservar algunos ratos para estar plenamente con él, dedicándole toda nuestra atención. Es la vivencia de esos momentos lo que le ayudará a construir su confianza y seguridad internas y a soportar algunos ratos de soledad. En cambio, si nunca nos tiene plenamente, le costará también mucho más soportar nuestra ausencia.

Cómo suavizar las separaciones
* Conviene que el niño se acostumbre a estar con otras personas además de los padres lo antes posible.
* Tenemos que informarle cuando vayamos a ausentarnos, ya que así se puede preparar, aunque le cueste. También hay que despedirse de él, aunque llore. Se sentirá más abandonado si nos vamos por sorpresa y sin decirle nada.
* Un peluche o el muñeco preferido le ayudan a soportar la ausencia. También es bueno que tenga algún objeto de sus padres para que los tenga presentes.
* Es bueno que se familiarice por anticipado con las personas que lo cuidarán en ausencia de los padres, por ejemplo, con la canguro o la abuela.
* Si le explicamos adónde vamos a ir y qué haremos le tranquilizaremos en alguna medida. También hay que decirle cuándo volveremos: «Para darte de cenar» o «cuando estés dormido, y mañana te despertaremos como cada día».
* No prolongar la despedida. Es conveniente seguir un ritual: un beso, decir adiós... Si eternizamos la despedida, parecerá que es para siempre.
* Seamos muy cariñosos en el reencuentro, contémosle qué hemos hecho, lo mucho que nos hemos acordado de él... Si está enfadado por la ausencia, seamos comprensivos.

Fuente: www.serpadres.es

24 abril, 2008

Lo que no se puede hacer durante el embarazo

* No tomar baños de inmersión a temperatura muy elevada, ni utilizar saunas o baños de vapor.
* Si hay mascotas en el hogar, evitar el contacto directo con las heces, especialmente de gatos, para evitar la toxoplasmosis.
* Evitá realizar tareas de jardinería y estar en contacto directo con la tierra (abono).
* Evitá comer carnes crudas o poco cocidas, lavá muy bien las verduras.
* Si fumás, llegó el momento de dejar el cigarrillo. El cigarrillo durante el embarazo aumenta los riesgos de: pérdida de embarazo, embarazo ectópico (cuando el embrión se implanta fuera del útero), placenta previa, desprendimiento prematuro de placenta, parto prematuro, que el bebé nazca con bajo peso y con deficiencias respiratorias.
* No ingieras alcohol. El alcohol que ingerís llega rápidamente a tu bebé. Si tomás alcohol durante el embarazo aumentás los riesgos de que tu bebé de nazca con retraso mental, retraso de crecimiento, defectos en el corazón y malformaciones faciales.
* Nunca consumas drogas.El uso de la marihuana se asocia a retardo de crecimiento fetal intrauterino, partos prematuros, sufrimiento fetal. Cuando se emplean altas dosis y se usa asociada a alucinógenos, cocaína, tabaco y alcohol puede causar malformaciones en el bebé. La embarazada debe respetar el derecho de su hijo a nacer sano y sin discapacidades por lo tanto debe suspender el consumo de todo tipo de drogas durante la gestación.
* No tomes medicamentos sin antes consultar con tu médico.
* Tratá de ingerir menos cafeína. Altas concentraciones de cafeína pueden contribuir a que tu bebé nazca con bajo peso. Si tomás café podés adoptar el de tipo descafeinado o el de malta. De todos modos 1 ó 2 tazas de café por día serán inofensivas.

Fuente: www.serpadres.es

¿Cuánta leche deben tomar los niños?


Es un alimento básico durante los primeros años de vida. Los lácteos aportan el calcio que los huesos necesitan para crecer sanos y fuertes. Aún así, hay que tomarlos en su justa cantidad.

¿Qué aportan la leche y sus derivados?
* Proteínas de buena calidad, que intervienen en la construcción de músculos, huesos y tejidos del cuerpo.
* Calcio, un mineral imprescindible para desarrollar unos huesos fuertes para toda la vida.
* Vitamina D, que ayuda al organismo a absorber el calcio.

¿Qué cantidad se recomienda?
* Entre el primer y tercer año se recomienda tomar unos 500 ó 600 ml de leche al día para cubrir las necesidades de calcio, que son de 800 mg.
* En los primeros años la leche debe ser entera, salvo que el médico indique lo contrario.
* Durante toda la vida se deben tomar al menos dos raciones de lácteos al día o lo que es lo mismo:

* 2 vasos de leche
* 1 vaso de leche y 2 yogures
* 1 vaso de leche, 1 yogur y un poco de queso

¿Y si no la toleran?
* Algunos niños tienen alergia a las proteínas de la leche de vaca los primeros meses de vida. El pecho es la mejor alternativa, y en algunos casos es necesario que la madre deje de tomar lácteos porque sus proteínas pasan a la leche materna.
* Para los niños que toman biberón existen unas leches hidrolizadas (en las que se han roto las proteínas) que aportan todos los nutrientes y principios de la leche, pero no provocan reacción alérgica. Este trastorno suele desaparecer pasados unos años.
* También hay niños que tienen intolerancia a la lactosa, un carbohidrato de la leche. Este trastorno produce gases, dolor de tripa y diarrea, entre otros síntomas. Los niños que lo padecen suelen tolerar bien el yogur, porque con la fermentación la lactosa se ha transformado en otra sustancia que no les perjudica.

¿No hay límites en la ingesta de lácteos?
* Algunos niños toman una cantidad excesiva de productos lácteos, a veces animados por los padres, que prefieren darles leche y yogures a que se queden «sin comer».
* Un exceso de lácteos puede quitarles el apetito e impedir que tomen otros alimentos y disminuir sus reservas de hierro, ya que el calcio interfiere en la absorción de este mineral tan importante.

fuente: www.serpadres.es

Los síntomas del parto. ¡El bebé ya está aquí!


Las molestias del final del embarazo se pueden confundir con las del parto. Es importante conocer cuáles son los síntomas más habituales de que el nacimiento del bebé está cerca para mantenerse serena y saber cuándo acudir a la maternidad.


Expulsión del tapón mucoso: el tapón mucoso es una especie de moco espeso que se forma en el cuello uterino al inicio del embarazo para aislar al feto de posibles infecciones. Puede expulsarse durante el parto, o unas horas e incluso días antes, en forma de sustancia densa y gelatinosa, de color marrón sanguinolento.
La pérdida del tapón no es una razón para ir a urgencias, aunque conviene consultar al ginecólogo para que valore si hay otros síntomas. Sí es señal de parto si se acompaña de dolores abdominales o de abundante sangre.


Romper aguas: la rotura de la membrana del saco amniótico (un velo ligero y transparente que contiene el líquido que protege al bebé) es un síntoma inequívoco y espectacular de que el bebé va a nacer si el embarazo está a término.
La bolsa suele romperse durante el proceso de parto, por el efecto de las contracciones, una vez que el cuello del útero se ha dilatado cinco cm, pero también puede romperse antes.
Si el líquido que se desprende es claro, hay que acudir al hospital, aunque no con carácter de emergencia. Es preocupante si la rotura se acompaña de un sangrado evidente, dolor abdominal constante o intenso o si el líquido es espeso o de un color verdoso: un líquido teñido suele indicar pérdida de bienestar fetal, por lo que hay que ir a urgencias.

Contracciones: las contracciones del embarazo son irregulares en su duración, frecuencia e intensidad y generalmente no resultan dolorosas y solo se aprecian como un endurecimiento de la tripa.

A partir de la semana 36ª o incluso antes, se pueden empezar a sentir de forma más intensa, a modo de pequeños golpecitos en la tripa. Son las falsas contracciones de parto, que a diferencia de las contracciones de parto desaparecen al caminar, descansar o cambiar de posición.
Las contracciones de parto siempre duelen, se producen aproximadamente cada cinco minutos, a intervalos regulares durante al menos una hora, no ceden al descansar y con cada una la tripa se endurece.
Las primerizas deben ir a la clínica cuando tengan contracciones regulares cada cinco minutos durante una hora y las multíparas cuando las sientan cada diez minutos.


Cuándo acudir al hospital

- Si se perciben contracciones rítmicas en el tiempo y crecientes en intensidad (muy dolorosas progresivamente).
- Si se rompe aguas. Es fácil notarlo, se produce una salida involuntaria de líquido claro por la vagina, con una sensación similar a la que se percibe al orinarse encima.
- Si se presenta una hemorragia, de sangre roja fresca, en cantidad similar a la que se produce con una regla. Las contracciones del preparto pueden originar pequeños manchados oscuros de sangre, que también pueden aparecer tras haber mantenido relaciones sexuales y que, a diferencia de las hemorragias, no suponen un motivo de urgencia, aunque sí deben consultarse al ginecólogo.
- Cuando no se perciba ningún movimiento del bebé durante todo un día.

Fuente: www.serpadres.es

Necesitan su objeto de consuelo

Un osito, una mantita, el pañuelo de mamá… Se convierte en su amigo favorito que le calma cuando no está mamá. No puede vivir sin él. Hay que respetar esta dependencia porque le da seguridad aunque también hay que ayudar a nuestro hijo a separarse de su objeto de consuelo cuando llegue el momento.

No es el más bonito, ni el más grande; tampoco el más caro. Sin embargo, nuestro hijo lo adora y no puede vivir sin él. Se trata de su juguete favorito, del que no se separa ni a sol ni a sombra. Puede ser un osito, una muñeca, un cochecito, un peluche feísimo, la mantita de su cuna, la almohada o un pañuelo de mamá.

Lo reclama a la hora de comer, cuando está enfadado y cuando hay que irse a dormir. Y si por casualidad no se acuerda de dónde lo ha dejado y no lo encuentra, puede montarse una gran tragedia.
Estamos hablando de los llamados «objetos de consuelo», aunque para ellos no son cualquier cosa, tienen nombre e identidad propia: «Tacho», «El Tete», «Ayuyá»...


El papel de los objetos de transición
También se denominan «objetos de transición», ya que para los pequeños son un importante apoyo emocional durante la etapa de despego de su madre, ese periodo en el que dejan de ser bebés para convertirse en personitas independientes (a partir del primer año de vida).

* Muchos bebés tienen o han tenido alguna vez un objeto del que no se separan cuando deben quedarse solos: por ejemplo, al entrar en la guardería o irse a la cama.
* Hay niños que no necesitan objetos de consuelo, ya que, o duermen con sus padres, o estos se quedan con ellos contándoles cuentos o cantando hasta que se duermen.
* Pero los peques que han aprendido a dormirse solitos necesitan a su osito, su muñeca o su almohadita para sentirse seguros ante la ausencia puntual de la persona con la que habitualmente se sienten protegidos: es decir, mamá o papá.
* Es imprescindible si tienen que ir a la guardería durante varias horas, o en situaciones que les resulten estresantes, como, por ejemplo, la visita al pediatra o la llegada de un hermano.


¿Por qué son tan necesarios?
* Su objeto de consuelo le recuerda sobre todo a su madre y a la seguridad de su hogar. Su presencia se ha convertido en algo tan cotidiano que lo considera un miembro más de su familia.
* Además, su textura suave y blandita es como los brazos de mamá, tiernos y amorosos, y seguramente, aunque nosotros no lo notemos, lleva impregnado el olor característico del hogar.
* Por eso, para él, su amigo especial es un ser familiar muy querido que no cambiaría por otro nuevo por nada del mundo, que no comparte con nadie más y del que además se siente responsable.
* Esta actitud es muy positiva, ya que desarrolla la capacidad del pequeño para establecer vínculos afectivos hacia un objeto exterior a su persona, del que se siente poseedor y al que tiene que cuidar y proteger, lo mismo que su «amigo» le protege a él.


¿Puede interferir en su relación con otros niños?
Según los expertos, los objetos de consuelo ni son perjudiciales para su desarrollo afectivo, ni son una señal de debilidad o inmadurez. Al contrario: le ayudan a aprender a estar separado de mamá sin traumas. Además, mejoran la socialización y afectividad al compartir con el peluche o la mantita momentos agradables como la comida o el paseo, y al poder expresar libremente sus emociones, tanto cuando les abraza, como cuando les da algunos golpes si se enfada.

Todo ello forma parte del desarrollo normal del niño. Es un tremendo error pensar que el niño está demasiado apegado a su «amigo» y que es mejor quitárselo para que no se acostumbre o ridiculizarle porque es incapaz de separarse de él.


Niña besando a su ositoCuándo y cómo debe decirle adiós
Un objeto de consuelo es positivo, pero también es importante enseñar poco a poco al pequeño que, aunque su osito es muy importante, no es imprescindible para vivir. Por eso, conviene intentar que con el paso del tiempo el niño se haga cada vez más independiente de su objeto.

* No es necesario hacerlo deprisa y corriendo, pensando que el peque ya es «mayor». Normalmente, el vínculo con su objeto preferido suele durar hasta que comienza el cole e incluso hasta algo más tarde, pero sobre todo va desapareciendo cuando aprende a apoyarse y a confiar en personas distintas a las de su familia más cercana, como el profesor u otros niños.
* Llegará un día en el que solo lo reclame en determinados momentos y el resto, lo tenga aparcado en un rincón. Lo reclamará de nuevo cuando se presenten situaciones que modifiquen su rutina diaria y que le produzcan inseguridad o miedo, como el nacimiento de un hermanito, o un cambio de casa.
* Será el niño quien elegirá el momento adecuado para separarse de él. Está contraindicado quitárselo de golpe o tirarlo a la basura sin su consentimiento, aunque nos parezca un guiñapo sucio y ajado. Incluso hay que pensarlo mucho y pedir su consentimiento si pretendemos lavarlo o coser alguna pieza que está rota. Precisamente, su aspecto, su tacto y olor es lo que lo hace tan especial para él, tan familiar y tan tierno.
* Es recomendable tener otro objeto de repuesto, si no igual, al que al menos también le tenga cariño. De esta forma, si por una desgraciada circunstancia su querido amigo se rompe o se pierde, podrá sustituirlo sin demasiados traumas.


El chupete: el rey de los consuelos
Si tu hijo es adicto al chupete, es posible que no tenga un osito o un objeto especial a quien dedicarle su tiempo y afecto, porque el chupe ya cumple ese importante papel.
El «tete» es mucho más manejable que otro objeto, incluso puede llevarlo consigo colgado de una cadenita, y aunque siempre hay uno favorito y especial, mamá puede disponer de un ejército de chupetes iguales que pueden sustituir al principal en caso de extravío.

Irá dejándolo a medida que crezca y aprenda a ser más independiente, sobre todo cuando comience el cole. No obstante, el chupete tiene la desventaja con respecto a un peluche de que si lo deja demasiado tarde puede dañar la dentadura. Pero si se lo quitamos demasiado pronto, puede chuparse el dedo, lo que tiene mayor riesgo para su dentición.

¿Sabes qué libro necesita tu hijo?


Los niños disfrutan con los libros desde que nacen. Te contamos cómo elegir los mejores libros para tu hijo según su edad.


Hay dos formas de que los niños se habitúen a leer desde que son pequeñitos: una, que dispongan de libros, y dos, que vean la lectura como algo cotidiano. Unos padres que leen, tienen muchas posibilidades de que sus hijos lean. Y unos padres que regalan libros, saben que están haciendo un buen regalo.

¿Qué edad es la mejor para tener el primer libro? Desde el primer día de vida. Los niños, aunque no sepan leer, disfrutan de los libros, de sus imágenes y sus texturas. Hoy existen muchísimos libros adaptados para cada edad.


¿Qué libro le compro?
De 0 a 3 años
Dibujos simples y fácilmente identificables.
Sin o con poco texto y muy ocasional.
Temas cotidianos: la casa, el colegio, la familia, etc.
- Libros manipulables o libros-juego.
- Libros resistentes: contracolados, de ropa, etc.
- Libros de imágenes (lectura de imágenes).
- Libros de “regazo”: para que un adulto los lea.

De 3 a 6 años
- Predominio de la imagen sobre el texto.
- Textos de frases breves, en letra manuscrita o mayúscula.
- El texto ha de ser muy bien secuenciado.
- Libros de imágenes (aunque se inicien en la lectura de textos).
- Libros ilustrados con una frase o dos de texto, que acompañen al dibujo.

De 6 a 8 años
- Equilibrio entre texto e imagen.
- Ilustraciones que complementen el texto.
- Paso de la letra manuscrita a la letra de imprenta o viceversa.
- Textos cortos, con diálogos y bien secuenciados.
- Inicio en la lectura de narraciones cortas fraccionadas en capítulos.

Molestias en el embarazo: soluciones naturales para las náuseas, acidez, estreñimiento, dolor de espalda y estrés


Lo primero de todo hay que decir que no todas las mujeres sufren molestias en el embarazo, de hecho algunas ni notan que están embarazadas hasta que no les cabe la ropa.

Las molestias frecuentes: nauseas, vómitos, dolor de espalda, ciática, estreñimiento, calambres, ardores, … son trastornos normales, no enfermedades, pero como su nombre indica: molestan. La mayoría de estos efectos desaparecen o se reducen después del primer trimestre.

La buena noticia es que pueden prevenirse en buena medida con una alimentación sana, descanso, ejercicio, baños y remedios caseros. Hablemos de cinco de ellas:

1. Náuseas: durante el embarazo la sensibilidad del cuerpo a ciertos alimentos se agudiza y a menudo las náuseas se presentan por una leve intolerancia. Se recomienda sustituir los lácteos de vaca por cabra u oveja (que provocan menos alergias) o alternativas vegetales (avena, soja, arroz). El calcio también está presente en otros alimentos como en las semillas de sésamo y las verduras de hoja verde. Si se sienten náuseas nada más despertar una buena idea es dejar galletas integrales y frutos secos en la mesilla de noche y comerlos al levantarse. En este post de dieta y mareos matutinos tenéis más consejos.

La infusión de jengibre fresco es uno de los remedios más populares contra estas náuseas y los mareos en el coche, y se utilizan en numerosas culturas con éxito.

2. Indigestión y acidez: el crecimiento del bebé comprime los órganos internos de la madre, incluido el estómago, lo cual puede provocar acidez y sensación de mala digestión. Y además, durante el embarazo los grandes niveles de progesterona y estrógeno relajan los músculos del aparato digestivo y por eso los ácidos del estomago suben más fácilmente por el esófago. Algunas ideas son:

* Comer en pequeñas dosis y unas 5 o 6 veces al día
* Evitar alimentos excitantes (café, te negro, chocolate) o procesados (embutidos, conservas, precocinados, …)
* Las infusiones de manzanilla o poleo son un buen remedio
* No tumbarse después de comer y dormir con la cabeza un poco levantada

3. Estreñimiento: si ya existía este problema, el embarazo lo puede acentuar más porque las hormonas ralentizan los movimientos de los intestinos. Hay que actuar pronto: beber mucha agua, aumentar el consumo de fruta, verduras y cereales integrales (que no barritas refinadas), hacer ejercicio a diario y aplicar este truco: dejar en remojo por la noche varias ciruelas y albaricoque secos: beber por la mañana el líquido y comer la fruta mezclada con yogur.

4. Dolor de espalda: en el embarazo se flexibilizan las articulaciones. Si debido al sedentarismo no se tiene un buen tono muscular, se agravan los problemas. Aunque la mejor prevención es estar en forma antes del embarazo, cuando ya lo estamos, podemos mejorar la postura corporal y practicar ejercicio moderado. Ya hemos dado 10 consejos para practicar deporte en esta etapa. Los estiramientos específicos y el Yoga o Pilates para embarazadas son una gran idea. Aquí hay más soluciones para combatir el dolor de espalda en el embarazo.

5. Estrés: Prestar atención al estado emocional, descansar, relajarse, respirar profundamente, y dormir lo que pida el cuerpo, son recomendaciones fundamentales que normalmente el ritmo frenético de vida nos impide, pero que deberíamos priorizar por la influencia negativa demostrada del estrés sobre el feto.

Fuente: www.bebesymas.com

Los beneficios del gateo

Algunos niños comienzan a gatear entre el noveno y el décimo mes, otros empiezan antes o después de estas fechas y hay quien se lanza a caminar sin haber gateado nunca. Pero si tu hijo lo hace, no pierdas la ocasión de incentivarle para alargar esta etapa un poquito.

¿Por qué le viene bien gatear?
- El niño fortalece los músculos y las articulaciones de brazos, piernas, cuello y espalda.
- La estimulación táctil que recibe mejora su capacidad de coordinación y equilibrio; le ayuda a comprender conceptos de distancia y espacio y le permite satisfacer su curiosidad y ganas de aprender.
- Aumenta su autonomía, ya que comienza a tomar sus primeras decisiones: "¿voy a la cocina o al salón?", "¿me paro a jugar con este peluche o sigo a mamá?".



¿Qué precauciones hay que tomar?
- procura que el lugar por donde se mueva sea limpio y seguro;
- vigila los enchufes;
- aparta los objetos puntiagudos;
- retira las cosas pequeñas que se pueda llevar a la boca... todo aquello que sea una amenaza para su seguridad.

Distinguir una alergia de un catarro

Desde el comienzo de la primavera hasta el principio del verano un niño suele sufrir varios resfriados que pueden estar causados por virus o ser una reacción alérgica al polen de las plantas. Tienen síntomas similares, pero diferentes. Solo hay que conocerlos.



Tanto la alergia como el catarro producen síntomas muy similares y molestos: picor en los ojos y la nariz, lagrimeo, mocos, estornudos... y a veces resulta difícil determinar cuál es la verdadera causa.
Eso es algo que debemos tratar de dilucidar antes de dar a nuestro hijo un fármaco para aliviar los síntomas, aunque sea difícil.

Qué hacer ante la duda
* Con el catarro el niño se va encontrando peor a medida que avanza el día, mientras que con la alergia está mal cuando entra en contacto con la sustancia que la provoca y mejora cuando el contacto cesa.
* Nunca debemos darle un antibiótico, ya que este fármaco no va a curar el catarro o la alergia y en el peor de los casos puede quitarle el apetito y producir efectos secundarios.
* Si sospechamos que nuestro hijo puede tener alergia, hay que pedir cita con el médico. Con la observación de los síntomas y unas sencillas pruebas hará un diagnóstico preciso y recomendará las medidas necesarias para evitar que esos catarros se repitan.

Síntomas y tratamiento:

CATARRO
Causa: Virus (rinovirus, aednovirus, coronavirus).
Periodo de incubación: De 24 a 72 horas
Síntomas:
-Secreción nasal espesa
-Obstrucción nasal
-Lagrimeo
-Tos ligera
-Décimas de fiebre
-Dolor moderado de garganta y cabeza

Tratamiento:
Reposo
-Beber agua y líquidos
-Limpar la nariz con suero fisiológico
-Ventilar la casa
-Paracetamol, no antibióticos


ALERGIA

Causa:
-Polen
-Polvo
-Hongos
-Ácaros
-Epitelios de animales

Periodo de incubación: Variable
Duración: Mientras hay contacto con el alergeno.

Síntomas:
-Secreción nasal acuosa clarita
-Picor de nariz
-Conjuntivitis
-Estornudos frecuentes

Tratamiento:
-Evitar los alergenos
-Antihistamínicos
-Corticoide nasal
-Evitar ambientes contaminados
-Vacuna antialérgica, si es posible

10 claves para que la madre duerma bien

Levantarse para dar la toma al bebé, acoplarse al horario madrugador de los niños o calmar una pesadilla nocturna son actividades cotidianas para una madre. Si además sientes ansiedad, no hay forma de dormir. Con unas sencillas estrategias, la falta de sueño tiene solución.


1. Levantarse de la cama si no se concilia el sueño
El cuerpo tiene unos mecanismos que regulan el hambre, el dolor, el sueño... La mente asocia objetos con actividades. Por eso es complicado mantener la asociación mental cama-dormir si en la cama se dan vueltas, pero no se duerme. Uno de los peores hábitos para alguien que empieza a padecer problemas de insomnio es seguir despierto en la cama. Si pasan 20 ó 30 minutos y el sueño no llega, es mejor levantarse y hacer algo que no requiera gran actividad mental (ordenar un armario, tejer, pintar...).


2. Descansar durante el día cuando el bebé duerme
No importa a qué hora sea. Si duerme el niño, la madre puede hacer lo propio, pero nunca más de 45 minutos, para no perder horas de sueño por la noche.

3. Hacer ejercicio unas horas antes
Muchas madres de bebés o hijos pequeños se sienten cansadas durante el día y, sin embargo, cuando llega la noche su cuerpo se siente menos cansado. Practicar ejercicio moderado (incluso recoger una habitación, fregar la cocina, etc.) un par de horas antes de acostarse ayuda a invertir los ritmos. De esa forma, la adrenalina que genera el ejercicio, una hormona que dificulta la conciliación del sueño, se habrá eliminado ya.

4. No alargar en exceso la siesta
La siesta puede restar horas de sueño a la vigilia nocturna si se alarga demasiado, pero si dura solo lo necesario es un buen remedio que alivia a cualquiera que tenga días agotadores. No debe sobrepasar los 45 minutos. Más tiempo interrumpiría el sueño nocturno, porque el cuerpo ya ha descansado más de lo habitual durante el día.

5. No leer ni ver la tele desde la cama
Al mantener el organismo ocupado, es más complicado relajarse y conseguir que aparezca el sueño.
También se deben evitar manías como tomarse un vaso de leche antes de irse a la cama, ya que con frecuencia las personas que tienen un hábito fijo justo antes de dormir no logran descansar con facilidad si no lo realizan.

6. Recuperar las actividades de ocio
Salir con amigos a cenar o al cine un número mínimo de veces al mes es una buena idea. Ser padres no tiene por qué significar perder la vida social. Y además, esos momentos de relajación beneficiarán a toda la familia: unos padres felices y relajados tendrán más facilidad para descansar y dormir y probablemente sus hijos también dormirán mejor.

7. Evitar comidas y bebidas fuertes
Las cenas copiosas hacen que el aparato digestivo trabaje más tiempo y se convierta en una dificultad más para dormirse. Para asegurarse el descanso hay que dejar transcurrir dos horas entre la cena y la cama. Tampoco se aconsejan bebidas excitantes como café, té o refrescos de cola pasadas las cinco de la tarde, para evitar sus efectos al irnos a la cama.

8. Establecer una rutina
Si se respeta siempre el mismo horario de desayuno, comida y cena y se procura levantarse y acostarse cada día a la misma hora, se educa al organismo para que sepa cuándo toca dormir.
Para las madres es más complicado establecer rutinas porque suelen anteponer los horarios de sus hijos a los propios, pero se puede intentar. Lo más sencillo es intentar seguir los mismos horarios que los niños: comer cuando ellos, levantarse a su hora o incluso acostarse poco después que ellos.

9. Dejar descansar la mente
Conciliar el sueño es importante, pero no debe convertirse en una preocupación grave si no se quiere acabar padeciendo insomnio. Es más fácil relajarse si se procura que no domine la imposición de dormir.
Para las personas con dificultades de sueño es crucial no llevarse los problemas a la cama. Se recomienda relajarse y no pensar en nada para conseguir dormir. Los especialistas aconsejan dedicar unos minutos al propio descanso sin tener la mente en continua actividad.

10. Cuidar las relaciones de pareja
Una madre es persona y pareja además de madre. Para que las tres funcionen, cada una de ellas debe tener su momento a lo largo del día. Es beneficioso procurar que los hijos no dominen al cien por cien cada minuto de las vidas de sus madres, por más que sean lo más importante del mundo para ellas. Así podrán dar lo mejor de sí mismas cuando estén con sus niños.

Fuente: www.serpadres.es

Aumento de peso durante el embarazo: ¿Cuántos kilos es esperable aumentar?

La ganancia de peso en la mujer embarazada no es el mismo durante todo el embarazo y depende de diferentes factores, tales como el peso pregestacional (peso al inicio del embarazo), retención de líquidos y el tipo de alimentación.Todos estos factores son evaluados por médicos y nutricionistas quienes de acuerdo a la historia personal de cada mujer dirán cuántos kilos debe aumentar.

De manera orientativa y teniendo en cuenta el factor pregestacional podemos decir que las mujeres con:

* peso pregestacional normal, deben aumentar 12 kg. (entre 10 - 13kg).
* peso pregestacional en sobrepeso u obesidad, deben aumentar un mínimo de 7Kg (entre 7 - 10Kg).
* peso pregestacional bajo deben aumentar más de 13kg (entre15 -17Kg).

Si lo consideramos trimestralmente, la ganancia de peso para una mujer con peso pregestacional normal será:

* 1º Trimestre: 0 - 12º semana: 0-1Kg de incremento
* 2º Trimestre: 13º- 24º semana: 3-4kg de incremento
* 3º Trimestre: 25º- 40º semana: 8Kg de incremento

Durante el embarazo es de suma importancia tener una buena alimentación ya que el estado nutricional de la mujer embarazada afecta tanto al embarazo como al peso del niño al nacer.
Sin duda, para tener un bebé sano, el camino más seguro es elegir una alimentación completa limitando el consumo de comidas rápidas (hamburguesas, hot dog), azúcares simples (golosinas, helados, gaseosas, tortas, etc.) e incrementar las proteínas y las fibras. Concurrir a los controles médicos periódicos, estar activa, eliminar el cigarrillo, el alcohol y limitar la cafeína.

Lic. Alejandra Caponi
Licenciada en Nutrición